Editorial

Una misión para asegurar el futuro

Nada hay más relevante en estos momentos para asegurar el desarrollo económico y social que estar en la vanguardia de las nuevas tecnologías. La irrupción de internet y de todo aquello que lo rodea ha supuesto una auténtica revolución en todos los órdenes de la sociedad, desde los más íntimos a los más públicos. Una transformación más trascendente, sin duda, que la que supuso en su día la Revolución Industrial. Todo ello abunda en la tesis de que cualquier país que se precie no puede descolgarse de la primera línea tecnológica. Sería un pecado mortal, un error imperdonable. De ahí la trascendencia del anuncio efectuado ayer por el presidente de Telefónica España, Luis Miguel Gilpérez. El alto ejecutivo de la teleco explicó que en 2020, el 97% de los hogares españoles tendrá acceso a la fibra. El otro 3% no lo alcanzará por cuestiones técnicas o geográficas. Además, el móvil 4G tendrá una cobertura del 100%. “No va a haber brecha digital. Seremos el único país con servicios digitales en cualquier sitio. España se ha convertido en el paraíso de las telecomunicaciones”, recalcó. Y Gilpérez añadió una reflexión: que las normas no impidan este desarrollo. Una coherente y lógica petición que deben tener en cuenta Administraciones y reguladores. Lo que está en juego es el futuro.

Normas