El sector informará continuamente al Banco de España y le pasará un resumen cada enero

La banca deberá avisar en 10 días si cambia alguna tasa en sus cajeros

El sector deberá informar continuamente al Banco de España sobre las nuevas comisiones en los cajeros, notificará cada cambio en 10 días y le pasará un resumen cada enero.

Un hombre saca euros de un cajero automático. EFEArchivo
Un hombre saca euros de un cajero automático. EFE/Archivo EFE

Las comisiones por el uso de cajeros automáticos quedarán ya de forma permanente bajo la atenta lupa del Banco de España. Después de que la revolucionaria iniciativa de CaixaBank de cobrar dos euros a los clientes de otras entidades que utilizaran su red, que amagaron con imitar Santander y BBVA, llevara al Gobierno a reformular las reglas del juego para limitar el cobro de tasas a los particulares, el supervisor financiero ha sentado las bases para seguir muy de cerca cualquier nuevo movimiento del sector en este campo.

Así consta en el proyecto de circular que ultima el Banco de España y que ya manejan las entidades financieras del país, que tienen hasta este viernes para presentar alegaciones o comentarios al texto antes de su aprobación definitiva.

El documento establece, mediante exigentes pautas, las comunicaciones obligatorias que cada firma deberá realizar al supervisor en el ámbito de las comisiones por el uso de cajeros.

Los plazos

El Banco de España reclama ser informado:

- En 10 días hábiles desde la entrada en vigor de la nueva circular, sobre si la entidad posee cajeros automáticos en España.

- En 20 días hábiles, también desde la entrada en vigor de la nueva circular, cada entidad deberá remitir un primer formulario dando cuenta de los pactos alcanzados con el resto de entidades y de lo que cobrará el resto.

- Ante cada cambio, modificación o extinción de un pacto, las entidades tendrán 10 días para notificarlo al supervisor.

- Si se incorpora una nueva entidad, tendrá 20 días hábiles para comunicarlo.

- En enero de cada año, todas las entidades deben remitir el formulario de comisiones actualizado.

La nueva regulación, que el Ejecutivo aprobó el pasado octubre mediante decreto ley, establece que las entidades financieras no podrán cobrar directamente a los clientes de otras firmas que utilicen su red de cajeros automáticos.

El dueño de cada terminal, eso sí, podrá aplicar una tasa a la entidad emisora de la tarjeta con la que se utilice y será esta quien decida si traslada este coste, o parte del mismo pero nunca más, a su propio cliente. A partir de ahí, la regulación establece que las entidades podrán llegar a acuerdos entre ellas para fijar el importe de la comisión que se aplicarán las unas a las otras.

Bajo estas reglas del juego, la circular que ultima el Banco de España impone que todas las entidades titulares de cajeros automáticos tendrán la obligación de informar regularmente de la tasa que hayan pactado con otras firmas por las retiradas de efectivo en sus cajeros así como de la comisión general que se aplicará al resto de entidades con las que no se haya alcanzado acuerdo alguno.

Para tener constancia de las mismas, como normal general, el supervisor impone que el mes de enero de cada año, todas las entidades le remitan un formulario tipo en el que se especifican las comisiones pactadas y las que se impondrán ante la falta de un acuerdo, detallando su importe concreto en euros –con dos decimales– o bien el porcentaje sobre la suma extraída que se aplicará, así como el concepto por el cuál se aplica la tasa.

Los datos comunicados corresponderán a la información del cierre de ejercicio anterior, es decir, de cada 31 de diciembre. Será en enero de 2017 cuando se deba realizar el primer envío de información.

Mientras tanto, una vez que la nueva circular sea aprobada –y siempre que no incluya cambios sustanciales sobre su redacción inicial– el Banco de España dará 10 días a las entidades para confirmarle el número de cajeros que poseen y un total de 20 días hábiles para remitirle una primera copia del citado formulario con toda la información.

Pese a que esta hoja deberá ser actualizada en bloque por todo el sector cada enero, todas las entidades estarán obligadas a informar al Banco de España de cada nuevo acuerdo, revisión, modificación o extinción del mismo, “en el plazo de 10 días hábiles a contar desde el día siguiente al del acaecimiento del hecho”, con lo que el seguimiento será continuo.

El mandato afecta a las entidades de crédito, de pago, de dinero electrónico, a los establecimientos financieros de crédito autorizados para operar como una de las dos modalidades anteriores o bien a las sucursales en España de otras firmas europeas que posean uno de los 50.479 cajeros registrados en el país.

32.400 euros de coste

Aunque hasta ahora no era público el grado de transparencia que el Banco de España iba a imponer al sector financiero a la hora de requerirle información sobre las comisiones impuestas por el uso de sus cajeros, el real decreto aprobado el pasado 2 de octubre ya establecía que las entidades tendrían la obligación de ir informando al supervisor financiero. De hecho, según la memoria de impacto económico que acompañó a la medida se estima que las nuevas exigencias de información sobre las tasas aplicadas por el uso de cajeros automáticos tendrán un coste anual de 32.400 euros para el conjunto del sector financiero. Ese es al menos el cálculo estimativo de los costes administrativos que tendrá la comunicación, según cita Europa Press. El Banco de España, en todo caso, ha exigido que todas las comunicaciones de este tipo se hagan de forma telemática y ya ha facilitado el formulario tipo que las entidades deberán remitirle.

El objetivo principal de la medida aprobada por el Gobierno es evitar que los clientes de la banca sean objeto de una doble comisión por el uso de los cajeros automáticos. Un riesgo de calado teniendo en cuenta que cada año se realizan más de 908 millones de retiradas de efectivo, 18.000 por cajero de media según los cálculos del Ejecutivo, en un país con 1,09 cajeros por cada mil habitantes, una de las cifras más altas del entorno.