Lo que dicen las encuestas preelectorales

Desde que el Presidente del Gobierno disolvió las Cortes los medios de comunicación, y los partidos políticos, han intensificado su actividad demoscópica. Una síntesis de los sondeos permite concluir unas cuantas cosas: el PP gana las elecciones; toda coalición probable pasa por el PP; el PSOE no logra sumar mayoría con ninguna otra fuerza que no sea el PP; Ciudadanos se acerca peligrosamente al PSOE; y Podemos se ha estancado, con un ligero repunte de Izquierda Unida.

La variabilidad de la opinión expresada por los ciudadanos votantes en las encuestas en los últimos años es asombrosa. Sea por los nuevos formatos informativos que conforman la opinión pública o por la alta sensibilidad a la que está sometida la población, nunca como ahora se había detectado tanta volubilidad en la intención de voto, a juzgar por las encuestas de los últimos doce meses, incluidas las elaboradas por el Centro de Investigaciones Sociológicas. Hace un año, por ejemplo, Podemos era la fuerza más votada en las encuestas, y el partido de Pablo Iglesias Turrión hoy es la cuarta y aparece estancada con una estimación de respaldo del 14% en el mejor de los casos.

Una buena parte de la ciudadanía muta en sus opiniones, pero otra legión no menos numerosa de gente oculta hasta el último momento su decisión. No cabe explicación, en caso contrario, a este baile de estimaciones de voto que publican las empresas demoscópicas a petición de los medios de comunicación o de los propios partidos políticos. Pero a medida que se acerca el momento decisivo la inclinación se afina más, aunque persiste el giro espasmódico impropio de un país de alta madurez política y de opinión pública cualificada.

Varios sondeos auguran un alza sorprendente de Albert Rivera y Ciudadanos, con un respaldo de un 20% de sufragios el próximo 20-D, cuando ese partido apenas lograba acaparar el 11% o 12% de los votos hace unos meses, en junio, por ejemplo. Y curiosamente, en vez de robar votos de manera masiva al PP, que lo hace, ceba su mochila en los caladeros del PSOE hasta el punto de mermar las opciones del partido de Pedro Sánchez. De hecho, en algunas de las encuestas el PSOE podría convertirse en la bisagra que estaba reservada para la cuña del centro de Ciudadanos. No obstante, la condición de bisagra solo es útil si con su respaldo se logra conformar una mayoría absoluta.

Las encuestas coinciden en que el Partido Popular y Mariano Rajoy habrían frenado su descenso de votos y lograría ser la fuerza más votada y con un desempeño en escaños que cualquier gobierno pasaría por el PP, ya sea respaldado por Ciudadanos o por el propio PSOE, cuestión esta bastante improbable. Los sondeos le otorgan un entorno de 120 a 138 escaños, que sumados a unas cifras de entre 55 y 75 para Ciudadanos, proporcionaría una mayoría muy suficiente. El PP aspira según sus portavoces a llegar a los 135 o 140 escaños para que ningún otro grupo tenga la tentación de formar sumas alternativas. De darse esta opción el día 20 de diciembre próximo, supondría que el voto se ha aglutinado en torno a las posiciones de centro derecha, cuando hace unos meses, en las municipales sin ir más lejos, todo parecía indicar que se inclinaban por el centro izquierda, o que empataban literalmente en el mejor de los casos.

Hasta ahora solo algún sondeo y de forma muy marginal ofrecen a PSOE y Ciudadanos la posibilidad de lograr una mayoría absoluta, siempre que el PP no sobrepase los cien escaños. El partido de Pedro Sánchez, emparedado entre Ciudadanos y Podemos, y con sangría en ambos flancos, solo podría gobernar aglutinando, realmente imposible, los respaldos de Ciudadanos y de Podemos. El PSOE sería, la gran víctima de la división del sufragio.

En alguno de los casos podría darse la circunstancia de que fuesen los nacionalistas quienes tuviesen en su mano la gobernabilidad del país, aunque el enconamiento de la campaña por la huida hacia adelante del soberanismo catalán les resta opciones reales. Empieza a ser muy complicado que ningún gran partido los quiera en su coalición.

Comentarios

El gran cambio se produce en el Estado Español.España es de todos y para todos.La realidad es que los partidos tienen que ser transparentes y honestos para los ciudadanos.Lo que esta ocurriendo en Cataluña es una nacionalidad que esta dentro de nuestro Estado de Nacionalidades y que los Españoles entre todos le damos el reconocimiento ,dentro de nuestra España querida .Nuestra piel de cordero que nadie va a romper.La historia de nuestro País no la puede manipular nadie,.España somos todos y votamos todos.Los jóvenes sabrán poner en su sitio quien manipula la Historia en la Escuelas.La dignidad de las personas no las manipula nadie.Viva nuestras lenguas,viva nuestras Nacionalidades.VIVA PODEMOS.
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