La Comisión prevé que el déficit global descienda al 4,5% del PIB este año y al 3,5% en 2016

Bruselas no se fía, asegura que España no cumplirá el déficit

Pide al Gobierno que modifique cuanto antes los Presupuestos Generales del año que viene

Según Montoro, "por supuesto" que España cumplirá el objetivo de déficit

Guindos: "España siempre acaba cumpliendo"

Bruselas no se fía, asegura que España no cumplirá el déficit

La Comisión Europea emitió ayer un dictamen sobre el proyecto de Presupuestos Generales del Gobierno español en el que alerta del riesgo de incumplimiento de los objetivos de déficit tanto en 2015 como en 2016. Bruselas exige medidas adicionales, pero se resigna a que se aplacen sine díe tras la presión de Berlín a favor de Madrid.

Tras una semana de bronca entre Madrid y Bruselas, la Comisión Europa remató ayer la polémica revisión del proyecto de Presupuestos Generales para 2016 presentado antes de tiempo por el gobierno de Mariano Rajoy.

El organismo comunitario mantiene su conclusión, aireada la semana pasada por el comisario de Economía, Pierre Moscovici, sobre el “riesgo de incumplimiento” de los objetivos de déficit tanto este año como el próximo.

Bruselas detecta un posible incumplimiento de tres décimas en 2015 y otras siete décimas en 2016. Una diferencia total de 10.000 millones de euros que, según el texto oficial del dictamen, el actual Gobierno debería corregir “mediante una ejecución estricta del presupuesto de 2015” y “adoptando medidas dentro del proceso presupuestario nacional para garantizar que el presupuesto de 2016 cumpla plenamente los dispuesto en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento”.

Pero la presión de Berlín a favor del Gobierno español ha neutralizado el impacto de ese dictamen y ha obligado a la Comisión a retrasar sine díe sus exigencias sobre un plan presupuestario más ajustado para 2016. Fuentes de la Comisión admitían ayer que “tal vez no dé tiempo en el trámite parlamentario [que concluye la semana que viene] a introducir nuevos ajustes”.

Las mismas fuentes advertían, sin embargo, que en caso de que se confirme el derrape presupuestario el año que viene Bruselas podría invocar como agravante el hecho de que el Gobierno no hubiera seguido su recomendación. En todo caso, esa potencial recriminación ya no llegará hasta bien pasadas las elecciones generales en España del 20 de diciembre.

La marcha atrás de Bruselas llegaba tras la trifulca en el Eurogrupo (ministros de Economía de la zona euro ) y en la Comisión sobre la revisión del Presupuesto español.

La semana pasada, el ministro español de Economía, Luis de Guindos, y el ministro alemán, Wolfgang Schäuble, acusaban a Moscovici de haber sido mucho más duro en sus declaraciones a la prensa sobre el presupuesto español que en la valoración presentada a puerta cerrada ante el Eurogrupo. La discrepancia apuntaba a un deliberado intento por parte de Moscovici (socialista) de influir en la campaña para las elecciones generales en España el 20 de diciembre.

El mismo día de las advertencias de Schäuble, el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker (PP), paralizaba la aprobación del dictamen, que no vio la luz verde hasta ayer, tras ser suavizado ligeramente.

El vicepresiente de la CE para asuntos económicos, Valdis Dombrovskis,y Moscovici defendieron ayer el rigor de su ejercicio de supervisión presupuestaria y negaron una y otra vez que el expediente español se haya politizado.

“Las elecciones afectan al procedimiento, pero no al fondo de la cuestión”, aseguró Dombrovski. Moscovici contraatacó y sugirió que han sido Guindos y Schäuble quienes han politizado el expediente “Si alguien quiere politizar este dictamen, lo tendrá que hacerlo bajo su propia responsabilidad”, señaló el comisario francés.

La politización por una y otra parte ha tenido como consecuencia neutralizar el dictamen, cuyo objetivo, según lo previsto en el Pacto de Estabilidad, es influir en la tramitación parlamentaria de los presupuestos generales. Sobre el papel, Bruselas mantiene esa exigencia y pide cambios al Parlamento español. En la práctica, según admitieron ayer tácitamente Dombrovskis y Moscovici, la Comisión acepta que las correcciones presupuestarias necesarias se introduzcan una vez pasada las elecciones.

Bruselas ni siquiera fija ya una fecha concreta sobre la presentación de las nuevas cuentas. En el borrador del dictamen circulado la Comisión pedía con tono perentorio que “la actualización del presupuesto se presente tras la formación de un nuevo Gobierno”. En el dictamen aprobado ayer, se limita a señalar que las nuevas cuentas deben llegar a Bruselas “tan pronto como sea posible”.

"Somos los que más crecemos en Europa y por supuesto que cumpliremos"

Tras las declaraciones europeas, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, afirmó que España "por supuesto" que cumplirá el objetivo de déficit. "Yo sigo remando y cumpliendo como siempre los objetivos. Somos los que más crecemos en Europa y por supuesto que cumpliremos", destacó para recordar que, en años anteriores, también se produjo la advertencia de la Comisión Europea pero que España cumplió con sus compromisos de consolidación fiscal.

Montoro insistió en que rebajar el déficit este año y el próximo será más fácil que en ejercicios anteriores porque la recaudación tributaria ha mejorado, ya que la mejora en el mercado de trabajo supone un menor gasto en prestaciones por desempleo. 

"España siempre acaba cumpliendo”

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha recordado hoy que la advertencia de la Comisión Europea (CE) se ha dado otras ocasiones y ha asegurado que España “siempre acaba cumpliendo”.

De Guindos ha dicho que el Ejecutivo “está convencido” de que cumplirá el objetivo del 4,2 % establecido para este año, lo que “va a poner el presupuesto de 2016 al alcance de bajar el déficit del 3 %”. Según ha explicado, los ingresos de este año “son muy positivos”, ya que están creciendo al 7 %, a lo que hay que añadir los menores gastos por prestaciones por desempleo y deuda pública.

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