En un palacio del siglo XVIII

Así será el Espacio Mahou en el centro de Madrid

Aspecto del proyecto de anfiteatro en la azotea del Espacio Mahou. Ver fotogalería
Aspecto del proyecto de anfiteatro en la azotea del Espacio Mahou.

Al igual que Copenhague tiene su museo Carslberg, Dublín el de Guiness o Amsterdam el de Heineken, Mahou San Miguel quiere poner a Madrid en el mapa de las capitales europeas con atractivos turísticos relacionados con la cerveza. Por ello, la compañía adquirió hace un año un antiguo palacio en el centro de la capital que data del siglo XVIII, el Palacio del Duque del Infantado.

No será hasta comienzos de 2017 que este edificio, que será conocido como Espacio Mahou, abra sus puertas. Sin embargo, la empresa y el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM), presentaron el proyecto elegido para la reforma del histórico inmueble. El arquitecto Héctor Fernández Elorza ha sido el seleccionado entre más de 160 propuestas el diseño.

Aunque Javier López del Hierro, presidente del grupo Mahou San Miguel, no se atrevió ayer a avanzar el uso concreto del edificio “porque todavía es pronto”, la empresa informó que en este nuevo espacio tendrán cabida las actividades culturales, como exposiciones y conciertos, así como la presencia de distintas iniciativas gastronómicas, con un bar y una tapería incluidos. Está previsto también que se instale en el palacio un apartado para presentar el archivo histórico de la compañía, que este año esta celebrando su 125 aniversario.

Queremos entrar en la oferta turística de Madrid y situarla como referente en la cultura cervecera”, comentó López del Hierro en la presentación. “Pretendemos crear un espacio abierto y de convivencia con la ciudad”, explicó el directivo. Mahou busca con este nuevo edificio continuar ligada a la localidad en la que nació en 1890. La primera fábrica que tuvo el grupo, en la calle Amaniel, ya servía de lugar de encuentro social, consumo de cerveza y eventos teatrales durante los años veinte y treinta. La empresa busca ahora retomar un espacio en el que divulgar sobre su conocimiento y elaboración de la cerveza.

La compañía madrileña tendrá todavía que lograr el visto bueno por parte de las autoridades locales de patrimonio, puesto que algunas partes del edificio cuentan con cierto grado de protección. Sin embargo, tanto la empresa como el COAM, que participó en la selección del proyecto, se muestran confiados en que no habrá problema, puesto que en el jurado que estudió las 160 propuestas había representantes del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid.

Juego de espejos

En este sentido, el arquitecto ganador del concurso, Héctor Fernández Elorza, comentó que el objetivo es modificar “lo más mínimo posible” el aspecto del edificio. El proyecto seleccionado lleva por título A través del Espejo, dando mucha importancia en todos sus espacios al juego con los reflejos. Destaca su patio interior, donde un gran espejo permitirá ver desde el interior el perfil de los edificios cercanos.

La gran modificación que planea Fernández Elorza para el edificio será en su fachada lateral, que se adaptará para crear un anfiteatro en lo alto del edificio para albergar eventos culturales. Carlos Rubio, miembro de la junta rectora del COAM, argumentó que precisamente esta parte carece de protección, por lo que no supone ir contra la regulación. “Se ha hecho un esfuerzo por la defensa del patrimonio, recuperando un edificio en el centro de la capital”, afirmó Rubio. “Permite hacer que la ciudad siga viva”.

El grupo cervecero, que además de Mahou es propietario de San Miguel y Alhambra, no ha avanzado cifras de inversión para este proyecto. Sí se conoce que abonó unos 10 millones de euros por el inmueble de 3.000 metros cuadrados. “Estamos todavía en una fase preliminar”, se excusó López del Hierro. Cuando se conoció la adquisición del edificio, el grupo tenía previsto abrir las puertas del Espacio Mahou el año que viene. Sin embargo, ya han retrasado sus previsiones a 2017. “Todavía estamos pendientes de las licencias, no dependerá solo de nosotros”, afirmó.

López del Hierro celebró la situación que vive el grupo tras los años de crisis. Tras sufrir la caída del consumo, este será previsiblemente el segundo año que encadene la compañía con subida de ventas. “Hemos aguantado bien los años malos sin necesidades financieras extraordinarias”, comenta. La inversión en este proyecto podría salir de los 276 millones que tenía en caja a cierre de 2014.

Normas