Las ofertas de empleo les llegan mucho antes de que acaben los estudios

A la caza de los mejores

A la caza de los mejores

Es un círculo virtuoso. Los estudiantes españoles quieren matricularse en las mejores universidades pero también, y ahora más que nunca, las universidades quieren quedarse con los alumnos sobresalientes. “Es un beneficio mutuo”, dice Isabel Abradelo, vicerrectora de Alumnos de la Universidad CEU San Pablo, quid pro quo.

El afán de alcanzar la excelencia, es decir, estar entre los mejores, es ahora un objetivo prioritario para los jóvenes que quieren optar a las mejores salidas profesionales y los campus españoles, por su parte, han tenido que ponerse las pilas para elevar su reputación. Máxime cuando nunca hasta ahora había habido tanta competencia en España, con más de 80 universidades entre públicas y privadas.

Los alumnos son hoy mucho más exigentes, entre otras cosas, porque disponen de mucha más información en Internet, en las webs de los centros, redes sociales, etcétera. De momento no puede hablarse de comparadores de centros, tipo Rastreator, pero Isabel Fernández, rectora de la Universidad Europea de Madrid, señala que “los rankings de universidades obran prácticamente la misma función”.

Este es un mercado en el que han tenido que entrar también los centros públicos, y ya no es raro encontrarse iniciativas como la de la Universidad de Vigo, que en 2014 desarrolló una fuerte campaña promocional en medios audiovisuales, redes sociales, para captar a los estudiantes más destacados, una iniciativa más propia de los campus privados. O también lo que hizo en su día Esperanza Aguirre en Madrid, premiando con becas de excelencia a los más brillantes con el objetivo de situar a las universidades madrileñas entre las mejores del mundo. Incluso, algunas incentivan con los cursos de verano a los mejores alumnos, como es el caso de la Complutense de Madrid.

CAPTACIÓN

Aunque la asistencia a ferias –por ejemplo, Aula, donde se dan a conocer los programas educativos, y que se celebra en Ifema–, las charlas en los institutos, la publicidad, etcétera, se han convertido en instrumentos de captación cada vez más habituales, no hay que olvidar que el prestigio de una universidad y la calidad de su enseñanza, en estos momentos, tiene mucho que ver con la actualización de los programas, el bilingüismo, la internacionalización y los acuerdos de intercambio, la actividad investigadora, la facilidad para encontrar trabajo al terminar los estudios y la proximidad con las empresas. Estos factores actúan como ganchos para los más excepcionales.

Las becas de excelencia son un aliciente perfecto. “Contar con los mejores alumnos es un lujo”, puntualiza Abradelo. “Las empresas donde realizan las prácticas se los rifan”, añade. En el CEU, más de 125 alumnos disfrutarán de una beca de excelencia este curso. Pero aunque “es más fácil formar a un alumno excelente, el reto está en llevar a lo más alto también a los estudiantes mediocre; muchas veces nos llevamos sorpresas”. Una nota superior al nueve en la fase general de la PAU (Prueba de Acceso a la Universidad) es el requisito para acceder a las becas de excelencia del CEU.

ALTAS CALIFICACIONES

Los dobles grados requieren en las principales universidades una nota superior al 10, y grados como Medicina, el 12. En la Universidad Autónoma de Madrid, en julio, se cubrieron 38 de las 48 titulaciones disponibles.

Julio Contreras, vicerrector de Estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid, afirma que las políticas de captación de las universidades públicas y de este campus en concreto no son tan agresivas. Primero porque ya en sí mismas son un reclamo para los estudiantes en aquellas titulaciones donde acuden los más brillantes, como Medicina o los dobles grados, entre ellos, pero también porque tienen menos presupuesto para marketing. Además, en los últimos años han tenido que destinar más recursos a las bolsas de alumnos incapaces de hacer frente al pago de las tasas, que han subido casi el doble en algunas comunidades autónomas, como en Madrid.

Así y todo, este curso, la Complutense concederá 200 becas de excelencia para máster y ha creado una figura delegada del rector que se ocupará solo de la facilidad para encontrar empleo y prácticas, un reclamo muy potenciado en las privadas. Aunque Julio Contreras asegura que las universidades de Madrid cuentan con un grado de empleabilidad superior a la media de España.

Antonio Obregón, vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado de la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE, comenta que “el mejor reclamo es la seriedad, el rigor, la exigencia y cumplir las expectativas generadas”, porque algunas no lo hacen. Los alumnos acuden a su institución, dice, “porque conocen el grado de exigencia, el interés de las empresas y porque van a acceder a mejores empleos”. De hecho, muchas empresas renombradas hacen ofertas de trabajo a sus alumnos antes de acabar la carrera. En Comillas, donde hay prueba de ingreso, no ofrecen becas a la excelencia “porque todos son buenos, de más de 8,6 de nota”, pero sí ayudas por ingresos. Para Obregón, la especialización en titulaciones como Ingeniería Industrial, el doble grado ADE más Derecho, Ingeniería más ADE, entre otras, es la base de su atractivo.

IMÁN PARA EMPRESAS

Algo parecido ocurre en la Universidad de Deusto, donde hasta el curso pasado tenían disponibles becas de excelencia para el alumnado. Ahora cuentan con un programa de ayudas que priman el nivel académico, pero que también cuentan con el económico, y que cubren hasta el 40% de la matrícula.

Desde el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) explican que, además de las becas de honor para aquellos alumnos que superen el 9 de nota en el bachillerato, es un atractivo añadido el poder cursar el grado en ADE o Derecho a la vez que un Máster en Bolsa y Mercados Financieros. Esta combinación actúa como un imán para las más de 700 empresas con las que colabora este centro adscrito a la Universidad Complutense y que acuden a él en busca de talento.

En el caso de ESIC, la reputación está vinculada a su experiencia en marketing, con más de 50 años de trayectoria, y a la conexión con la empresa. Cuenta con una bolsa de empleo con más 8.000 compañías detrás, un señuelo para los mejores alumnos.

'Rankings', los nuevos comparadores

Como explica Isabel Fernández, rectora de la Universidad Europea de Madrid, el prestigio de un centro se construye con la calidad, pero “no solo hay que ser bueno, sino también parecerlo”, y muchas veces no se dedica bastante esfuerzo a lo segundo. Y cada vez más estudiantes son expertos en buscar universidades. Actualmente, los tres rankings de mayor reputación son: el Academic Ranking of World Universities (ARWU), conocido como el Shanghái, de la Universidad Jiao Tong (en el que están la Universidad de Barcelona, la Universidad Autónoma de Madrid y la Autónoma de Barcelona); el Times Higher Education (THE), y el Quacquarelli Symonds (QS).

En QS, además de la UE, también han alcanzado la más alta calificación las españolas Universidad de Alcalá de Henares y Cesine University Centre, en Santander. La Universidad Europea cuenta, como otros centros, con un programa educativo de alto rendimiento para los alumnos más brillantes.

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