La isla del Caribe es la cuarta economía que más crecerá este año

Exportar a EE UU desde República Dominicana

El país ofrece oportunidades a pymes españolas en la producción de textil y calzado para la exportación al mercado estadounidense, y de fruta con destino a Europa.

Experto del IE elogia la estabilidad macroeconómica y política, pero pide aumentar el gasto en educación para reducir la desigualdad social.

Avenida del Puerto, en Santo Domingo.
Avenida del Puerto, en Santo Domingo. Cinco Días

El 65% de las habitaciones hoteleras en República Dominicana, un paraíso de playas de arena blanca y aguas cristalinas, han sido construidas por inversores españoles. Pero quizá sea el momento de que la relación comercial con esta pequeña isla del Caribe trascienda del turismo.

Mientras las grandes economías de América Latina se enfrían, República Dominicana ha conseguido colarse entre las cuatro del mundo con mejores perspectivas para este año y el siguiente, con un crecimiento del 5,5% en 2015 y un 4,5% en 2016, según las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional.

El país, de 9,4 millones de habitantes, se codeará así con los dos gigantes de Asia, India y China, que cerrarán este año con avances del 7,3% y 6,8%, respectivamente, y mantendrán tasas similares en 2016.

A diferencia de las potencias asiáticas, que se favorecerán de la fuerza de su demanda interna, República Dominicana y Panamá –­el tercero en crecimiento, con tasas del 6%–­ se beneficiarán de la recuperación de Estados Unidos y la caída del precio del petróleo, del que son importadores netos.

Un proyecto de implantación industrial en la isla debería contemplar también el mercado haitiano

“Lo que para otras economías ha sido motivo de crisis, para nosotros ha sido bueno. La caída del precio del petróleo nos ha generado en el primer semestre del año un ahorro de 600 millones de dólares (526 millones de euros)”, informó Aníbal de Castro, embajador de República Dominicana en España, durante un foro sobre oportunidades de negocio en el país organizado por Casa de América y el IE Business School.

“Es cierto que por el tamaño y las características, República Dominicana no es el principal destino de nuestras exportaciones, pero sí tiene una serie de singularidades que la hacen interesante”, afirmó Francisco Javier Garzón, consejero delegado de ICEX, quien destacó entre ellas la bonanza de su economía y la estabilidad política.

Según ICEX, el número de empresas españolas que exportan a República Dominicana se ha incrementado un 5% en los últimos cinco años y se acerca actualmente a las 5.000. Garzón apuntó que si bien en términos de volumen, el país no es uno de los principales destinos de las exportaciones españolas (270 millones de euros en 2014), supera al de países más cercanos como Croacia y mercados bastante más grandes como Venezuela.

Durante el foro, De Castro invitó a las empresas españolas a invertir en una economía que no acusa una dependencia tan marcada de la exportación de materias primas, ha simplificado los trámites para la obtención de permisos y exime de aranceles a las empresas que se establecen en su zona franca.

Aníbal de Castro
Aníbal de Castro, embajador de República Dominicana en España.

El embajador destacó también que las compañías españolas que se establezcan en la isla podrán beneficiarse del convenio contra la doble imposición tributaria que entró en vigor en julio del año pasado y del acuerdo de promoción y protección recíproca de inversiones vigente desde 1996. Además, podrán aprovechar el tratado de libre comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA), del que República Dominicana forma parte, para exportar sin aranceles al mercado norteamericano.

Según los expertos reunidos en el foro, el país ofrece oportunidades de negocio para pymes españoles en la confección de textil y calzado, sobre todo para exportar a Estados Unidos y otros mercados del Caribe, así como en agroindustria, ya que la mitad de las tierras cultivables no están siendo explotadas y se podrían aprovechar para exportar mango, piña y plátano a Europa.

Advirtieron también que un proyecto de implantación industrial en el país no debería limitarse únicamente a atender el mercado doméstico, que es relativamente pequeño, sino contemplar también la exportación a su vecino en la isla La Española, Haití, de 10 millones de habitantes.

En infraestructuras, el embajador lamentó que desde que Agroman levantase la presa de Monción a mediados de los noventa, la presencia española haya prácticamente desaparecido. Hoy este mercado está dominado por grupos brasileños y mexicanos. En cambio, sí hay actividad de ingenierías españolas, como Incatema e Ingeotrans, que compartieron la experiencia de sus filiales durante el foro.

Las tareas pendientes

El profesor del IE, Rafael Pampillón, corroboró que el país es una de las 10 economías que más crece en el mundo, junto con India y naciones africanas que están recibiendo inversión china. El experto destacó, además, que la inflación es mínima, lo que en su opinión sugiere que tampoco se está formando una burbuja inmobiliaria. Sin embargo, la actividad constructora en la capital es frenética.

Según las estadísticas oficiales, los precios acumulan al mes de agosto un alza del 1,17%, en línea con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional, que prevé para este año una inflación del 1,1%. Gran parte de este desempeño se debe a la caída del precio de los combustibles, que ha compensado el fuerte encarecimiento de alimentos como el pollo y el plátano.

República Dominicana

En los últimos tres meses, por ejemplo, el precio del plátano, ingrediente básico de los típicos tostones, ha subido de 10 a 25 pesos, causando malestar en la población y mofas en las redes sociales. El Banco Central atribuye el alza de los alimentos a los efectos en el campo de la sequía más intensa de los últimos 18 años.

Si bien Pampillón elogió la estabilidad macroeconómica, advirtió que el combate contra la corrupción y los altos índices de criminalidad, así como el aumento del gasto en una educación de mayor calidad siguen siendo las grandes asignaturas pendientes.

En una lista de 174 países que encabezan Dinamarca y Nueva Zelanda, República Dominicana se ubica en el puesto 115 en el índice de percepción de la corrupción que elabora Transparencia Internacional. España está en el puesto 37, mientras que Chile, el mejor situado de América Latina, está en el 21.

Al respecto, el embajador Aníbal de Castro reiteró que el Gobierno de Danilo Medina está empeñado no solo en crear las condiciones para atraer inversión extranjera directa, sino también en mejorar la calidad de vida de los dominicanos. En ese sentido, resaltó que en los últimos tres años, el Gobierno ha duplicado el gasto en educación y decretado que el 4% del presupuesto anual del Estado se dedique a este rubro.

El embajador destacó también que en los últimos dos años, el porcentaje de la población que vive debajo del umbral de pobreza se ha reducido en 5,4 puntos porcentuales, pasando del 41,2% al 35,8% y el de pobreza extrema, del 10% al 7,9%, aunque según datos del Banco Mundial a 2013, todavía el 0,6% de la población (56.000 dominicanos) vive con menos de 2 dólares al día.

Los salarios son en general, bastante bajos y no cubren los gastos básicos. Un maestro del sector público, por ejemplo, gana un sueldo base de 16.000 pesos (300 euros), mientras que un policía percibe unos 6.500 pesos (126 euros) y una enfermera, 5.000 pesos (97 euros). Ninguno de estos ingresos alcanza para cubrir la canasta básica familiar que en septiembre último se situó en 28.000 pesos (545 euros), de acuerdo con el Banco Central.

“¿Hay pobreza y desigualdad? Sí, pero se está reduciendo”, aseguró Pampillón. “Hace falta una política fiscal más redistributiva y elevar el gasto en educación”, insistió.

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