Desplome de su Bolsa

¿Debemos preocuparnos por la situación en China?

¿Debemos preocuparnos por la situación en China?

El precio del petróleo en un contexto de debilidad europea, y mundial, castigaron de forma muy importante a la Bolsa española a cierre de 2015. En medio de esta tormenta pocos miraban a China, causante de disgustos en el verano, cuando allí, lejos de solucionarse lo único que se había pospuesto.

En verano se establecieron ciertas medidas restrictivas para evitar la venta masiva de valores. La primera, que los propietarios de más de un 5% de las empresas pusieran sus acciones a la venta. La segunda, que empresas que tenía vetada la compraventa de sus acciones por ser nuevas salidas en Bolsa (y tener precios para muchos analistas muy elevados) puedan ya realizar operaciones. Estos dos vetos, finalizan en los próximos días y el temor, es que cuando llegue, suponga una oleada de ventas que desplome de nuevo la bolsa China y ante ello, muchos han anticipado y con ello colapsado –y cerrado- la bolsa se Shanghái.

¿Qué le pasa a China?

China sigue creciendo y a unas tasas más que importantes según sus propios datos, aunque es cierto que la bajada del precio y venta de materias primas hace presuponer que sea a unas tasas quizá inferiores. El problema es que a esta digamos, desaceleración en su crecimiento, no le ha acompañado otras magnitudes y precios, que han ido subiendo como si esta realidad no fuera así.. En el caso de la vivienda, se calcula que el stock de vivienda vacía ha aumentado un 190% en los cuatro últimos años, una sobreoferta con una clara consecuencia, una rápida bajada de precios que se intenta amortiguar con la compra por parte del Estado de promociones privadas. El problema está en que el stock es demasiado grande y el panorama de barrios enteros desiertos se asemeja mucho a España pero con una magnitud mucho mayor.

A esta burbuja se añadió en verano la bursátil, mucho más grave en sí y que puede agravar más los problemas inmobiliarios. En sólo un año, de junio de 2014 a junio de 2015 la Bolsa China subió un 125%, una escalada meteórica en un momento, como hemos mencionado, de menor crecimiento y que ha llevado a que muchos de los valores coticen con precios muy por encima de lo que reflejan sus magnitudes económicas incluidas las expectativas más halagüeñas. Una de las razones está en que alrededor del 80% de las acciones chinas las tienen particulares, desde clase alta a la incipiente clase media, y no sólo invirtiendo sus ahorros, también apalancándose y usando créditos a pagar con los beneficios de las propias acciones. Una situación explosiva que se asemeja a la de Estados Unidos en el crack de 1929.

La devaluación del Yuan y las restricciones, pusieron un pequeño tapón en la herida, pero esta no ha sanado, no se han solucionado sus problemas de fondos y con ello se espera una bajada y nuevas medidas por parte del gobierno de la República Popular China.

¿Qué debo hacer? Prudencia y espera

La incertidumbre no parece que se despejará y ante todo la mayor recomendación es prudencia. Las decisiones de compra y venta no deben basarse en estas bajadas sino en decisiones de fondo. Y estas decisiones van más allá de la Bolsa, ya que tipos de cambio y renta fija se pueden ver afectados en los próximos meses. No hay que olvidar el efecto en las divisas. China es el tenedor principal de Deuda Americana en un sistema tan sencillo como arriesgado en caso de incertidumbre. China produce y vende al mundo y cobra divisas invirtiendo buena parte en Deuda americana. Dependiendo del impacto de una hipotética crisis china, puede llevar a que venda parte de su posición en Deuda americana y debilitar el billete verde, cambiando radicalmente la subida del dólar que hemos visto desde finales del 2014 y que se ha apuntalado tras su reciente subida de tipos.

Esto llevará además a que en Europa siga con su política laxa en tipos de interés. Si no puede bajar más el precio del dinero, si continuará con la compra masiva de Deuda. El Euribor cerró diciembre con una tasa del 0,059%, moderando su senda bajista, si continúa con las presiones e incertidumbres veremos de nuevo acelerar el ritmo de bajada en los próximos días.