Acuerdan trabajar coordinadamente en defensa de la Constitución

Rajoy y Sánchez almuerzan en Moncloa para hablar de Cataluña

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy y el líder del PSOE, Pedro Sánchez, esta tarde en La Moncloa.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy y el líder del PSOE, Pedro Sánchez, esta tarde en La Moncloa.

La crisis abierta ayer martes a raíz de la presentación por parte de Junts pel Sí y de la CUP de una resolución en el Parlament para dar comienzo al proceso de creación de un Estado catalán logró hoy lo que no fue capaz de hacer ni el momento más amargo de la crisis económica. Ayer mismo ya hubo un más que aparente acercamiento entre las posturas mantenidas por el Gobierno central y el PSOE respecto al pulso de los soberanistas catalanes. Pero esta tarde se ha pasado de las palabras a los hechos.

Según informaron el Ejecutivo y el PSOE en sendos comunicados, Rajoy y Sánchez mantuvieron hoy un almuerzo en el Palacio de la Moncloa, durante el cual acordaron trabajar coordinadamente en defensa de la Constitución, la unidad nacional, la soberanía nacional y la igualdad de los españoles.

El encuentro se produjo apenas unas horas después de que el presidente del Gobierno anunciara, en una entrevista en la Cadena Ser, su intención de convocar a una reunión al líder del principal partido de la oposición con el objetivo de hablar de este asunto; así como de mantener un encuentro con el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera.

El martes Rajoy ya había hablado por teléfono con ambos líderes con la intención de comunicarles, antes de comparecer públicamente, su intención de hacer valer la ley ante el desafío independentista.

En su conversación con Sánchez, ambos acordaron “mantener una vía directa de diálogo” sobre la situación en Cataluña que continuó ayer, con el almuerzo que tuvo lugar en La Moncloa. Por la mañana, el jefe del Ejecutivo había avisado en la citada entrevista radiofónica que las reuniones no se anunciarían de antemano. “Se la anunciaré después de que se celebre”, precisó, para después asegurar que no tiene “inconveniente en hablar con todos”, aunque la posición que mantiene Podemos (partidario del derecho a decidir) no le genera “mucho entusiasmo”.

Respecto a una de las medidas que podría tener que adoptarse, como es la aplicación del artículo 155 de la Constitución –que permite suspender la autonomía de una comunidad sin la mayoría absoluta del Senado– el presidente del Gobierno confió en no tener que llegar a ese extremo. Dicho esto, también advirtió que el Gobierno actuará con “prudencia” a la hora de recurrir la resolución de independencia, incluso antes de que se apruebe definitivamente en el Parlamento catalán, tal y como ha pedido Ciudadanos. Así, explicó que el Ejecutivo recurrirá este texto cuando lo aconsejen los servicios jurídicos del Estado, al tiempo que defendió que en esta materia “no se debe actuar con ansiedad”.

Por su parte, el secretario general del PSOE insistió en declaraciones a los periodistas por la mañana en que a los soberanistas se les vencerá “con la ley y con los votos”. Sánchez advirtió que su partido “siempre estará en la defensa de la unidad de España”, pero exigió “una respuesta política” en Cataluña de “envergadura semejante” al “problema político de primera magnitud” que existe, porque está convencido de que “con la ley solo no basta”.

Suspensión temporal

Y mientras se fraguaba el gran pacto en Madrid, en Barcelona la Mesa del Parlament suspendió esta mañana temporalmente la tramitación de la resolución soberanista presentada el martes por Junts pel sí y la CUP y que aspira a que la Cámara declare el inicio del camino hacia la independencia.

Fuentes parlamentarias explicaron que la suspensión temporal se dictó de forma automática al haber presentado PSC y C’s –con el apoyo del PP– sendas propuestas que pedían reconsiderar la admisión a trámite de la iniciativa soberanista de JxSí y la CUP. Si la nueva legislatura estuviera más avanzada, el Parlament debería resolver en 48 horas si admite o no estas peticiones de reconsideración de PSC y C’s –y decidir así si se frena o no la propuesta soberanista–, pero, como el PP aún no se ha constituido como grupo parlamentario, la Junta de Portavoces aún no está constituida y no puede decidir, de manera que se podrían demorar más los plazos.

El trámite pertinente para resolver las peticiones de reconsideración obliga al Parlament a convocar la Junta de Portavoces y este órgano, en principio, no se podría convocar hasta que el PP se haya constituido como grupo y tiene como fecha límite el 5 de noviembre.

Así, la demora del PP catalán a la hora de constituirse como grupo parlamentario –el resto de los grupos de la Cámara sí lo ha hecho– frena por ahora la resolución soberanista pese a que se está tramitando por el proceso de urgencia, informa Europa Press.

Sin embargo, fuentes parlamentarias argumentan que se contempla un segundo escenario posible: convocar la Junta de Portavoces invitando a los miembros del PP a asistir aunque no estén constituidos como grupo, y avanzar así en las tramitaciones sobre las propuestas de reconsideración.

Sea cual sea el escenario final, lo que está claro es que el Parlament acabará tumbando las iniciativas de reconsideración de C’s y PSC y tramitando la iniciativa de Junts pel sí y la CUP, ya que los soberanistas tienen mayoría absoluta en el órgano decisorio clave: la Mesa del Parlament.

 

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