Editorial

No sobra nada en la Seguridad Social

La Seguridad Social retendrá en sus arcas el excedente de cotizaciones por formación profesional que no se gaste en cada ejercicio, en vez de reactivarlo como gasto adicional de formación al presupuesto del ejercicio siguiente, como hasta ahora. Una enmienda en los Presupuestos establece que si los programas de formación profesional de parados y activos no consumen todas las cotizaciones aportadas por empresarios y trabajadores, el excedente puede destinarse a otros capítulos de gasto, como el abono de bonificaciones a la creación de empleo, o incluso el pago de pensiones. No tendría mucho sentido engordar un capítulo como el de formación si no se ha consumido el del ejercicio precedente solo porque las cotizaciones estuviesen consignadas a la formación, si el sistema de pensiones, que recauda 120.000 millones al año y gasta 130.000, tiene un déficit abultado. No es la primera vez que hay excedente de cuotas por desempleo y se destina a pensiones, ni la primera vez que los excedentes de cuotas por contingencias comunes costean sanidad o prestaciones no contributivas. A fin de cuentas, aunque la separación de fuentes debe ser en teoría pura, el recaudador y el pagador es el mismo, la Seguridad Social, que a su vez es parte del Estado, que responde por todo.

Normas
Entra en El País para participar