En 2014, el PIB chino subió un 7,3%

China prevé crecer un 6,5% al año de 2016 a 2020

El presidente de China, Xi Jinping.
El presidente de China, Xi Jinping.

China muestra creer que el crecimiento de su economía seguirá a niveles altos. Concretamente, no debería bajar del 6,5% anual en los próximos cinco años", de 2016 a 2020, avanzó el martes el presidente chino, Xi Jinping.

Se trata de la primera vez que el Gobierno chino habla de forma más concreta sobre sus previsiones de crecimiento para el próximo quinquenio. Este hecho se produce una semana después de que el gobernante Partido Comunista de China (PCCh) acordara el plan económico para los próximos cinco años.

En un comunicado publicado el martes por el PCCh, Xi consideró que China debería mantener un ritmo de crecimiento “no menor al 6,5%” anual para alcanzar el objetivo de doblar el PIB y la renta per cápita que tenía el país en 2010 hacia el año 2020. En el texto, el presidente también asegura que el Gobierno conseguirá su objetivo de erradicar la pobreza completamente en 2020.

El pasado domingo, el primer ministro chino, Li Keqiang, dijo en Seúl que la economía china seguirá creciendo a un ritmo aproximado del 7% durante los próximos cinco años. En 2014, el PIB chino subió un 7,3% y para este año el Gobierno tiene previsto un incremento de “alrededor del 7%”, que lleva camino de cumplirse.

Además, la declaración de Xi se produce después de que el Gobierno chino publicara más detalles del nuevo plan quinquenal acordado por PCCh durante su reunión anual celebrada la semana pasada, y que está pendiente de ser ratificado por el Legislativo.

Pekín avanzó que se va a incrementar la competencia en los sectores petrolero, eléctrico, de telecomunicaciones, transportes y de servicios antes de 2020. Además, el Gobierno se comprometió a acelerar las reformas para aumentar la transparencia en el sistema financiero, a estimular las inversiones en el exterior y a reducir las restricciones a la llegada de capital foráneo. Otra de las grandes aspiraciones es reducir las desigualdades y engrosar la clase media.

El presidente de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, Xu Shaoshi, explicó en rueda de prensa que uno de los principales retos que afronta China en el próximo lustro es aumentar el consumo doméstico, las importaciones y las exportaciones. China también creará un fondo destinado al “desarrollo verde” para promover las energías e industrias limpias, ya que, según dijo Xu, “es una de las principales preocupaciones” del Gobierno chino.

“Tenemos que combatir la contaminación del aire de forma urgente, también la contaminación del suelo”, señaló el presidente de la Comisión encargada de la planificación económica del país, quien recordó que Pekín ya ha tomado algunas medidas que harán que la contaminación baje en un futuro cercano. Según datos ofrecidos por Xu, el uso de carbón en la región norteña de Pekín, Tianjin y Hebei (de las más contaminadas del país), conseguirá “crecimiento cero” tras 2017.

Sin contestar a la pregunta de si el objetivo de desarrollo “verde” repercutirá de alguna manera al crecimiento del país, Xu instó a la cooperación con otros gobiernos, organizaciones o empresas de otros países, de los que, creyó, China puede aprender.

El expresidente de México: "A China le dio un pequeño catarro"

El expresidente de México, Ernesto Zedillo, quien el martes se reunió junto a otros líderes con el presidente chino, Xi Jinping, destacó tras ese encuentro que la desaceleración china está teniendo un efecto negativo en la economía latinoamericana, lo que podría aliviarse con más inversiones desde la potencia asiática.

“Nuestros amigos chinos todavía no están conscientes de que a ellos les dio un pequeño catarro y en Latinoamérica, particularmente en el Cono Sur, hay neumonía”, declaró Zedillo, presidente mexicano entre 1994 y 2000.

“Espero que tomen más conciencia de eso y que parte del esfuerzo de inversión que ellos quieren hacer fuera de China se canalice y se intensifique hacia América Latina, en aquellas áreas que pueden ayudar en el crecimiento y particularmente en el tema de infraestructura”, subrayó el exmandatario.

Zedillo y otros políticos y economistas de todo el mundo, como el expresidente chileno Ricardo Lagos o el antiguo primer ministro italiano Mario Monti, participan esta semana en unas conferencias con líderes chinos para analizar la situación de la segunda economía mundial, que finalizaron con un encuentro con el presidente Xi.

“Fue una reunión muy interesante y franca, notamos que aunque continúan teniendo una gran confianza en sostener un crecimiento cercano al 7 por ciento también reconocen que no va a ser una tarea fácil pues el panorama internacional se ha complicado bastante”, subrayó Zedillo.

“Hay confianza pero atemperada por las nuevas circunstancias”, declaró, y afirmó que es interesante que la situación, que Pekín denomina con el eufemismo “nueva normalidad”, no está produciendo “un viraje hacia el proteccionismo o el nacionalismo económico, como desgraciadamente está pasando en otras partes del mundo”.

En Latinoamérica, destacó, “China ha tenido una presencia explosiva, en el buen sentido de la palabra, especialmente en las economías del Cono Sur por la demanda de bienes primarios” y al frenar su crecimiento “ha tenido ya un efecto en los precios y está afectando a las economías, como la brasileña o la argentina”.

“Por no hablar de la economía venezolana, aunque ellos se han metido solitos en sus propios problemas por el pésimo manejo económico que han tenido”, aseguró Zedillo.

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