El Gobierno luso inicia el proceso para cancelar la privatización de transportes urbanos

Los contratos de Avanza y Alsa en Portugal, en peligro

Las subconcesiones, pese a estar aprobadas, no habían entrado todavía en vigor

Estas fueron autorizadas a finales de la anterior legislatura

Autobús de la compañía Alsa.
Autobús de la compañía Alsa.

Las españolas Alsa y Avanza ven una de sus últimas adjudicaciones peligrar. El Gobierno portugués acaba de iniciar el proceso para suspender "con efecto inmediato" los contratos de privatización de la gestión de los transportes urbanos de Lisboa y Oporto firmados por ambas compañías y por la francesa Transdev. 

Así lo ha confirmado este sábado el ministro de Medio Ambiente luso, João Pedro Matos Fernandes, quien ha ordenado a las empresas de metro y autobús de ambas ciudades que no envíen al Tribunal de Cuentas los documentos necesarios con el fin de que el órgano judicial no pueda dar el visto bueno a esa privatización.

Esta decisión, que ha sido comunicada a las empresas de Lisboa y Oporto a través de una carta, ordena la suspensión del proceso que fue autorizado mediante una subconcesión a finales de la anterior legislatura, cuando los conservadores tenían la mayoría. 

Por ello, pese a estar aprobadas, no habían entrado todavía en vigor debido a que estaban pendientes del dictamen del Tribunal de Cuentas luso. 

El grupo español Avanza había ganado el concurso convocado por el Ejecutivo portugués para la explotación durante ocho años de la red de transporte urbano en autobús y metro de Lisboa por un importe de 1.075 millones de euros. 

Por su parte, Alsa se había hecho con la gestión del transporte urbano en autobús de Oporto durante los próximos diez años al haber presentado la oferta más competitiva. Además, el metro de esa misma ciudad había ido a parar a las manos de la francesa Transdev.

Normas
Entra en El País para participar