El país asiático inunda el mercado con su acero

Dos millones de empleos de la siderurgia europea pendientes de la parálisis china

Vista de la planta de Arcelor Mittal en Sestao (Vizcaya).
Vista de la planta de Arcelor Mittal en Sestao (Vizcaya). EFE

Este año será clave para el futuro de la siderurgia en Europa. El sector teme la pérdida de dos millones de empleos relacionados en la UE con el acero. La patronal comunitaria de esta industria, Eurofer, incluso habla de “la potencial desaparición de un sector”. El problema es China, cuya economía creció menos de un 7% en 2015 en un país acostumbrado a incrementar su PIBanual a un ritmo de dos dígitos.

El gigante asiático ralentiza su evolución y la de los sectores donde el acero tiene sus principales clientes, la construcción y el automóvil. Ya no se construyen tantos edificios como antes y ha bajado la inversión en infraestructuras. Las fábricas tienen una sobrecapacidad de 400 millones de toneladas, y eso después de exportar 110 millones de toneladas en 2015. Casi el 10% de ellas aterrizaron en Europa, con España como tercer importador.

Otro dato aclara la importancia del problema. Europa produjo 160 millones de toneladas el año anterior, solo medio centenar de toneladas por encima de las exportaciones citadas. China, mientras tanto, presiona en todos los frentes políticos para lograr la consideración como economía de mercado, lo que abriría más las fronteras a su acero.

El país comunista busca el apoyo de Estados Unidos (es el principal cliente de la deuda pública norteamericana) y de Alemania, donde tiene importantes inversiones. Con estas dos potencias de su lado, conseguiría el respaldo de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que tiene que tomar una resolución antes de finales de este año.

La planta ACB de ArcelorMittal, ‘víctima’

La primera víctima en España del acero chino ha sido la Acería Compacta de Bizkaia (ACB). Su accionista, ArcelorMittal, anunció la semana pasada su paralización para lo que queda de año. Un expediente de regulación de empleo (ERE) para más de 330 empleados que dejará a cero en 2016 su capacidad de producción anual de 1,4 millones de toneladas. Su predecesor, Altos Hornos de Vizcaya (AHV), fabricaba el mismo volumen con 13.000 trabajadores, pero con tecnología menos avanzada. Ni esa flexibilidad ha salvado la actividad de ACB para este año.

ArcelorMittal, que en China no tiene una fábrica de acero y sí una de transformación de chapa, la de su filial Vama, ha decretado el cierre indefinido de las instalaciones vascas hasta ver cómo evolucionan los acontecimientos sobre China. ACBsuministraba bobinas al grupo vasco Condesa, uno de los principales fabricantes de la UE en tubos soldados, afectado por la caída del mercado de la construcción y de las infraestructuras públicas en Europa. Pese a este escenario, China insiste en aumentar su cuota. ArcelorMittal y los bancos acreedores se han quedado con parte de las plantas de Condesa a cambio de deuda sin pagar.

Por otro lado, el Gobierno comunista de Pekín tiene además la presión de su propia organización como país, ya que son las provincias las que recaudan los impuestos. Y con menos actividad de las fábricas, menos tributos.

El problema está en los despachos comunitarios que estudian extender las medidas antidumping aplicadas a los tubos sin soldadura. Pero hay divisiones entre los socios de la UE, según los intereses (e inversiones) de China en cada uno de ellos.

Manifestación en Bruselas

De momento, la OMC ha considerado esta semana que los aranceles impuestos por Bruselas al acero inoxidable de China no son válidos, puesto que penalizan a todo un país y no a siderúrgicas concretas. Eurofer y ArcelorMittal, el mayor productor del mundo con una capacidad anual de 150 millones de toneladas y decenas de fábricas en la UE, han puesto el grito en el cielo y han pedido un blindaje contra el acero chino.

Las empresas defienden que el país comunista no es una economía de mercado por la excesiva intervención del Estado en todos los sectores. Eurofer ha convocado a todas las compañías a una manifestación en Bruselas para el próximo 15 de febrero.

Toda la gama de aceros está amenazada. Con el escudo al inoxidable ahora puesto en duda, peligran las fábricas de productos planos, aceros especiales, alambrón (el más ligado a la construcción) y chapa pintada. Con la suma de la industria auxiliar, hay dos millones de empleos en riesgo.

Los fabricantes de tubos sin soldadura de la UE, una producción centrada en España en Tubos Reunidos (TR) y Tubacex, sí han logrado levantar un muro para los próximos cinco años. La Comisión Europea prorrogó a finales del mes pasado las medidas antidumping. Sin ellas, los tubos chinos hubieran llegado al mercado comunitario a un precio inferior en un 39% al de los productores europeos.