Un micro-ordenador con increíbles posibilidades
Raspberry Pi para principiantes, claves de la plataforma con la que construir tus propios gadgets

Raspberry Pi para principiantes, claves de la plataforma con la que construir tus propios gadgets

El Raspberry Pi, en sus diferentes versiones, no es más que un micro-ordenador con el hardware básico ideado para el desarrollo de software. Ahora bien, el último lanzamiento sigue siendo igual de económico, apenas unos 50 euros, y es cada vez más potente a nivel procesador y memoria RAM, entre otros aspectos. Y quienes compran una de estas pequeñas placas ya no sólo desarrollan interesantes aplicaciones de software, sino que también hacen auténticas maravillas que podríamos catalogar como gadgets.

Sobre Raspberry Pi podemos conectar todo tipo de hardware como teclados, pantallas -incluso táctiles-, ratones y sensores. Hay muchísimas otras posibilidades, pero estas son algunas de las más interesantes para el desarrollo de gadgets caseros, que pueden cumplir con todo tipo de funciones hasta el punto en que seamos capaces de trabajar sobre la económica y simple placa considerada como un micro-ordenador para desarrolladores.

Otro punto esencial es que Raspberry Pi puede cargar varios sistemas operativos como una versión de Windows 10 desarrollada para el Internet de las Cosas, Ubuntu Core y Ubuntu MATE. Además, podemos utilizarlo simplemente para cargar todo tipo de emuladores de consolas que ya no están siquiera en el mercado, lo que instalado en una pantalla y con los controladores adecuados, nos puede abrir la posibilidad de crear nuestra propia máquina recreativa de los años 80, y sin apenas gastar demasiado.

El Raspberry Pi y el Internet de las Cosas, lo más interesante

Con la compañía de Mountain View -Google- y Apple también trabajando especialmente por el Internet de las Cosas y la integración de gadgets con sistemas cloud sincronizados con el teléfono inteligente, el IoT o Internet of Things mira con buenos ojos a los Raspberry Pi. Este micro-ordenador, que como adelantábamos está disponible por 40 ó 50 euros en función de la versión que vayamos a escoger, abre un enorme abanico de posibilidades.

Todo tipo de dispositivos hasta ahora desconectados de Internet pueden formar parte del IoT gracias, precisamente, a los Raspberry Pi. Desarrolladores alternativos están trabajando en sistemas como alarmas, o bien la administración inalámbrica de sistemas de iluminación y apertura automática de puertas, entre otros. De hecho, en Internet podemos encontrar decenas de guías para construir nosotros mismos nuestros propios gadgets con escasos recursos y conocimientos en electrónica e informática, y en campañas crowdfunding este tipo de micro-ordenadores suelen tener un éxito sorprendente.

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