Los nacionalistas decidirán el Gobierno en enero

Como antaño, serán los nacionalistas, los moderados y los menos moderados, quienes decidan quién gobierna a partir de enero. Los resultados de las encuestas no ofrecen mayorías suficientes a nivel nacional, excepción hecha del improbable PP-PSOE, y los cuasi treinta escaños de los nacionalistas decantarán la vida política hasta 2020.

Una extrapolación publicada en Cinco Días en mayo sobre un resultado hipotético de las elecciones generales, utilizando el desempeño del voto que en mayo depositaron los españoles en las locales, las únicas que tenían trascendencia enteramente nacional, reflejaba un empate entre lo que podemos considerar derecha e izquierda, que incluso se repetía sumando a ambas tendencias los resultados obtenidos por los nacionalistas conservadores y los de izquierda. Ya advertíamos entonces que nada estaba escrito con tales proyecciones sobre los resultados de las generales, que definitivamente el presidente Rajoy ha decidido convocar para el 20 de diciembre.

Y todo sigue estando sin escribir desde entonces, aunque algunas cosas han cambiado, incluso la tendencia del voto nacional habría virado ligeramente hacia la derecha o centro derecha. Las últimas encuestas siguen dando pistas, y unas y otras señalan que la gobernabilidad no será nada fácil, que bien pudiéramos entrar en una etapa de ingobernabilidad o gobernabilidad complicada. En todo caso, esa segunda vuelta que tanto se echa de menos, siempre ha sido bien resuelta en democracia por los grupos parlamentarios en el Congreso y en tiempo razonable.

Desde mayo han ocurrido dos cosas, que seguramente tienen una relación directa. La primera, Podemos se ha jibarizado, ha entrado en depresión como su secretario general, colocándose en una intención de voto que comienza a parecerse a los mejores tiempos de Izquierda Unida o incluso del Partido Comunista, ligeramente por encima de los veinte escaños. Y segunda, que Ciudadanos se ha fortalecido, empujado por su magnífico resultado en las elecciones catalanas, donde fue percibido como única alternativa real de Gobierno a los despropósitos soberanistas, y por la no terminada cesión de territorio del Partido Popular, y también del Partido Socialista.

Con tales acontecimientos, no hay posibilidades de que dos partidos de los cuatro que parecen jugar el partido sumen una mayoría absoluta, si se exceptúa la suma poco hipotética de PP y PSOE. Partido Popular y Ciudadanos precisarían seguramente de una docena de escaños más, que solo los nacionalistas podrían proporcionar; pero tal posibilidad es muy complicada por dos cosas: el PP ha deteriorado su relación con los nacionalistas catalanes e incluso vascos, y Ciudadanos no iría con los nacionalistas ni a apañar pesetas.

PSOE y Ciudadanos no parece que puedan sumar, salvo catástrofe del PP en los dos meses que faltan para los comicios. Y una macedonia Ciudadanos-PSOE-Podemos, parece más bien amarga, por la que no entraría Ciudadanos, entre otras cosas porque sería percibida como un Tinell 2, un "todos contra el Partido de Rajoy".

Pero la radicalización de los nacionalistas puede ser un impedimento para formar un gobierno en el que su apoyo sea necesario. Los supuestamente moderados se han radicalizado, al menos los catalanes, cegando todas las vías de diálogo con el proceso soberanista. Y los radicales están muy atomizados, y únicamente prestarían su apoyo a un Gobierno presidido por Pedro Sánchez.

En definitiva, muy complicado. Ciudadanos parece ser que será la llave de la mayoría, y seguramente Rajoy será el más votado; si supera el umbral de los 135 escaños, es muy difícil hacer un Gobierno contra el PP. Pero, cosas veredes, hermano Sancho. Los nacionalistas tienen la palabra,...siempre según los sondeos hasta ahora conocidos.

No descarten una alianza PP-PSOE.

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