Levantado por la misma empresa que el aeropuerto de Ciudad Real

El zombi de Rivas resucita

Rivas Futura, el mayor parque empresarial de Madrid, comienza a revitalizarse tras una década calamitosa casi sin inquilinos. Todavía dispone de 75.000 m2 sin ocupar

El zombi de Rivas resucita

"Hemos aguantado como hemos podido”. Esta frase es de Paloma Ruano, gerente de Autocampo, empresa propietaria de dos edificios en el parque empresarial Rivas Futura, en las afueras de la ciudad madrileña de Rivas Vaciamadrid. Este recinto de oficinas sigue siendo un enorme fantasma inmobiliario, víctima de la crisis, aunque en los últimos meses intenta resucitar.

El parque empresarial, a 17 kilómetros de la capital, nació en 2004. El último de los edificios se terminó en 2008. El promotor fue Rivas Futura, luego conocido como Gedeco y finalmente como Grupo Avantis. Una empresa que también impulsó el aeropuerto fantasma de Ciudad Real y que tras estos enormes fiascos fue declarada en liquidación.

Rivas Futura suma 125.000 metros cuadrados para oficinas en cinco edificios. Actualmente están libres alrededor de 75.000 m2, es decir, casi el 60%. “Es de un tamaño superlativo. El más grande de Madrid dentro de un recinto cerrado”, comenta José Miguel Setién, director de agencia de oficinas de JLL. “Se construyó una masa crítica excesiva en una ubicación sin arraigo. Rivas es una zona que no conocen los directivos, que suelen vivir en Las Rozas o Pozuelo y que eligen ubicaciones como La Finca o en el entorno de la A-6”, comenta este experto.

  • Dos edificios vacíos hasta ahora

El solar donde se construyó este parque era un enorme mar de cultivos de cereales, propiedad de Autocampo. Esta compañía, en época de su fundador, el ya fallecido Dionisio Martín Sanz, se subió al carro de la promoción y compró dos edificios, actualmente llamados Autocampo I y II, cada uno de ellos de 22.000 m2. Desde hace una década, solo han conseguido alquilar el 75% de uno de ellos. El otro está vacío. “Muchas empresas nos han utilizado durante la crisis. Venían, pedían una oferta y como nuestros precios eran mucho más baratos que en Madrid, renegociaban los alquileres con sus caseros, pero nunca se trasladaban”, lamenta Ruano.

Los únicos edificios que sí funcionaron desde el principio fueron los llamados Alfa y Beta, inmuebles gemelos de los de Autocampo, gracias a que antes de la crisis empresas como Sos Cuétara compraron en vez de alquilar. Aun así, algunas de estas propiedades cayeron en manos de los bancos tras el hundimiento de muchos de sus inquilinos. Estos dos inmuebles son los que mayor ocupación disponen, de alrededor del 80%, según los expertos del sector.

El que no ha tenido tanta suerte es el conocido como edificio Arista o rojo, por su color externo, una enorme mole de 45.000 m2, vacío desde su construcción en 2008, pero que desde hace unas semanas ha conseguido encontrar un inquilino para el 25% de su superficie. Tras la quiebra de Avantis, el inmueble pasó a Caja Castilla La Mancha y, tras la intervención de esta entidad bancaria, pasó al Fondo de Garantía de Depósitos, que lo retiene a través de una sociedad.

“Este parque comenzó a contrapié. Salió en una época de mercado muy complicada”, opina José Miguel Silvestre, director de oficinas en Madrid de la consultora CBRE. “Los sitios periféricos son los últimos en beneficiarse de la recuperación. La gente prefiere el centro de la ciudad para instalarse. A este tipo de lugares les va a costar remontar el vuelo mientras haya espacios en la capital con rentas bajas”, añade.

“Venir hasta aquí se le hace largo a la gente”, reconoce Ruano, la gerente de Autocampo. Para que eso no ocurra, Miguel Asensio, director de desarrollo económico y empleo del Ayuntamiento de Rivas (gobernado por IU) está dispuesto a trasladar en su coche a cualquier directivo para que conozcan el parque. “Hay que traer a los ejecutivos. Pueden ver que en 20 minutos se llega, que vamos en contra del tráfico en hora punta y que el metro está a 400 metros”, asegura. Además, asevera que todas las plantillas que se instalen allí tendrán acceso a los servicios públicos, como cualquier vecino de Rivas, por ejemplo, guarderías o el uso de polideportivos, además de la fibra óptica municipal para las empresas. “La crisis fue monstruosa y se pararon todas las inversiones. Aquí solo venían fondos buitres a interesarse por los edificios”, revela Asensio sobre este zombi inmobiliario.

iDental prevé abrir un centro educativo en el edificio Arista, según el consistorio

El responsable municipal explica que el consistorio ha puesto en marcha el plan Rivas 2020 para atraer compañías tecnológicas. Una de las escasas que se han mudado a Rivas Futura recientemente es la consultora Oesia, en uno de los edificios de Autocampo. Anteriormente se implantó también allí el servicio de posventa del fabricante de móviles BQ. “El ayuntamiento nos ha traído a Oesia. Están ejerciendo de inmobiliaria”, cuenta Ruano. “El punto de inflexión fue la llegada de BQ”, afirma.

El otro hito para Rivas Futura ha sido la llegada de la empresa iDental a un área del edificio rojo, el más grande, y vacío desde su inauguración. “Esperamos que lo ocupen todo. Van a abrir el mayor servicio dental de Europa y un centro educativo”, adelanta el responsable municipal. La comercialización de este inmueble recae actualmente en Knight Frank, inmobiliaria que ha colgado un cartel anunciador enorme en la fachada roja y de cristal.

“La ubicación no es tan mala. Hay transporte público. Además, se trata de edificios de calidad, con el centro comercial H2O enfrente, donde hay un Mercadona, tiendas y restaurantes”, señala Fernando Castellanos, consultor de Knight Frank. “En el centro de Madrid es difícil encontrar superficies de más de 3.000 m2 en inmuebles buenos”, añade como cualidades de esta propiedad, además de disponer de rentas de seis a siete euros por metro cuadrado al mes, uno de los precios más bajos de Madrid. Ruano, de Autocampo, también lo ve con optimismo, a pesar de llevar más de 10 años con un edificio vacío: “Nos acaban de contactar desde una gran empresa. Se trata de un posible cliente que nos ha traído el ayuntamiento. Aunque va para largo, parece que hasta final de año no se concretaría”.