El gigante de los chips se expone a multa millonaria

Bruselas acusa a Qualcomm de prácticas comerciales ilegales

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager.
La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager. EFE

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, envió ayer dos pliegos de cargos contra Qualcomm, el mayor fabricante del mundo de chips para teléfonos móviles inteligentes. Vestager acusa a la compañía de llevar a cabo prácticas comerciales ilegales para dejar fuera del mercado a alguno de sus rivales.

La multinacional estadounidense dispone ahora de varios meses para defenderse. Pero si Vestager confirma sus sospechas, Qualcomm se expone a multas de hasta el 10% de su facturación mundial, que supera los 26.000 millones de dólares (unos 23.903 millones de euros). En un caso similar, la Comisión impuso a Intel una multa de 1.060 millones de euros, sanción ratificada el año pasado en primera instancia por el Tribunal de la UE.

En el caso de Qualcomm, la Dirección General de Competencia acusa a la empresa en primer lugar de haber realizado “pagos significativos” a uno de los grandes fabricantes de teléfonos móviles para que utilizasen exclusivamente sus microchips. Bruselas sostiene que esos pagos ilegales se realizaron desde el año 2011. Y perjudicaron a los competidores de Qualcomm tanto en el mercado móvil de tercera generación (UMTS) como en el de cuarta (4G).

El segundo pliego de cargos acusa a la empresa de llevar a cabo entre 2009 y 2011 una política de precios “predatoria”, consistente, según Bruselas, “en vender por debajo de costes con el objetivo de frenar la competencia en el mercado”.

En este caso, la principal víctima de los presuntos abusos de Qualcomm tiene un nombre concreto: Icera. La CE sostiene que esa compañía se había convertido en un peligroso competidor para Qualcomm en el tramo más sofisticado del mercado de chips. Icera ofrecía procesadores con un rendimiento y velocidad que amenazaba el liderazgo de Qualcomm.

El gigante estadounidense, según la CE, respondió con una política comercial ideada para aplastar a Icera. Qualcomm rebajó drásticamente el precio de sus chips UMTS para dos de sus clientes, hasta el punto de venderlos a pérdidas.

Marca Vestager

Se trata del mayor caso abierto por Vestager desde que asumió el cargo en noviembre de 2014. Hasta ahora, la comisaria danesa se había limitado a cerrar o dar seguimiento a los casos iniciados por su predecesor, Joaquín Almunia, como los de abuso de posición dominante de Google o las rebajas fiscales en Luxemburgo, Holanda e Irlanda para Amazon, Fiat, Starbucks o Apple.

El vicepresidente de Qualcomm, Don Rosenberg, se mostró ayer convencido de que “podremos demostrar que nuestras prácticas comerciales siempre han cumplido con las normas europeas de competencia”.

Vestager concede a la compañía tres meses para defenderse del primer pliego de cargos y cuatro meses para el segundo. La comisaria parece dispuesta a imprimir al caso un ritmo acelerado que rompe con la tradición de Bruselas, donde los casos de competencia se prolongan indefinidamente y algunos se apagan sin llegar a nada.

En este caso, la comisaria inició la investigación hace solo seis meses y ya ha concretado sus acusaciones. Si se mantiene esa velocidad, en poco más de un año Qualcomm podría tener su veredicto.

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