El discurso de Iceta convence a más votantes que la formación apadrinada por Iglesias

El PSC gana la partida a Catalunya sí que es Pot

El candidato del PSC, Miquel Iceta, durante su valoración ante los medios de comunicación en la sede de los socialistas catalanes en Barcelona, de los resultados obtenidos en las elecciones catalanas. EFEJesús Diges.
El candidato del PSC, Miquel Iceta, durante su valoración ante los medios de comunicación en la sede de los socialistas catalanes en Barcelona, de los resultados obtenidos en las elecciones catalanas. EFE/Jesús Diges. EFE

Además del carácter plebiscitario que han querido otorgar las fuerzas independentistas a estas elecciones autonómicas frente al resto de partidos políticos, y del ascenso de Ciudadanos como principal aglutinador del voto de centroderecha, otra de las batallas que se libraba ayer era la protagonizada por el renovado Partido Socialista de Cataluña (PSC), comandado por Miquel Iceta y la coalición Catalunya sí que es Pot (Podemos, ICV, EUiA y Equo), con Lluís Rabell como cartel electoral.

El discurso moderado de Iceta, basado en la necesidad de acometer una reforma de la Constitución que reconozca las singularidades de Cataluña dentro de una España federal, logró convencer al 12,75% del electorado. De esta forma, el PSC repite como tercera fuerza más votada y aunque pierde cuatro escaños (obtiene 16), solo retrocede en 1,68 puntos en porcentaje de voto. Desde el PSC reconocieron que la nueva realidad que arroja la composición del Parlamento catalán exigirá a partir de hoy mismo reconducir las relaciones entre Cataluña y el Gobierno central mediante un proceso de diálogo serio y responsable.

Por su parte, Catalunya sí que es Pot, la formación de izquierdas apadrinada por Pablo Iglesias, que partió en la carrera electoral con el objetivo de reeditar el éxito obtenido en las pasadas elecciones locales en plazas tan importantes como Barcelona, obtuvo el 8,91% de los votos y con 11 escaños se situó como la cuarta fuerza política, empatada a diputados con el PP, pero con mayor porcentaje de votos que el partido de Xavier García Albiol.

La ambigüedad del discurso de Rabell, partidario del derecho a decidir de los ciudadanos, pero al mismo tiempo defensor de la permanencia de Cataluña dentro de España no sedujo a la ciudadanía. Ni siquiera los mensajes lanzados en campaña por Rabell y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, apelando a los electores a votar “para desalojar a Mariano Rajoy de La Moncloa”, permitieron a esta coalición alcanzar los 18 o 19 escaños que les llegó a otorgar el CIS en su encuesta.

En cuanto al PP, hizo buenos los pronósticos más pesimistas al perder ocho escaños y quedarse con solo 11, un resultado muy precario que pone en entredicho el acierto de Rajoy al elegir a García Albiol y debilita al partido de cara a las generales de diciembre.

Unió fracasa y no logra representación

Ni sorpresa, ni voto oculto. La formación de Josep Antoni Durán i Lleida y Ramón Espadaler, Unió Democrática de Cataluña (UDC), no logró finalmente representación en el nuevo Parlamento catalán al no alcanzar el 3% de los votos necesarios para obtener ese primer escaño, tal y como habían vaticinado la mayoría de los sondeos electorales. La ruptura con Convergencia al no estar de acuerdo con iniciar un proceso unilateral en favor de la independencia de Cataluña parece haber pasado factura a la formación democristiana.

Tanto Duran i Lleida, como el candidato de UDC a presidir la Generalitat, Ramón Espadaler, se presentaron durante la campaña como el único partido que defendía los intereses de aquellos catalanes que, sintiéndose españoles, quieren cambiar el status quo de las relaciones entre Cataluña y el resto del Estado español. A última hora de anoche, Duran i Lleida puso su cargo a disposición del partido, relevo que se discutirá en la reunión de su ejecutiva.

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