Las operadoras europeas sufren un duro castigo desde principios de agosto

La crisis bursátil muerde 54.000 millones a las grandes telecos

Una mujer habla por su móvil en una calle de Madrid.
Una mujer habla por su móvil en una calle de Madrid.

Tras un rally alcista en Bolsa durante los primeros meses del año, las telecos europeas han vivido dos meses de duras penalidades en los mercados financieros, provocadas por el impacto del agravamiento de la crisis China, extendida posteriormente al conjunto de los mercados emergentes.

En estas circunstancias, la gran mayoría de las operadoras europeas han sufrido fuertes retrocesos desde principios de agosto, con castigos casi a diario. Sólo las cinco mayores telecos del continente, Deutsche Telekom, Vodafone, Telefónica, Orange y BT han perdido cerca de 54.000 millones de euros en valor de mercado de forma conjunta en este periodo de tiempo.

Por compañías, Telefónica ha visto cómo sus acciones han bajado cerca de un 25% desde el 6 de agosto, fecha en que superó los 14,3 euros, hasta la cota de los 10,60 euros en que cerró este viernes. Esta bajada supone una pérdida en términos de capitalización bursátil superior a 17.000 millones de euros. El valor está ligeramente por debajo del precio de 10,84 euros establecido en la ampliación de capital realizada la pasada primavera para financiar la compra de la brasileña GVT.

La operadora se ha visto afectada por el agravamiento de la crisis económica en Brasil con la consiguiente depreciación del real brasileño frente al euro, lo que penalizará los ingresos registrados en el país. Estas circunstancias han afectado a Telefónica Brasil, que se mueve en mínimos anuales. Por el contrario, Telefónica Deutschland se mantiene como la principal alegría bursátil del grupo, con una revalorización del 21,7% desde enero. En este escenario de penalización brasileña, desde principios de año, las matildes acumulan una bajada del 9%.

A su vez, las acciones de Vodafone han bajado en torno a un 16% desde principios de agosto, lo que implica una pérdida en términos de valor de mercado superior a 14.500 millones de euros. El grupo británico, castigado por su posición en diversos países emergentes, se ha visto penalizado especialmente en los últimos días, por la ruptura con Liberty Global para una posible alianza. A principios del verano, Vodafone reconoció contactos con el grupo estadounidense para el posible intercambio de activos en Europa. Desde principios de año, los títulos de Vodafone se dejan un 7,5%.

Deutsche Telekom, por su parte, también ha visto cómo sus acciones se dejaban un 14% en este periodo de tiempo y pugna por mantener la cota de los 15 euros, tras haber alcanzado a mediados de abril los 17,6 euros. En valor de mercado, la caída registrada por la teleco germana equivale a más de 11.000 millones de euros.

De la misma manera, la francesa Orange, que en julio cerró la compra de la española Jazztel, se deja también un 13% desde principios de agosto, lo que implica una pérdida de 6.000 millones en términos de capitalización bursátil. BT, a su vez, se deja un 11% en este mismo periodo, lo que supone una caída en valor de mercado superior también a 6.000 millones.

Entre el retorno al crecimiento y el dividendo

El castigo en Bolsa de las operadoras europeas en las últimas semanas contrasta con las perspectivas de retorno al crecimiento que mantienen muchas de estas empresas, tras años de deterioro del negocio por culpa del endurecimiento de la competencia. De hecho, muchas casas de Bolsa han apostado por la vuelta al incremento de los ingresos de estas empresas entre 2015 y 2016.

Los inversores, en cualquier caso, tienen dudas. Si desde 2014 el proceso de consolidación se había convertido en un aliado de las telecos para avanzar en Bolsa, ahora, los obstáculos que han surgido para la materialización de fusiones han enfriado el interés inversor.

La decisión de TeliaSonera y Telenor de no seguir adelante en la fusión de sus filiales en Dinamarca por las reticencias de la Comisión Europea ha extendido las incógnitas sobre otras operaciones en el continente europeo. Y es que hay muchas transacciones pendientes en países como Reino Unido, donde están pendientes de aprobación las compras de O2 y EE por parte de Hutchison Whampoa y BT, respectivamente, Italia o Francia, entre otros.

En cualquier caso, las operadoras quieren seguir atrayendo a los inversores con sus dividendos. En un informe publicado hace pocos días, Barclays defendía que las telecos europeas ofrecen una sólida defensa con una rentabilidad por dividendo media del 5%. Deutsche Telekom, Vodafone, Orange, Telefónica... todas mantienen dividendos. La operadora española, precisó esta misma semana que ampliará capital a partir del 17 de noviembre para retribuir a sus accionistas a través del scrip dividend. El importe total que va a abonar la empresa será de 0,35 euros por acción.

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