Editorial

Dos nuevas puertas abiertas al comercio

La geopolítica impacta en la economía casi siempre como una incertidumbre. Y en ocasiones, las menos, en forma de oportunidad. Esta vez, y al tiempo que el problema migratorio pesa de manera creciente en demanda urgente de una solución en la agenda de los países, y pone en el mapa enormes incertidumbres, otras ventanas de oportunidad se abren. Y es imprescindible aprovecharlas, porque hacerlo es además parte de la solución del citado problema.

El restablecimiento de relaciones entre EE UU y Cuba y el improrrogable levantamiento de más de medio siglo de embargo abre enormes expectativas a las empresas españolas. Y eso por multitud de razones históricas, culturales, sociales, familiares... Pero, sobre todo, porque nuestras compañías, con el turismo a la cabeza, apostaron por Cuba, incluso con la amenaza penalizadora en EE UU de la ley Helms- Burton. Otra oportunidad se ha abierto con Irán. Tras su acuerdo nuclear con EE UU, la UE y la ONU se abren fuertes expectativas de negocio y una carrera por tomar posiciones. El viaje a Teherán que hoy inicia la delegación española para activar relaciones comerciales casi congeladas es otra gran ocasión. Y no solo para los sectores que ya hacían negocio allí en épocas anteriores, sino para otros muchos a los que se abren enormes posibilidades. El comercio y la creación de empleo y riqueza que origina es la mejor ayuda al desarrollo.

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