Ranking de ventas de empresas, según IMS Health

La subasta andaluza dispara las ventas de laboratorios poco conocidos

Una compañía de India y otra eslovena, las más beneficiadas de la licitación de los medicamentos en esa comunidad autónoma

La subasta andaluza dispara las ventas de laboratorios poco conocidos

La subasta de medicamentos de Andalucía, la comunidad más poblada de España, ha llevado a que compañías desconocidas y casi sin presencia en España multipliquen su facturación. La india Ranbaxy ha visto incrementadas sus ventas un 308% y la bangladesí Aristo, un 236%, según datos de IMS Health.

La Junta de Andalucía puso en marcha en 2012 la subasta de medicamentos, una medida de ahorro que tiene en pie de guerra al Gobierno y las patronales Farmaindustria y Aeseg (de medicamentos genéricos), cuyos asociados no participan en estas compras. Aunque las compañías que sí han acudido a esta puja ya están viendo los buenos resultados prácticamente sin tener presencia en España.

La eslovena Krka ha conseguido colarse en el top 10 de fabricantes de genéricos que más facturan en España en 2015 (con datos interanuales hasta noviembre) gracias a su presencia en la subasta andaluza. Ya vende por encima de los 74 millones, según cifras aportadas por la consultora especializada IMS Health.

La subasta permanece recurrida en el Constitucional por la Administración central, al considerar que vulnera las competencias de fijar los precios de los medicamentos. La Junta licita en la puja, que lleva ya siete convocatorias en tres años, los principios activos de fármacos genéricos y una única compañía se convierte en el proveedor del fármaco. Ante el boicot de la patronal de genéricos, que agrupa a más del 90% del sector en España, pequeños laboratorios, así como de otros países, han visto su oportunidad para relanzar sus ventas.

“Algunas empresas han visto su oportunidad de comercializar con un modelo de bajo coste”, señala Concha Almarza, directora general de IMS Health, ya que estas empresas no tienen por qué fabricar en España ni necesitan equipos de ventas, ya que la distribución está asegurada.

Laboratorios ajenos a la actividad industrial en España

Eso ha provocado que laboratorios tan ajenos a la actividad industrial en España disparen sus ventas en el último año. El que más, el indio Ranbaxy, que relanzó sus ventas un 308%, según IMS Health, en el último año en el país. Eso, a pesar de que la FDA (agencia del medicamento de EEUU) incluso prohibió la exportación de los productos de la empresa asiática por no cumplir los mínimos exigidos por la autoridad.

Entre los más beneficiados, le siguen Aristo Pharma, una compañía alemana con fábrica en Torrejón de Ardoz (Madrid), con un 236%, y la sueca Bluefish (156%). El mecanismo también ha favorecido a pequeños laboratorios españoles, como el madrileño Vir, con un alza del 21%.

Los que más venden en España

Aun así, entre los fabricantes de genéricos, el que más vende en toda España es el navarro Cinfa, con 342,6 millones. Le siguen el alemán Stada, el madrileño Normon, el catalán Kern y Sandoz (filial de la multinacional suiza Novartis).

Para la Junta, la subasta es un claro mecanismo de ahorro, de 219 millones de euros en las primeras seis subastas, aunque esa cifra, según informó Europa Press, solo suponga un tercio de lo inicialmente previsto por el Ejecutivo presidido por Susana Díaz.

Para la patronal Aeseg, el modelo de subasta es difícilmente exportable a otras comunidades mientras esté recurrido en el Constitucional. Tampoco lo encuentran justo industrialmente, porque beneficia a empresas de bajo coste sin fábricas en España, además de establecer diferencias en el acceso de los medicamentos entre los españoles. “El problema de las subastas es que ponen a los ciudadanos de una comunidad de forma diferente a los de otra”, apunta Almarza, ya que solo pueden acceder al principio activo del fabricante ganador de la puja.

Otro de los inconvenientes, que ya ha denunciado la Confederación Empresarial de Oficinas de Farmacia de Andalucía (Ceofa), es el desabastecimiento de los medicamentos que deben proveer estas compañías, ante la debilidad industrial de algunas de ellas, por lo que, según la asociación Aeseg, los mayores laboratorios de genéricos han tenido que acudir al rescate para que hubiera fármacos suficientes.