Se sitúa 200 puntos por debajo del límite que los analistas fijaban para el rebote

El Ibex no encuentra suelo y suma 10 sesiones a la baja ¿qué está pasando?

La Bolsa encadena su peor racha desde marzo de 1990 cuando los mercados acusaron la descomposición de la URSS

Monitor informativo en la bolsa de Madrid.
Monitor informativo en la bolsa de Madrid.

Un día más los inversores volvieron a fracasar en su intento de poner freno a la que está siendo la peor racha del Ibex 35 ya no desde agosto de 2011, sino desde su creación en 1992. Aunque en la apertura el selectivo español llegó a anotarse ascensos superiores al 1%, al cierre le fallaron las fuerzas y concluyó con una caída del 2,10%, situándose al filo de los 9.400. Con los descensos de ayer, el índice de referencia de la Bolsa española se anota la que es su décima sesión en negativo, algo nunca visto. La tendencia bajista en la que están sumidos los mercados occidentales en las tres últimas semanas llevan al selectivo a ceder un 8,2% en el año y a situarse a gran distancia de los 9.600 puntos, el suelo que los analistas fijaban para el rebote.

De nuevo la razón de estas caídas hay que buscarlas en la incertidumbre que está trayendo consigo del descenso del precio del crudo. Si la semana pasada el barril de Brent marcó un nuevo hito ceder un 12% y cerrar por debajo de los 38 dólares, mínimos de 2008, el crudo llega a perder por momentos la cota de los 37 dólares.

Pero por si esto no fuera suficiente, a lo largo de los próximos días los inversores tendrán por delante una apretada agenda en la que la reunión de la Reserva Federal y la celebración de las elecciones generales en España se convierten en los principales focos de atención.


Con este escenario como telón de fondo, las ventas se apoderan del resto de índices del Viejo Continente. Así las cosas, el Dax alemán retrocede un 1,9% y pierde el soporte de los 10.200, el Cac francés se deja un 1,68%; el Footsie birtánico, un 1,32% mientras el Euro Stoxx y el Mib italiano ceden un 2% y un 2,42%, respectivamente.

De vuelta al mercado español, los valores más castigados vuelven a ser las constructoras con mayor exposición a América y los valores relacionados con las materias primas como ArcelorMittal (-6,7%) y Repsol (-3,9%). En el caso de la acerera los descensos de las últimas sesiones le llevan a coronarse como el valor más castigado del Ibex en lo que va de año (-62%) y sus títulos se encuentran en zona de mínimos desde la fusión en 2006. Por su parte, Repsol pierde en el año un 33% y se aleja de los 15.000 millones de capitalización. La caída del precio del oro negro ha llevado a la compañía a deshacerse de sus negocios no estratégicos y a refinanciar la deuda de Talisman, algo que no descarta volver a hacer en un futuro ante el éxito de la operación.

La inestabilidad que rodea a las Bolsas seguirá siendo una constante, al menos hasta el próximo miércoles, día que los inversores aguardan con gran expectación. Durante esa jornada la Reserva Federal desvelará si, después de numerosos aplazamientos, diciembre es el mes elegido para proceder al alza de tipos, el primer movimiento de esta índole desde abril de 2006. A comienzos de año los analistas fijaban mediados de 2015 como el momento en que se procedería al endurecimiento de la política monetaria. Sin embargo, la inestabilidad generada por China llevó a la presidenta de la Fed a retrasar la medida.

Si finalmente los miembros del Comité de Mercado Abierto de la Fed deciden posponer por enésima vez el alza de las tasas, los inversores se dejarían llevar por el miedo y prolongarían las corrección. Por contra, si de cumplen lo previsto por el consenso, los mercados encontrarán en la subida del precio del dinero el catalizador para hacer borrón y cuenta nueva y decantarse por el tradicional rally de fin de año.

En el mercado de deuda, las alzas vuelven a cobrar protagonismo. El bono a diez años español pasa del 1,62% al 1,72% mientras la prima de riesgo sube siete puntos básicos hasta los 115.
Por su parte, al cierre de los mercados europeos el euro, que debería perder terreno frente al dólar ante la posibilidad de un alza de tipos en EE UU, concluyó en 1,10 billetes verdes. Este repunte es otro de los factores que propician los números rojos en índices como el francés o el alemán, ambos con un marcado carácter exportador.

Por su parte, el euro, que debería perder terreno frente al dólar ante la posibilidad de un alza de tipos en EE UU, al cierre de los mercados europeos concluyó en 1,10 billetes verdes. Este repunte fue otro de los factores que propiciaron los números rojos en índices como el francés o el alemán, ambos con un marcado carácter exportador.

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