El líder de Convergència no cuenta con suficientes apoyos

La CUP ya manda: no a Mas y a la independencia unilateral

La CUP rechaza que el presidente de la Generalitat repita en el cargo

El líder de ERC, Oriol Junqueras, el cabeza de lista de Junts pel Sí, Raül Romeva, y Artur Mas.
El líder de ERC, Oriol Junqueras, el cabeza de lista de Junts pel Sí, Raül Romeva, y Artur Mas.

Junts pel Sí propondrá como presidente de la Generalitat a Artur Mas en la apertura del nuevo Parlamento catalán. Así lo ha anunciado el propio interesado en una rueda de prensa para analizar los resultados de las elecciones celebradas ayer. Uno de los puntos del acuerdo entre Convergència y Esquerra Republicana para acudir a las urnas bajo las mismas siglas fue que, en caso de victoria, Mas mantendría la presidencia de la Generalitat.

Junts pel Sí cuenta con los diputados suficientes para postular a Mas como presidente, pero no para ganar la votación. Para ello precisaría del apoyo de la CUP y el partido de “izquierdas anticapitalistas” ya ha anunciado que no votará a favor de Mas. Y, con los resultados electorales en la mano, la abstención tampoco sería suficiente para que el presidente de la Generalitat mantuviera su cargo. Junts pel Sí obtuvo 62 escaños, la CUP logró 10 representantes y el resto de partidos que se posicionaron en contra del proyecto soberanista suman 63 escaños.

El cabeza de lista de Junts pel Sí, Raúl Romeva, defendió que su formación está legitimada para llevar a cabo su programa electoral, que contempla negociar la independencia con el Gobierno central, “construir estructuras de Estado” para proclamar la independencia en un plazo de 18 meses. En los próximos días se producirán las negociaciones entre la coalición independentista y la CUP. Ambas formaciones deberán negociar un candidato de suspenso y, hoy por hoy, todo apunta que no será Mas. Romeva o el líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, son algunos de los nombres que cuentan con más opciones para

Derrota en el plebiscito

Mientras Junts pel Sí defendió ayer que el resultado del 27S supone una “victoria sin paliativos”, la CUP rebajó el tono y reconoció que el plebiscito se perdió. Ambas formaciones defendieron que las elecciones suponían una suerte de referéndum sobre la independencia y, en porcentaje de voto, Junts pel Sí alcanzó el 39,5% y la CUP el 8,2%. La suma de ambos no llega al 50% de los sufragios.

El líder de la formación de izquierda anticapitalista, Antonio Baños, aseguró que con estos resultados no cabe plantear una declaración unilateral de la independencia. “Sin un mandato claro hay cosas que no se pueden hacer y ahora quedan cosas igual de rompedoras, como poner en marcha un proceso de transformación constituyente”, señaló Baños, quién defendió que en este escenario cuenta con Cataluña Sí que es Pot. Baños barajó la posibilidad de que algunos de los 11 diputados logrados por la formación que integra a Podemos pudiera apoyar el proceso soberanista.

El futuro parlamento catalán estará caracterizado por la mayoría independentista y por una elevada fragmentación. La CUP insistió en la idea que no hará a Mas presidente, un político que asocian con los recortes sociales y la corrupción, pero también dejó claro que su intención es colaborar con Junts pel Sí para avanzar en la vía soberanista. Aun así, habrá que ver hasta que punto los planteamientos de un partido ubicado en el movimiento antisistema congenian con Junts pel Sí, cuyos candidatos proceden en buena parte de Convergència Democrática, el partido tradicional del catalanismo moderado de centro-derecha.

Normas