IV Barómetro Europeo de la Empresa Familiar

El 79% de las empresas familiares prevé vender más este año

La economía de las empresas familiares el próximo año

El cuarto barómetro europeo de la Empresa Familiar, elaborado por KPMG y las asociaciones territoriales ligadas al Instituto de la Empresa Familiar, constata dos tendencias que ya se habían vislumbrado a finales del pasado ejercicio: la recuperación de los grandes indicadores económicos de las empresas y la mayor rapidez en la que esos índices mejoran para España frente al resto de socios de la UE.

En 2014, el 70% de los encuestados en España reconoció que su facturación aumentó, el 54% detalló que había incrementado su plantilla y el 69% matizó que había incrementado su presencia en el extranjero. Una mejoría sustancial frente a los pobres indicadores de los tres ejercicios anteriores y que han provocado que por primera vez desde que se realiza el informe, las perspectivas de las empresas familiares sean mejores que las de sus socios europeos. En concreto, el 79% de los encuestados en España considera que la situación económica que afronta su empresa para los próximos meses es positiva. Se trata del nivel más alto de la serie histórica y supone una diferencia de cuatro puntos con respecto a la media europea (75%). Es la primera vez en que las expectativas españolas son mejores, ya que tradicionalmente se habían situado diez puntos por debajo. “Son los mejores datos de la serie y, sin duda, una prueba clara del buen estado de salud de la empresa familiar española que unido a factores externos favorables a su competitividad como el tipo de cambio o el bajo precio del crudo, permiten estimar que los próximos meses serán positivos”, augura Juan José Cano, socio responsable de empresa familiar de KPMG.

La financiación, o más concretamente la falta de la misma, ha desaparecido de entre las preocupaciones de las empresas, cuyo principal temor se centra en la inseguridad jurídica y política que puede proceder de los cambios en los Gobiernos autonómicos o en el central, tras las elecciones generales que se celebrarán a principios de diciembre.

Así lo asegura el 45% de los encuestados, que también se muestran mayoritariamente preocupados (un 44% de las respuestas) por la pérdida de la rentabilidad. En tercer lugar, con un 35%, aparece la creciente competencia. Las respuestas son diametralmente opuestas en el caso de los empresarios europeos, ya que el primer reto a corto plazo es la creciente competencia, en especial por la pujanza de China y emergentes para bajar precios.

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