La asamblea del día 31 nombrará un nuevo consejo tras la salida del anterior

Las cajas rurales salen en ayuda de Bantierra con unos 200 millones

Javier Hermosilla, director general de la entidad, y José Antonio Alayeto, expresidetne, en la última asamble general de Banterra.
Javier Hermosilla, director general de la entidad, y José Antonio Alayeto, expresidetne, en la última asamble general de Banterra.

Las cooperativas de crédito integradas en la Asociación Española de Cajas Rurales han decidido apoyar a Bantierra con la inyección de unos 200 millones de euros. Esta cooperativa con sede en Zaragoza se encuentra desde hace tiempo bajo la estrecha vigilancia del Banco de España, lo que ha provocado la salida de toda su cúpula y la imposición de un plan de saneamiento. El día 31 celebra una asamblea extraordinaria.

Las cajas rurales son prácticamente las únicas entidades financieras que han quedado bajo la órbita de supervisión del Banco de España dado su pequeño tamaño, con la excepción de Cajamar, la de mayor dimensión del sector. El arraigo a su zona de origen las han permitido sobrevivir sin grandes sobresaltos durante los últimos ocho años de crisis. También su sistema cooperativo para ayudarse unas a otras sin necesidad de recurrir a ayudas públicas.

Bantierra, marca de Caja Rural de Aragón, es la última firma que ha tenido que solicitar la ayuda privada de sus colegas de la asociación.

La Asociación Española de Cajas Rurales, en la que se incluye gran parte del sector, con la excepción de Cajamar, ha decidido inyectar en total de unos 200 millones de euros en Bantierra en tres tramos (desde 2012 lleva arrastrando debilidades), ya que la necesidad de fondos de Bantierra viene de tiempo atrás. Fuentes del sector aseguran que las cifras que se prestan a través del fondo estas entidades no son públicas, ya que no tiene nada que ver con el Fondo de Garantía de Depósitos, al que todas las entidades financieras españolas aportan su parte correspondiente y está diseñado principalmente para proteger los ahorros de los depositantes, y este no es el caso. Tampoco son ayudas públicas que afectarían al bolsillo del contribuyente.

Las cifras

346 oficinas tiene Bantierra, entidad que nació en 2011 con la fusión de Multicaja y Cajalón.

5.650 millones de euros es el volumen de activos de Bantierra en 2014.

877 son los empleados que trabajan en Caja Rural de Aragón, la quinta por tamaño de la Asociación de Cajas Rurales. Además, tiene 514 cooperativas como socios, con 100.188 personas físicas y 12.133 jurídicas.

La ayuda concedida por la Asociación de rurales ha evitado así que sea el FROB el que le inyecte fondos públicos, o que pueda ser vendida o fusionada con otra entidad si el deterioro se agravase. Esta asociación, de hecho, creó un fondo mutual para ayudar a las rurales en problemas puntuales y poder solucionar así de forma privada los problemas del sector. Los problemas de Bantierra han derivado en la salida del que fuera su presidente durante 20 años, José Antonio Alayeto, el pasado mes de julio y en las últimas semanas de todo el consejo de administración, que sigue en funciones hasta el próximo día 31 de este mes (según fuentes cercanas a la entidad la razón de la salida de todo el consejo y dirección es consecuencia de un proceso de renovación). En esa fecha está convocada (se convocó el pasado 2 de octubre) una asamblea extraordinaria para elegir a la nueva cúpula de la rural aragonesa.

Su director general también ha corrido la misma suerte que el consejo. Fuentes conocedoras de la situación de Bantierra explican que el Banco de España ha expresado su preocupación sobre la gestión de Bantierra tras la realización de varias inspecciones. Ello se ha traducido en la salida en bloque de toda la cúpula de la entidad y de la imposición de un plan de saneamiento por parte del supervisor.

Este plan incluye la venta de activos y el reforzamiento de sus provisiones, dado el nivel de riesgos de la entidad, según apuntan varias fuentes. Otras fuentes financieras afirman que hasta la fecha, Bantierra no tiene déficit de recursos propios. Su ratio de capital básico en 2014 se situó en el 10,22%. El escollo es que no genera tantos resultados para realizar las provisiones impuestas por el Banco de España para cubrir su riesgo, su gran asignatura. Hasta junio la entidad ganó 6,5 millones y aumentó la concesión de créditos un 32%. La entidad destacó cuando presentó en julio sus resultados trimestrales la salud de su negocio, pese a la salida de Alayeto.

Bantierra explicó en un comunicado cuando salió Alayeto de la entidad que el presidente se iba por “motivos profesionales y personales”, pero nada se explicó luego de la marcha del consejo y de parte de sus directivos, medidas que ya habían solicitado los empleados de la entidad.

La plantilla de Bantierra, y más concretamente CC OO, sindicato mayoritario de esta rural, considera muy positiva la solución acordada para sanear la entidad. Apoya que sea el propio sector el que corra con el coste del saneamiento de Bantierra, que se hayan depurado responsabilidades con la salida de la cúpula de la cooperativa, y que no se haya incluido un expediente de regulación de empleo (ERE) como medida de saneamiento. “Muy al contrario, se ha confiado en el compromiso de la plantilla con la entidad”.

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