Gustavo Santos, ministro de Turismo de Argentina

“El turismo es una prioridad económica”

Gustavo Santos, ministro de Turismo de Argentina.
Gustavo Santos, ministro de Turismo de Argentina.

El Gobierno del presidente Mauricio Macri, que llegó al poder en diciembre, está tratando de abrir Argentina. El turismo será una de las llaves para lograrlo, para lo que están tratando de llegar a nuevos mercados, fomentar su promoción en los que ya estaban e implantar medidas como el levantamiento del cepo cambiario, instaurado en 2011.

Pregunta. ¿Qué importancia tiene el sector turístico en Argentina?

Respuesta. El Gobierno considera el turismo como uno de los grandes sectores de la productividad y de la generación de empleo del país. Una de las medidas ha sido incorporarlo en la mesa del gabinete económico. El que comparta las decisiones con el Ministerio de Finanzas y el de Industria lo acerca al objetivo, planteado por el presidente, de pobreza cero, que no son subsidios, sino desarrollo, productividad y generación de empleo. El turismo es un área que, por su naturaleza, reacciona rápidamente a condiciones favorables y es un generador de empleo directo en cantidad y calidad a corto plazo. También hay que evaluar otra cuestión. En Argentina hay zonas que si no viven del turismo no vivirían de nada. Si el sector representa el 7% del PIB del país, en determinados destinos llega al 80% o 90%. Para muchas localidades es turismo o muerte.

P. ¿Cuántos turistas llegan al país cada año?

R. Argentina recibe unos cinco millones de turistas extranjeros, cifra que debe mejorarse. Si lo comparamos con España, parece muy poco, pero hay que pensar en lo que dijo el papa Francisco cuando lo eligieron: “Me vinieron a buscar al fin del mundo”. Pero vamos a mejorar la cifra rápidamente. Aspiramos a crecer por encima de los términos planteados por la OMT para los próximos años. La estimación para la región está en el 4% o 5%, pero nosotros esperamos llegar al 10%. Argentina, por cuestiones ideológicas, se quedó fuera del mundo en un montón de ocasiones, pero la Argentina de hoy, reinsertada en el mundo y abierta, va hacer una fuerte promoción y una reingeniería de mercados en función de lo que significa una política de Estado como tiene que ser el turismo en el país, que genera 1,1 millones de puestos de trabajo directos.

P. ¿Cómo va a repercutir el levantamiento del cepo cambiario en el turismo?

R. En Argentina llegamos a tener cinco tipos de cambio. Un turista extranjero que venía con sus euros o dólares, si pagaba con tarjeta de crédito le tomaban a valor de nueve un dólar que en el mercado negro compraba a 15. Con el levantamiento, ha mejorado la competitividad del euro o el dólar con respecto al peso y eso hace que se beneficie el visitante. Pero más allá de eso, el poder, por ejemplo, utilizar la tarjeta va a hacer que el visitante se sienta más seguro.

P. ¿Qué papel tienen las empresas españolas en el turismo argentino?

R. Estos días nos hemos reunido con distintos grupos, como Globalia o El Corte Inglés. Estoy entusiasmado porque este nuevo país ha generado expectativas positivas en los grupos inversores, que ven que Argentina vuelve a ser un país en el que confiar.

China, el mercado turístico del futuro

En la actualidad, aproximadamente el 70% de los turistas extranjeros que llegan a Argentina proceden de Suramérica. Otros mercados emisores relevantes son Norteamérica y Europa. El Viejo Continente envía anualmente unos 700.000 turistas. Más de un 50% de estos lo hacen desde España, por la “afinidad” existente entre ambos países, según Santos. A pesar de que el Gobierno quiere que el volumen de españoles aumente, dice que están percibiendo “un nicho muy fuerte de crecimiento en otros mercados europeos, como el francés, el inglés o el alemán”. Con el impulso de todos ellos, esperan llegar a corto plazo a un millón de turistas europeos al año.

Con un volumen muy inferior, 50.000 visitantes, se encuentra el mercado chino, que cuidan estimulando las inversiones del gigante asiático en el país. “La clase media china ya supera con creces a la población de EE UU y se espera que en 10 años esos 500 millones se conviertan en 1.700 millones”, subraya. Además, es fundamental su nivel de gasto. “Un chino gasta por 10 brasileños”, explica. Aunque el desembolso de los rusos es aún mayor: 20 veces el de un brasileño.

Para llegar a todos estos turistas extranjeros, Santos aboga, desde que llegó al cargo, por una estrategia única en toda Suramérica.