La Bolsa española cae un 12,7% desde el 11 de agosto

Los cinco valores españoles que ganan en Bolsa en mitad de la tormenta china

El color rojo se ha adueñado de la Bolsa española en las últimas semanas por el temor a un brusco frenazo de la economía china, que se ha añadido a las dudas sobre cuándo y cómo subirá los tipos de interés la Reserva Federal estadounidense por vez primera en nueve años. Unos pocos valores, algunos de ellos considerados en el argot financiero chicharros, se salvan de la quema. Estas son las cinco únicas compañías de la Bolsa española que suben desde que el gigante asiático desencadenó una oleada de ventas con la depreciación del yuan a mediados de agosto.

N+1

Un 8,5% avanza N+1, fruto de la fusión entre Dinamia y N+1. Hasta febrero, Dinamia era una firma de capital riesgo que causó baja como tal cuando se fusionó con N+1. En el primer semestre, cuando la fusión aún no se había hecho efectiva, N+1 ganó 33,1 millones de euros, un 5,1% más que en el mismo periodo del año anterior. Por su parte, Dinamia obtuvo un beneficio neto de 17,8 millones de euros, resultado en el que tuvo mucho que ver la venta de Tryo, en la que Dinamia participaba a través de su filial Teltronic. Las primeras cuentas de la compañía fusionada serán las del tercer trimestre, el próximo examen para la buena marcha bursátil del valor.

Codere

La empresa de juego de azar que está pendiente de completar la reestructuración de su deuda avanza un 6,2% desde el estallido de la crisis china. El valor que desde comienzos de año suma en torno a un 300% vuelve a dispararse en el mercado y de nuevo la razón se desconoce. A pesar de ello, las tres firmas que siguen al valor según datos de Bloomberg recomiendan vender y establecen como precio objetivo los 0,2 euros. La compañía cuyos títulos se sitúan en los 1,23 euros lleva siendo fruto de la especulación desde 2013, momento en que comenzaron los problemas con los acreedores. Desde entonces las caídas fruto de pérdida de confianza han provocado que la compañía se convierta en un chicharro con una capitalización próxima a los 68 millones. Entre las últimas noticias que se conocen sobre el devenir de la compañía son los resultados del primer semestre publicados el 28 de agosto y la ampliación de la fecha límite para ejecutar la reestructuración.

En los primeros seis meses del año Codere redujo sus números rojos un 24,6% hasta los 48,7 millones y su facturación se situó en los 409 millones de euros, lo que supone un ascenso del 65%. Respecto a la ampliación de la fecha límites queda fijada en el 31 de diciembre ampliable hasta el 31 de marzo. Posteriormente, el 2 de septiembre, la empresa anunció su intención de recurrir a la justicia inglesa para desbloquear la reestructuración de la deuda por importe de 1.025 millones. El grupo se acogerá, por medio de su filial británica, a la figura del “scheme of arrangement”, según lo indicado por Reuters. A través de este procedimiento tiene previsto aprobar una refinanciación con el apoyo del 75% de los acreedores.

IAG

La caída del precio del petróleo sigue siendo un aliciente para el grupo aéreo IAG, que avanza un 3,9% desde que se desataron las tensiones procedentes de China tras decidir las autoridades de aquel país la mayor devaluación del yuan en dos décadas. A la compañía también le ayudan los buenos datos de tráfico aéreo conocidos la semana pasada. En agosto, el número de pasajeros transportados aumentó un 12,4% respecto al mismo mes del año anterior. Los expertos de Renta 4, que recomiendan sobreponderar con un precio objetivo de 9,2 euros, creen que estas cifras deben ser un revulsivo para el valor porque “muestran un mayor crecimiento de la oferta y mantenimiento de la demanda, en niveles elevados, frente a los últimos meses”.

Un 75,9% de los expertos que siguen al valor aconseja comprar acciones del grupo que integra a Iberia, British Airways y Vueling. Apenas un 6,9% recomienda vender, mientras que el 17,2% restante cree que lo mejor es mantener. Además, el consenso de mercado recopilado por la agencia Bloomberg cree que IAG aún conserva un potencial alcista del 15,6%.

Inmobiliaria del Sur

En el caso de esta cotizada el ascenso que acumula desde el 11 de agosto es del 1%, subida suficiente como para salvarse de los números rojos en media de la tempestad despertada por el gigante asiático. En lo que va de año la cotizada se ha revalorizado un 56% hasta los 9,5 euros. No obstante, su capitalización es bastante limitada y su valor en Bolsa ronda los 160 millones de euros.

En los seis primeros meses del año la compañía ganó 1,7 millones de euros frente a las pérdidas de 937.000 euros de un año antes.

CAF

El fabricante de piezas de trenes es uno de los pocos valores que sube desde el cierre del 11 de agosto, cuando estalló la crisis provocada por los miedos hacia China. CAF es uno de los niños bonitos de los analistas, con un 73% de recomendaciones de compra de los analistas y un 27% de mantener. Ninguno aconseja vender.

Beka Finance, en su último informe sobre la compañía, asegura que los nuevos contratos sumaron unos 660 millones de euros y la cartera de pedidos se situó en 5.400 millones, lo que supone un alza del 2,4%. “CAF está presente en un gran número de concursos en el segundo semestre y aunque será difícil llegar a los 1.900 millones de contratación del año pasado, vemos probable, al menos, repetir un segundo semestre como el primero”, advierte.

Con todo, Beka afirma que los resultados muestran una recuperación operativa y aunque la deuda neta ha subido, los proyectos “atascados” han comenzado a fluir y empezarán a entrar sus cobros. Hemos cambiado la recomendación de Neutral a Acumular con una valoración de 300 euros por acción, frente a los 286 a los que cotiza.

CAF no reparte un porcentaje de las ganancias, sino una cantidad fija: 36 millones de euros. Así lo ha hecho en los últimos cuatro ejercicios, lo que desvela falta de flexibilidad, a juicio de los expertos consultados. En 2014, cuando ganó 59,7 millones, su pay out fue del 60% y su rentabilidad por dividendo, del 3,6%. Uno de los puntos que destacan los analistas es que los trabajadores de la compañía con sede en Beasáin (Guipúzcoa) controlan cerca del 30% del capital.

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