Hacienda, Sanidad y Farmaindustria firmaron este miércoles el protocolo

El Gobierno prevé que las autonomías se sumen al pacto con Farmaindustria

El protocolo recoge que las medidas serán "en lo posible consensuadas"

El PSOE asegura que no respetará el pacto si gobierna tras el 20D

Desde la izquierda, Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda; Alfonso Alonso, ministro de Sanidad; y Antoni Esteve, presidente de Farmaindustria, este miércoles en la firma del protocolo de colaboración para el sector farmacéutico.
Desde la izquierda, Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda; Alfonso Alonso, ministro de Sanidad; y Antoni Esteve, presidente de Farmaindustria, este miércoles en la firma del protocolo de colaboración para el sector farmacéutico.

Hacienda, Sanidad y Farmaindustria firmaron este miércoles el protocolo de colaboración en el que se establece otorgar un marco de estabilidad al sector farmacéutico. El Gobierno prevé ahora que las autonomías se sumen voluntariamente al acuerdo, en el que se incluye que las medidas serán “en lo posible consensuadas”.

Tras duros años de control de gasto farmacéutico y malas noticias para las empresas del sector desde 2010, este miércoles se vieron las primeras sonrisas de los responsables de las compañías por el protocolo que Farmaindustria firmó con el Gobierno para ofrecer un marco de estabilidad durante los próximos 12 meses.

Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda; Alfonso Alonso, ministro de Sanidad; y Antoni Esteve, presidente de Farmaindustria, rubricaron el protocolo que vincula el crecimiento del gasto farmacéutico (en el que se excluye a los genéricos) al crecimiento del PIB. Este pacto incluye que los laboratorios tengan que compensar monetariamente a las Administraciones si el desembolso en medicamentos excede el ritmo de crecimiento de la economía.

Otras medidas

- Programa de seguimiento a pacientes crónicos.

- Vigilar “la variabilidad” en la prescripción por parte de los médicos.

- Fomento de programas de adherencia a los medicamentos.

- Integrar la farmacia hospitalaria al sistema de receta electrónica.

- Adecuar las dosis dispensadas a los tratamientos indicados.

- Establecimiento de sistemas electrónicos de facturación.

- Mejora en el suministro de información del sector farmacéutico que permita medir el gasto.

El propio Montoro avanzó que cree que los gobiernos regionales se sumarán al acuerdo con la industria farmacéutica: “Prevemos adhesiones de las comunidades autónomas. Ya estamos hablando con ellas”. De hecho, fuentes gubernamentales explicaron que se pronostica que esto ocurra en las próximas semanas, ya que el protocolo entra en vigor el 1 de diciembre. Solo se vaticina que Navarra y País Vasco, con haciendas forales propias, se desmarquen.

Las empresas consultadas consideran que las comunidades se sumarán a este protocolo porque les interesa recibir esas compensaciones.

Los laboratorios pagarán

El Gobierno ha acordado dos tramos para las compensaciones. Si el gasto farmacéutico solo supera la conocida como tasa de crecimiento del PIB de medio plazo, establecida actualmente en el 1,5%, las medidas correctoras se tomarán sin que suponga “una transferencia monetaria”. No se conocen cuáles pueden ser esas disposiciones, y los firmantes dejan la decisión a una comisión de seguimiento del pacto que se reunirá trimestralmente. Sin embargo, hay un nivel más peligroso para las compañías. El acuerdo establece que los laboratorios deberán devolver parte de los ingresos si la partida en farmacias y en hospitales se desboca por encima del PIB real, del 3,3%. “Se añadirán las compensaciones monetarias al exceso de crecimiento”, se recoge en el documento, “según los criterios que establezca la comisión de seguimiento”.

Aún así, Hacienda se guarda una as bajo la manga, porque el acuerdo también especifica que el control del gasto farmacéutico se hará a través de medidas “en lo posible consensuadas”, por lo que deja claro que la decisión final es del Ejecutivo que surja tras las elecciones del 20D, aunque el PSOE ya avanzó ayer que no aplicará el pacto si gobierna.

“Este protocolo significa que hará un techo de gasto que permita el acceso a la innovación para los pacientes”, señaló, por su parte, Alonso. De hecho, la petición del sector era establecer un marco que permitiera una predictibilidad para futuras inversiones, y sin recortes como hasta ahora. Desde 2012, estas medidas han supuesto un ahorro acumulado de 5.400 millones de euros, sobre una factura total anual de 13.800 millones. “Tenemos el reto de conciliar investigación con un compromiso presupuestario”, apuntó, a su vez, Esteve.

En el caso de que esa partida permanezca controlada, el documento también recoge algún respiro para los laboratorios: “La comisión podrá prever incentivos”. Estos tampoco están definidos, pero podrían beneficiar a las ayudas fiscales, o un impulso a la I+D, según fuentes del Ejecutivo.

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