Mantienen un breve y muy frío encuentro

Rajoy y Sánchez se reúnen para mostrar su rechazo mutuo

"Hay mimbres para que se pueda producir un Gobierno progresista", sostiene Sánchez

El PP confía en ganar la investidura tras un hipotético fracaso del líder socialista

La esperada reunión entre el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, y el líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha durado solo 35 minutos y ha servido para ilustrar la falta de sintonía entre ambos políticos. De hecho, Sánchez hizo al inicio del encuentro ante los medios gráficos un tímido intento de dar la mano a Rajoy, que no se dio por aludido. Ambos líderes quitaron importancia a esta situación que calificaron de una mera anécdota.

El jefe del Ejecutivo fue el primero en comparecer tras la reunión para defender la postura que el PP mantiene desde las elecciones generales. Rajoy argumentó que el mejor escenario para España sería un Gobierno liderado por él y con el apoyo de PSOE y Ciudadanos. Génova ni se plantea la posibilidad de abstenerse para facilitar que gobierne Pedro Sánchez. El líder socialista, por mandato del rey Felipe VI, se someterá a la investidura y recibirá los votos en contra del PP. Rajoy señaló que trabaja para que el PSOE modifique su postura y permita un Ejecutivo liderado por PP. El presidente en funciones insistió en que en España siempre ha gobernado el partido más votado.

Ambos líderes restan importancia al 'no saludo' de Rajoy a Sánchez

Sánchez, en su comparecencia, se mantuvo igual de firme en sus posiciones. Defendió que el PSOE pretende liderar una alternativa al Gobierno en el que el PP no tiene sitio. El candidato a la investidura ni tan siquiera planteó la posibilidad de que la formación popular pudiera abstenerse en la votación. Sánchez hizo un llamamiento a “las fuerzas del cambio”, en referencia a Ciudadanos y Podemos, para alcanzar un pacto. “Creo que tras la semana larga de negociación, hay mimbres para que se pueda producir este Gobierno progresista”, señaló Sánchez. Y llegó a indicar que le gustaría incluir a independientes de prestigio en su hipotético Ejecutivo.

Las posturas de ambos partidos respecto a la investidura son tan nítidas que centraron solo un parte de la reunión. En el encuentro, Sánchez trasladó a Rajoy que el PSOE mantendrá los pactos de Estado en la lucha contra el terrorismo y en la defensa de la unidad nacional. El próximo Consejo Europeo, en el que se tratará la situación del Reino Unido en la UE, fue uno de los puntos clave de la reunión. Rajoy defenderá que el país británico se mantenga en la Unión Europea y señaló que el ministro de Exteriores, José Manuel Margallo, acudirá al Congreso para escuchar a los portavoces parlamentarios y acordar una posición común. En cualquier caso, el presidente del Gobierno señaló que no se puede ir a Bruselas con “un mandato cerrado”.

Sobre la estabilidad presupuestaria, ambos líderes comparten la necesidad de renegociar con Bruselas una senda de reducción del déficit menos exigente. Aun así, defendieron que es necesario avanzar en el saneamiento de las cuentas públicas. Es decir, lo que se discute no es el ajuste, sino su velocidad.

Tras el encuentro del viernes, todo sigue igual. Sánchez trabajará durante las próximas semanas para ganar los apoyos suficientes en la investidura, cuya fecha todavía no se ha decidido. Mientras tanto, el PP también dialogará con otros partidos con la confianza de que podrá formar Gobierno tras un hipotético fracaso de Sánchez.