Bombardier presenta el V300 Zefiro a la española

El tren más rápido de Europa llama a la puerta de Renfe

El tren V300 Zefiro, de Bombardier.
El tren V300 Zefiro, de Bombardier.

La compañía canadiense Bombardier se prepara para optar a los cerca de 40 trenes de alta velocidad que Renfe tiene previsto licitar en unos meses. Y lo hará con su joya de la corona, el modelo V300 Zefiro, que ya le sirvió para ganar un contrato de 50 trenes en Italia en septiembre de 2010 y que ha comenzado a operar en junio de este año cubriendo la ruta entre las ciudades de Turín, Milán, Roma y Nápoles.

Será la primera incursión del fabricante de trenes y aviones como líder de un proyecto de estas características en España. Hasta ahora, Bombardier ha estado presente en la red de alta velocidad del país con los modelos S-102 y S-112, conocidos como el Pato, que llegan a la velocidad máxima permitida de 300 kilómetros por hora, pero en ambos casos como empresa proveedora de Talgo. También participó en la fabricación del S-130, el Patito, que alcanza una velocidad máxima de 250 kilómetros por hora.

El V300 Zefiro, que la autoridad ferroviaria italiana bautizó como Frecciarossa 1000, está preparado para circular a una velocidad operativa de 360 kilómetros por hora y puede alcanzar un pico de 400 kilómetros por hora. Sin embargo, como sucede en España, la velocidad comercial permitida en este momento, por las características de la red, es de 300 km/h, aunque desde el constructor no dudan en presumir de él como el “más rápido de Europa”. Como confirmó el presidente de la compañía en Italia, Luigi Corradi, a este diario, se espera que en un plazo máximo de dos años la red italiana esté preparada para aceptar una velocidad de 350 kilómetros hora.

El ejecutivo también afirmó que el precio medio de cada uno de los trenes, que cuentan con una vida útil de 30 años, ronda los 33 millones de euros, dependiendo de las especificaciones de cada modelo. El tren está preparado para circular por los principales corredores europeos, incluidos Francia y España. En su configuración italiana está compuesto por dos vagones de clase premium, con una capacidad para 10 viajeros en cada uno con amplios sillones; dos de clase business; una ejecutiva, y cuatro de turista. Cada tren tiene capacidad para 457 ocupantes.

La fabricación del Frecciarossa, que ha llevado a cabo en asociación con Ansaldo Breda, ha contado con la participación de la fábrica de Bombardier en Trápaga (Vizcaya). La planta, que cuenta con cerca de 250 trabajadores, se ha encargado de la producción de sus cabezas tractoras. De hecho, está especializada en esta tecnología, así como en los sistemas de señalización, y está catalogada en el seno de la compañía como centro de excelencia junto a las instalaciones que tiene en San Sebastián de los Reyes.

Desde Bombardier afirman que una posible licitación de Renfe, para la que ya tienen diseñada la oferta, haría que la fábrica absorbiera más procesos de la fabricación del Frecciarossa, y que otros elementos, tales como las butacas o los sistemas de refrigeración, se podrían externalizar a empresas especialistas del país.

El contrato con la Renfe italiana está valorado en 1.600 millones de euros, y los 50 trenes comprometidos se terminarán de entregar en el año 2017. España representa, junto a Reino Unido, la gran oportunidad para la empresa en esta rama de su negocio.

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