Fusiones y cierres son los motivos más comunes de desaparición

La crisis se lleva por delante 335 firmas financieras en España

Entidades financieras que han desaparecido con la crisis

La banca, el agente más visible del sector financiero español, ha protagonizado una transformación sin parangón en los últimos años, pasando de más de medio centenar de grandes entidades a apenas una quincena. Este fenómeno, sin embargo, es solo una muestra del impacto que ha tenido la crisis en el conjunto del sector financiero, mucho más amplio. El Banco de España, en realidad, supervisa la labor de centenares de compañías, desde aquellas que conceden créditos al consumo a sociedades de tasación. Ciñendo esta muestra solo a aquellas firmas que cuentan con establecimientos físicos en España, el número de entidades que se han dado de baja de los registros del supervisor financiero desde el arranque de la crisis asciende ya a 335.

El registro del Banco de España, en el que queda detallado el día exacto y el motivo por el que cada firma se ha dado de baja, revela que el motivo más habitual por el que han desaparecido estos cientos de compañías en los últimos años ha sido las fusiones. Es el caso de Banesto, absorbido por Santander; Unnim, integrado en BBVA; Caja3, ahora en Ibercaja; Banco Gallego, que se quedó Sabadell, o los múltiples matrimonios sellados entre cajas de ahorros.

Sea entre pares o con motivo de la absorción de una entidad menor por una mayor, este tipo de operaciones se ha repetido en 78 ocasiones. Prácticamente las mismas, 73 en realidad, en que la baja ha estado causada por el cierre de la entidad o su disolución. Este incluye el cierre de sucursales del italiano Unicredit, el Banco de Cuba, el franco-belga Dexia o el británico Lloyds, del que en realidad adquirió su negocio en España Sabadell.

Mención aparte merece el caso de Caja Castilla La Mancha, que cuenta con su propia categoría, al figurar como entidad que “cede la actividad bancaria a” un tercero, en referencia a Liberbank.

El siguiente motivo más común de desaparición del registro del Banco de España es la transformación de las entidades en fundaciones. Este es un requisito de la nueva ley de cajas, que ha obligado prácticamente a todo el sector del ahorro a convertirse en fundaciones especiales de las que luego cuelga un banco como brazo operativo.

Destaca también como motivo habitual la revocación de autorización del Banco de España, que saca de la lista a 23 firmas por este motivo, fundamentalmente del campo de las transferencias de dinero y remesas.

En otras 46 ocasiones, la baja del sistema responde a cambios de denominación o del objeto social, con lo que parte de estas entidades se incluirían entre las nuevas firmas que se han inscrito. De hecho, frente a las 335 bajas registradas desde que la quiebra de Lehman Brothers marcara el inicio de la crisis en septiembre de 2008, otras 232 entidades se han dado de alta.

2011, el año con mayor número de bajas

El ritmo de bajas del registro de entidades supervisadas por el Banco de España se disparó durante el año 2011. Desaparecieron aquel ejercicio 92 entidades del registro por múltiples motivos, entre los que destacan las fusiones entre las cajas de ahorros españolas, que dieron lugar a nuevas entidades. La cifra multiplica las estadísticas del resto de años de la crisis. Si en 2009 se dieron de baja 27 firmas, las mismas que de momento lo han hecho en 2015, la cifra ascendió a 38 en 2010, llegó a su pico máximo el citado 2011 y descendió a partir de ahí. En 2012 solo desaparecieron 52 entidades del registro, el año siguiente fueron 45 y el año pasado el número de bajas se limitó a 37.

En todo caso, las 335 bajas registradas por el Banco de España en los últimos siete años reflejan un incremento del ritmo de desaparición de entidades, pues en el periodo precrisis se tardaba una década en asistir a semejante reducción del número de firmas supervisadas. Dentro del listado se encuentran entidades de todo tipo, actividad, origen y antigüedad. Lógicamente, la mayoría de firmas que han desaparecido del listado tenían base en Madrid o Barcelona, donde es habitual que establezcan las empresas su sede social. Concretamente, 135 estaban inscritas en la capital española y otras 30 en la Ciudad Condal.

En cuanto a la fecha de salidas, la más reciente fue la del 11 de noviembre, cuando dejó de estar recogida Gurruchaga Tasaciones. Finalmente, cabe destacar que el listado de bajas incluye desde firmas con solera, con más de una decena de cajas de ahorros que se dieron de alta en 1930, a entidades que comenzaron a aparecer en el registro ya bien entrada la crisis.

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