Cifuentes eleva todas las partidas de gasto y anuncia la rebaja del IRPF para 2017

Madrid prevé recaudar un 15% más por la venta de viviendas

Carmena presenta también su primer presupuesto con el apoyo del PSOE

Telefónica, el Ritz y Amancio Ortega pagarán todo el IBI en los edificios singulares

GRA266. MADRID, 29102015.- Fotografía facilitada por la Comunidad de Madrid, de la presidenta regional, Cristina Cifuentes, que ha presidido hoy la reunión del Consejo de Gobierno extraordinario para la aprobación del proyecto de los presupuestos de 2016. EFE
GRA266. MADRID, 29/10/2015.- Fotografía facilitada por la Comunidad de Madrid, de la presidenta regional, Cristina Cifuentes, que ha presidido hoy la reunión del Consejo de Gobierno extraordinario para la aprobación del proyecto de los presupuestos de 2016. EFE EFE

Hoy se ha producido un hecho insólito. Las dos grandes gobernantes de Madrid, la presidenta de la comunidad autónoma, Cristina Cifuentes y la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, presentaron sus primeros presupuestos, los correspondientes a 2016, y a tenor de cómo fueron definidos por los responsables de Hacienda de uno y otro gabinete, parece que ambas cuentas fueron redactadas por Ejecutivos de la misma ideología. Y nada más lejos de la realidad.

Sin embargo, lo cierto es que hay muchos nexos de unión entre un presupuesto y otro. Los dos fueron catalogados por sus artífices de “sociales” porque todas las grandes partidas de gasto social registran importantes incrementos. Así, Sanidad, Educación, Políticas activas de Empleo o Vivienda recibirán más recursos que este año y todo sin elevar los impuestos.

En el caso de la Comunidad se decreta la congelación de todos los tributos, tasas y precios públicos que dependen directamente del Gobierno regional y se deja la rebaja de un punto en el tramo autonómico del IRPF para, “al menos”, 2017. El Ayuntamiento también incrementa todas las partidas de gasto social, rebaja el IBI para las viviendas y solo aplica subidas puntuales a los inmuebles de mayor valor catastral y a los edificios emblemáticos donde se desarrolla actividad económica. Crea, además, una nueva tasa de residuos para las empresas.

Si no se incrementan los impuestos y ya prácticamente desaparecen los recortes, ¿cómo es posible que la Comunidad de Madrid pueda gastar de promedio un 2,7% más y al mismo tiempo cumplir con el 0,3% del déficit y el límite de deuda? La consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Engracia Hidalgo, aseguró que la mejora económica permitirá cumplir con todos los compromisos de gastos incluidos en el Presupuesto y puso como ejemplo “de lo que son unas cuentas realistas” lo que ocurrirá con los impuestos gestionados por la Comunidad.

Así, en las cifras presentadas figura que el principal tributo autonómico, el impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP), que es el que grava las compraventas de viviendas de segunda mano, brindará el año que viene 1.500 millones de euros a las arcas regionales, un 15% más que este ejercicio. “Hemos calculado este incremento en función de cómo están evolucionando las ventas de casas usadas ahora, y su crecimiento es ya del 30% anual”, aseguró Hidalgo. Otro de esos tributos regionales es el que grava la constitución de una hipoteca, el impuesto de actos jurídicos documentados (AJD), que está previsto que repunte un 10%, ya que los préstamos hipotecarios acumulan un avance del 25% hasta agosto, según matizó la consejera.

Además de estos dos casos, la mayor actividad económica hará que de la recaudación del IRPF y del IVA que luego abona el Estado a las regiones, Madrid obtenga un alza del 3,93% en el primer caso y de un nada despreciable 15,19% en el segundo. Con todo, Cifuentes gastará en 2016 un total de 17.890 millones e ingresará 640 millones menos, que se corresponden con el tope del 0,3% de déficit establecido por Hacienda. Eso sí, espera lograr del futuro Gobierno central, “que espero sea del PP”, un nuevo modelo de financiación autonómica.

Telefónica, el Ritz y Amancio Ortega pagarán todo el IBI

La casualidad hizo que el mismo día que Cristina Cifuentes aprobaba sus primeros presupuestos, el Ayuntamiento de Madrid dio luz verde a los suyos, pactados en este caso con el PSOE. Y, como siempre, lo que más morbo suscitó es lo relativo a las ordenanzas fiscales en general y al principal impuesto local, el que grava los bienes inmuebles (IBI), en particular. A partir del año que viene, los edificios incluidos en el catálogo de Patrimonio Histórico no podrán beneficiarse de la bonificación del 80% de la que disfrutaban en el recibo municipal del IBI si se dedicaban a actividades lucrativas.

Según confirmaron ayer fuentes municipales, la medida afectará a 2.843 contribuyentes, entre ellos los propietarios de hoteles como el Ritz y el Palace, los de comercios instalados en localizaciones con solera de la Gran Vía como Zara, H&M, Primark (cuyo casero es Amancio Ortega) o el emblemático Edificio Telefónica. El Gobierno local calcula que con el cambio ingresará 12,2 millones de euros más por este tributo. Además, el equipo de Ahora Madrid ha contado finalmente con el apoyo de su socio de investidura para aplicar una subida en el IBI de entre el 7% y el 9% a los inmuebles no residenciales con mayor valor catastral y recaudar así otros 49 millones adicionales.

El PSOE rectifica después de haber aprobado en el Pleno municipal, junto a los otros dos grupos de la oposición (PP y Ciudadanos), la exigencia de que a este tramo de contribuyentes, cuantificados en 6.814, se le redujera el importe del impuesto en un 2% en vez de incrementárselo. Para las viviendas, en cambio, se mantiene el compromiso de reducir el IBI un 7%.

Normas