Del ahorrador tradicional al inversor actual

¿Hay una nueva hoja de ruta para el ahorro?

¿Hay una nueva hoja de ruta para el ahorro?

El escenario sin duda es muy distinto al de hace 10 años. La experiencia vivida durante esta crisis ha provocado cambios en los ciudadanos. No son pocas las dificultades a las que los españoles se han enfrentado y siguen haciéndolo a diario, por eso nos preguntamos si ahora el ciudadano piensa de otro modo, si el ahorro y la previsión de futuro ha cobrado importancia en su planificación, y si por todo ello se está estableciendo una nueva ruta del ahorro y qué la caracteriza.

Aunque aún son pocos los que toman una conciencia real de la necesidad del ahorro con vistas al futuro, según el Informe “La cultura de la previsión” elaborado por Zurich Seguros, el español medio solo posee una reserva de ahorros para vivir durante 3,3 años debido a sus ahorros, inversiones, pólizas de seguro y/o planes de pensiones.

Del depósito al fondo de inversión

Los productos más tradicionales como las cuentas remuneradas y los depósitos han experimentado una caída del interés que ofrecían a quien los contrataba. El Banco Central Europeo con Mario Draghi a la cabeza ha decidido mantener los tipos de interés en mínimos históricos, en el 0,05%, lo que ha provocado que solo queden en la memoria los depósitos y cuentas que año tras año ofrecían rentabilidades del 3, 4 o 5%.

Ante unas cuentas y depósitos que aportan baja rentabilidad, los ahorradores que quieren un poco más para sus ahorros han buscado otras vías y han comprendido que para ello hay que estar dispuesto a asumir un poco más de riesgo. Los fondos de inversión han sido los elegidos, de hecho, según el último informe de Ahorro financiero de las familias españolas elaborado por Inverco (Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones) y tomando como referencia los datos del Banco de España, 8 de cada 10 euros que las familias han invertido en 2015, lo han hecho en Fondos de inversión.

De vivir al día a pensar en el futuro, el ahorro privado como herramienta fundamental

El sistema de pensiones público es cuestionado, su durabilidad y pervivencia en el tiempo está puesta en tela de juicio debido a una población con altos niveles de paro –según los últimos datos publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social hay 4.176.369 personas desempleadas-, una población cada vez más longeva –recordemos que según el Foro Económico Mundial, España es el séptimo país más longevo, con una media de 82,4 años- y una natalidad estancada –según el INE, la tasa bruta de natalidad en 2014 se situó en 9,1 nacimientos por cada mil habitantes, la misma que en 2013-.

Si a esto le sumamos que el actual Gobierno ha tenido que realizar distintas disposiciones del Fondo de Reserva de la Seguridad Social para afrontar sus obligaciones “puntuales”, la última disposición fue de 3.750 millones de euros, la idea de contar con herramientas de ahorro privado que complementen la pensión pública cobra cada vez más importancia. De hecho, según el IV Barómetro del Ahorro elaborado por el Observatorio Inverco, los planes de pensiones se hacen con el 47% de los productos de ahorro.

De un ahorrador inexperto a un ahorrador con cultura financiera

Eso es lo que se necesita y debiera ser. Que cada vez sea mayor la cultura financiera que los ciudadanos tengan y que no tengan que apelar únicamente a la confianza que depositen en la entidad que gestione sus productos de ahorro. La falta de información y transparencia bancaria sigue siendo uno de los grandes lastres por ello la educación y formación financiera se convierte en algo esencial, porque de ella dependerá la comprensión de los productos, entender sus riesgos, conocer si es un producto para mi perfil, si efectivamente es una oportunidad financiera o si de lo contrario no cumple con mis expectativas y en definitiva la toma de buenas decisiones.

Para ello podemos acudir a múltiples recursos como libros, manuales, guías, folletos… pero también es importante contar con la opinión de un profesional especializado y sobre todo independiente y objetivo capaz de ayudarle en la toma de decisiones en función de una buena planificación financiera, el horizonte temporal y el perfil del inversor.

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