Tribuna

'To become digital lets be digital'

En España hay 31 millones de Smartphones, 23 millones de usuarios de aplicaciones, un crecimiento anual del comercio online a doble dígito, 34 millones de seguidores de Christiano Ronaldo en Twitter... La sociedad está viviendo una revolución digital y las empresas españolas han entendido esta tendencia: una gran mayoría de ellas están inmersas en ambiciosos programas de transformación digital. Pero, un análisis más profundo de los planes estratégicos digitales demuestra que muchas entidades enfocan su transformación digital en la creación de una capa digital encima de la capa tradicional: creación de un canal online, nominación de un director digital, reclutamiento de un equipo de community managers o de data analysts, lanzamiento de Apps, desarrollo de un offering específico on-line.

Estos nuevos equipos digitales conviven con los equipos tradicionales sin fusionarse, y se posicionan como un grupo de élite que goza de un acceso más directo al Comité de Dirección, de más agilidad en la atribución de presupuestos y de más permisividad en la creación de productos para estos clientes segmentados como digitales. Sin embargo, muy pocas entidades se plantean realmente una transformación digital por dentro. Se ha puesto mucho interés en los elementos fashionistas de la transformación digital, pero se ha quedado en segundo plano un elemento clave como son los propios recursos internos. Estos pueden ver en las nuevas soluciones digitales que no controlan un enemigo virtual que pone en peligro su aportación de valor e incluso su puesto de trabajo.

¿Cómo evolucionar hacia una cultura corporativa digital? En este punto hay varias acciones a tener en cuenta:

1. Comunicar sobre las iniciativas digitales al mercado… pero también hacia dentro: muchas empresas lanzan ambiciosas campañas externas sobre sus nuevos productos o servicios digitales sin haber hecho previamente una comunicación interna. Es conveniente apoyarse en los mandos intemedios como un vehículo clave de la transformación en la empresa y como medio para asegurar la correcta adopción por parte de los equipos tradicionales.

Un ejemplo de esto es una empresa aseguradora que lanzo un programa interno de comunicación sobre sus nuevos productos digitales en las agencias para asegurar su rápida adopción.

2. Cambiar los roles y modelos de relación: La transformación digital puede provocar un choque generacional: las nacidas con Internet adoptan en seguida las soluciones digitales, mientras qu las anteriores lidian con más dificultad con la tecnología que conllevan. Para reducir diferencias, las entidades pueden identificar sus “champions digitales” y lanzar acciones de mentoring digital: los empleados con un perfil más digital, generalmente procedentes de la generación Y, acompañan a los ejecutivos con una cultura de gestión más tradicional. Este proceso aporta motivación a los primeros y mejora las competencias digitales de los segundos.

3. Predicar con el ejemplo… digital: La alta dirección y los mandos intermedios de la organización tienen que predicar el ejemplo digital, comunicando mediante soluciones digitales disponibles. El compromiso digital tiene que ser de todos.

4. Proporcionar a los empleados medios digitales para serlo: Según un estudio realizado por nuestra compañía en 2014, el 78% de los empleados declaran disponer de recursos tecnológicos más modernos en su casa que en su trabajo. Por otra parte, el teletrabajo no es prioridad de la empresa española: solo el 22% de las grandes entidades nacionales han lanzando iniciativas de teletrabajo frente al 70% de las nórdicas. Queda mucho por hacer en la digitalización de los puestos.

5. Implementar una cultura digital corporativa: Escasos programas digitales contemplan una línea de trabajo en Recursos Humanos cuando todos deberían incluir un plan de desarrollo de la cultura digital corporativa: revisión de las normas de acceso a la red, reglas de utilización de la mensajería electrónica, normas de identidad corporativa en las redes sociales, reglas de gestión de los blogs corporativos, gestión de las comunidades en las mensajerías móviles, fomento del uso de las plataformas de colaboración…

En conclusión, si bien las empresas españolas son digitalmente avanzadas desde una perspectiva de inversión tecnológica y de proyección al mercado, no todas han lanzado aún todas las acciones de gestión de cambio que permitirán un cambio de cultura para ser digitales de verdad.

Christophe Mario es Vicepresidente Capgemini Consulting