Producto seguro pero con grandes diferencias

El seguro de ahorro frente al depósito y la cuenta corriente: ¿Qué es mejor?

El seguro de ahorro frente al depósito y la cuenta corriente: ¿Qué es mejor?

Europa cerrará el año con tipos mínimos. El crecimiento económico no se consolida y por tanto el BCE seguirá con sus medidas de estímulo que no sólo se basan en mantener el precio del dinero en su nivel más bajo desde la entrada del Euro, también en la compra de Deuda. En este horizonte, las cuentas y depósitos bancarios son una opción pero siguen en mínimos y siguen con fuerza los productos alternativos, desde fondos garantizados a otros como los seguros de ahorro, que comercializan las compañías de seguro. Con nombres en muchos casos que recuerdan a cuentas y depósitos, tienen diferencias fundamentales que hay que considerar junto a unas ventajas.

En primer lugar no hay que olvidar que no son depósitos o cuentas, lo que significa que no están sujetos a la garantía del Fondo de Garantía de Depósitos y sus 100.000 euros por impositor y entidad financiera. La garantía está en la propia aseguradora, que es supervisada por la Dirección General de Seguros y Planes de Pensiones y en caso de quiebra por el Consorcio de Compensación de Seguros, sin que exista un límite en la devolución de primas en caso de quiebra.

Diferencias, ventajas e inconvenientes

  • Mínimos de inversión: Ahora mismo es una ventaja para los seguros de Ahorro, ya que la rentabilidad de muchos depósitos está supeditada a invertir cantidades muy altas.
  • Flexibilidad y liquidez: Los seguros de ahorro no tiene plazo prefijado, puedes llevarte el dinero cuando quieras, pero con algunos límites. Es muy corriente, por ejemplo, que el primer año no permita el reembolso de lo invertido. En las cuentas remuneradas puedes hacerlo siempre y en los depósitos con una penalización que en ningún caso sobrepasa los intereses generados.
  • Ventajas en fiscalidad diferida: Todas las ganancias que genere un Seguro de Ahorro no tributan hasta el momento de la recuperación del mismo. Con ello tienes una mayor libertad de elección sobre el momento mejor fiscalmente para rescatar el seguro. Por ejemplo, los que invirtieron en depósitos han ido pagando este año retenciones del 20%, con el cambio de fiscalidad anunciado con fecha retroactiva del 1 de julio, todos los que lo hicieron en una Seguro de Ahorro lo harán ya al 19,5%, incluidas las ganancias de este primer semestre.
  • Paralización de aportaciones: Es un punto importante, ya que algunos seguros permiten hacerlo pero sólo temporalmente, mientras que en un depósito no existe ninguna obligación de realizar aportaciones.

Por todo ello, no sólo debemos fijarnos en la rentabilidad, también en que la seguridad se garantiza de forma distinta y que tiene pros y contras. Si los primeros nos parecen adecuados, tendremos otro producto seguro, alternativa a estos depósitos que pasan horas muy bajas.

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