El endeudamiento se mantiene en el 99,3%

La deuda pública crece, pero menos que el PIB

La deuda pública española desde 1909 pulsa en la foto

España mantiene un volumen de deuda pública elevadísimo y superior a la mayoría de países europeos. El Banco de España publicó este viernes que el conjunto de la Administración debe 1.062.315 millones, cifra que equivale al 99,3% del PIB. Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en los años anteriores, el crecimiento de la deuda pública se ha frenado. El volumen actual del 99,3% es idéntico al registro del año anterior.

Si bien en números absolutos la deuda crece, también lo hace el PIB. En términos relativos, el pasivo se mantiene estable. El Gobierno sostiene que la deuda pública no sobrepasará el umbral psicológico del 100% del PIB. Según sus previsiones, la deuda pública iniciará una senda a la baja a partir de 2016. Ello será posible por el incremento del PIB y porque la Administración registrará superávit primario a partir del próximo año. Ello significa que, sin contabilizar los intereses de la deuda, el sector público ingresará más de lo que gastará.

De hecho, el Estado logró superávit primario en octubre por primera vez desde diciembre de 2007. El mayor volumen de deuda corresponde a la Administración central, cuyo pasivo alcanza el 87,3% frente al 86% con el que cerró el año anterior.

El conjunto de las comunidades autónomas acabó el tercer trimestre con un nivel de deuda pública equivalente al 23,6% del PIB, cifra superior al 22,7% del pasado mes de diciembre. La mayor parte se debe a préstamos concedidos por el Estado (lo que explica que la suma de la deuda estatal y autonómica supere al 100% al contabilizarse en ambas administraciones). Valencia, con el 40% del PIB, Castilla-La Mancha con el 34,2% y Cataluña (33,6%) son las autonomías que presentan una mayor deuda pública. En el lado opuesto destacan Madrid (13,6%), País Vasco (15%) y Canarias (15,5%).

Los ayuntamientos son la única Administración que ha logrado sanear sus cuentas públicas. La deuda municipal se situó en el tercer trimestre en el 3,4% del PIB, tres décimas menos que en diciembre y lejos del máximo del, 4,2% del PIBregistrado en 2012. Esta mejora se explica porque los ayuntamientos han logrado superávits fiscales desde 2012. Son el único eslabón que ingresa más dinero del que gasta, una circunstancia que el Gobierno de Mariano Rajoy atribuye a la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que limita el gasto de los ayuntamientos.

Todas las previsiones apuntan que la Administración local volverá a cerrar este año en superávit cuando su objetivo era mantenerse en equilibrio. Ello permitirá paliar el más que probable desvío que registrarán las comunidades autónomas. En cualquier caso, resulta improbable que el conjunto de la Administración cumpla el objetivo de estabilidad que exige rebajar el déficit público del 5,8% del PIBal 4,2%. Supone un ajuste de casi 15.000 millones de euros.

Normas
Entra en El País para participar