Gestión activa, pasiva o indexada oculta. El concepto de tracking error

Mi opinión sobre los fondos indexados y ETFs varía entre que suelen ser baratos, que no aportan valor a los partícipes, pero que es una herramienta sencilla y con la que se obtienen retornos muy similares de lo que consiguen los mercados en general, aunque siempre inferiores.

La industria de gestión de activos de renta variable tiene dos grandes tendencias que se pueden compaginar: la Gestión Activa y la Gestión Pasiva.

La gestión pasiva es aquella que replica la composición de un índice de referencia y el gestor tan solo tiene que comprar o vender acciones dependiendo si hay suscripciones o reembolsos en el patrimonio del fondo. Los fondos de gestión pasiva o indexada obtendrán la misma rentabilidad que el índice menos la comisión de gestión, y los corretajes de los ajustes en la composición de la cartera. La tendencia en la comisión de gestión de los fondos indexados es a que se reduzca sustancialmente. Los fondos indexados no aportan ningún valor, ni diferenciación al partícipe, por lo que el inversor, a igualdad de productos, elegirá el fondo de inversión con una comisión de gestión más barata. Como en cualquier industria, el fondo indexado o de gestión pasiva es una commodity, por lo que el precio es la única variable que se ajusta.

La gestión activa trata de diferenciar sustancialmente la composición de la cartera de acciones con respecto a su índice de referencia, para procurar obtener mayores retornos y menor volatilidad en el medio plazo.

Para conocer si un fondo de inversión es de gestión activa basta con mirar ciertos ratios que son fáciles de obtener: beta de la cartera, correlación y tracking error.

Si la beta y la correlación son cercanas a 1, el fondo nos da una pista bastante amplia de que es un fondo de gestión pasiva, pero el ratio que más se utiliza para saber si un fondo es de gestión pasiva o activa es el ratio de tracking error.

El tracking error mide la diferencia de rentabilidad entre una cartera y su índice de referencia o benchmark. Cuanto más alto sea el valor resultante del tracking error, mayor diferenciación del comportamiento del fondo con el comportamiento del índice.

El concepto de tracking error es vital para reconocer que un fondo de inversión es de gestión activa realmente. En la industria de gestión de activos hay un número elevado de fondos de inversión y gestoras que cobran un comisión de gestión elevada aduciendo ser fondos de gestión activa, que si analizamos su tracking error, concluiremos que no son fondos de gestión activa si no que el tipo de gestión oculta una gestión pasiva pero cobrando comisiones de gestión mayores que los fondos indexados.

Aunque evidentemente defiendo la gestión activa de los fondos de inversión, ya que es la filosofía de la gestora para la que trabajo y mi propia filosofía también, es obvio que hay espacio para ambos tipos de gestión (activa y pasiva), pero el inversor/ahorrador, debe conocer que si el tipo de gestión que quiere es pasiva, debe buscar aquel fondo de inversión indexado que sea más barato en términos de comisión de gestión, y si quiere una gestión diferenciada y preocupada por obtener mejores rentabilidades con menor volatilidad y riesgo para los ahorradores, entonces se debe buscar el gestor y gestora que mayor confianza le de a la hora de seleccionar las empresas en las que invierte y compartir la filosofía de inversión. Los fondos que dicen ser de gestión activa pero que en realidad son de gestión pasiva, en mi opinión, tenderán a tener solo patrimonio cautivo a medida que se incrementa el conocimiento financiero por parte de los ahorradores. El tracking error les descubre.

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

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