El selectivo ha perdido un 2,51%, pone en riesgo los 8.300 puntos y cierra en mínimos desde julio de 2013

El petróleo sube, pero el Ibex vuelve a sufrir, esta vez lastrado por EE UU

Los bancos potencian los números rojos del Ibex con caídas que han llegado al 5%

El Ibex 35 parecía encadenado al precio del petróleo, pero hoy se ha sacudido esa maldición... Para sufrir otra. Los inversores solo miran el vaso medio vacío y aunque el precio del Brent ha subido un 7% y recupera los 35 dólares, lo que en teoría supondría un respiro para las Bolsas, el miedo ha impuesto su ley. Y es que hay factores colaterales que pasan factura a la renta variable de todo el planeta.

IBEX 35 6.893,40 1,42%

Los bancos españoles están hechos polvo en Bolsa, y debido a que suponen alrededor del 40% del índice de referencia han arrastrado a este a sus mínimos desde julio de 2013, tras caer un 2,51%, hasta los 8.314,50 puntos. CaixaBank se ha dejado un 4,9%; Popular, un 4,5%; Bankia, un 4,2%; Santander, un 4,1%; Bankinter, 3%; y BBVA, que ha presentado resultados, un 2,2%.

A la incertidumbre mundial por el miedo a una desaceleración económica mundial se une el factor político patrio. Ayer, el Rey encargó a Pedro Sánchez la formación del Gobierno, y esto ha hecho agitar a algunos sectores, como el ya mencionado de las entidades financieras. El constructor también continúa sufriendo de lo lindo, con fuertes caídas en Sacyr (–6,4%), FCC (–4,2%), OHL (–5,8%), ACS (–3%) e incluso la niña bonita del mercado, Ferrovial (–1,5%).

La puntilla a las Bolsas del Viejo Continente –el Dax ha cedido un 1,53%; el Footsie, un 1,4%; y el Cac, un 1,3%– ha venido de Wall Street. El índice ISM no manufacturero de enero cayó hasta los 53,5 puntos, frente a los 55,1 esperados por el consenso de economistas recopilado por Bloomberg y frente a los 55,8 de diciembre. De nuevo, el fantasma de una desaceleración en la economía del país más poderoso del mundo planea sobre las Bolsas. Sin embargo, pese a las las caídas de Wall Street en su coincidencia con Europa, al cierre el Dow Jones subió un 1,13% y el S&P sumó un 0,5%, mientras que el Nasdaq se dejó un 0,28%.

Este dato será uno de los muchos que el banco central estadounidense tenga en cuenta para seguir, o no, con la senda de subidas de tipos. Janet Yellen, la presidenta de la Fed, decidió subir los tipos en diciembre a entre el 0,25% y el 0,5%, tras haberlos mantenido casi al cero desde finales de 2008.

De momento, los futuros sobre tipos de interés revelan una probabilidad de tan solo el 10% de que Yellen se decida a volver elevarlos en su próxima reunión del 16 de marzo, cuando a comienzos del ejercicio el porcentaje era del 51%. Este hecho ha tenido una repercusión inmediata en el mercado de divisas, con el euro subiendo más de un 1% frente al dólar, hasta las 1,10 unidades del billete verde, máximos desde octubre del año pasado, lo que ayuda al alza de las materias primas. El mercado comienza a pensar que Estados Unidos echará el freno de manera abrupta en las subidas de tipos.

Desde ETX Capital comentan que , "aunque el petróleo es un factor relevante, porque la crisis de las empresas productoras de petróleo se extiende a los bancos que las financian y a los países productores que a su vez contagian a los que no pueden venderles sus exportaciones, hay otros factores que influyen sobre este escenario", como la crisis de crecimiento en China, la lentitud de la recuperación económica en Europa, EE UU o en Japón, y las restricciones al libre comercio con Rusia.

La buena noticia es que la volatilidad en la renta variable no se traslada a la renta fija soberana. Hay que tener en cuenta que el BCE comprará más de dos veces la emisión neta de deuda del Tesoro, lo que sirve de escudo ante un eventual ataque a la deuda soberana de la zona euro.

Así,  prima de riesgo de España ha subido un casi inapreciable punto básico, hasta los 128, los mismos con los que cerraba la víspera. La caída de la rentabilidad en el bono alemán hasta 0,278% desde el 0,31% de ayer es la causante de esa escueta alza. El interés del español al mismo plazo también ha caído, pero menos, hasta el 1,57% desde el 1,59%. Mañana el Tesoro afrontará una prueba de fuego con la colocación de entre  2.750 y 4.250 millones en deuda con vencimiento en cinco, diez y veinte años.