Destinan parte de las carteras a activos seguros para acotar riesgos

Los fondos apuestan por el efectivo para aplacar la creciente volatilidad

Algunos gestores llegan a posicionarse un 100% en 'cash' ante el actual entorno de mercado

El particular reduce su inversión en renta variable y optan por monetarios y renta fija mixta

Los fondos apuestan por el efectivo para aplacar la creciente volatilidad

"En los momentos de máxima tensión, el efectivo es el rey”. Así de contundente se muestra el gestor de un fondo de inversión para explicar la situación de los mercados. Con las Bolsas de medio planeta en niveles de volatilidad no vistos desde 2011, la valoración de las materias primas a la baja y la renta fija dando sustos inesperados, tener el dinero debajo del colchón puede ser la mejor opción para el inversor.

“Con la incertidumbre que reina en el mercado, los fondos se retraen de hacer grandes compras”, explica Alexandre Bruyelle, cogestor del fondo Arcano European Investment Fund. “Los gestores están con una actitud de esperar y ver qué pasa, porque es probable que el mercado siga bajando un poco. Esto hace que aumenten sus posiciones de liquidez”.

El cliente también busca refugio

La prudencia de los inversores particulares ante el actual entorno de mercado se aprecia especialmente en el crecimiento que están teniendo los fondos monetarios (aquellos que invierten en renta fija ultralíquida a corto plazo y en depósitos) y los fondos de renta fija mixta. La primera categoría lleva tres meses consecutivos con aumentos de las suscripciones netas, de acuerdo con los datos facilitados por Inverco. Eso, a pesar de que muchos están ofreciendo rentabilidades negativas, por los bajos tipos de interés y las comisiones.

La renta fija mixta ha atraído en lo que va de 2015 cerca de 20.000 millones de euros, tanto de fondos garantizados como de entradas de dinero proveniente de depósitos.

De acuerdo con especialistas del sector, es probable que en los próximos meses se siga viendo un crecimiento de la inversión en fondos conservadores, especialmente si se mantienen las turbulencias en los mercados.

Los fondos de renta fija, que durante mucho tiempo fueron el refugio predilecto en los momentos difíciles de las Bolsas, no logran atraer ahora a los inversores debido a las escasísimas rentabilidades que ofrecen los bonos. También les han dañado algunos sobresaltos que han tenido activos considerados muy seguros, como el bund alemán.

La reacción hiperbólica de los mercados a los problemas de China ha desconcertado a los expertos financieros. Consideran que la sobrerreacción de las Bolsas es inquietante y, aunque sigue habiendo consenso en que los datos fundamentales en las compañías europeas son buenos, predomina un sentimiento de cautela.

La mayoría de los fondos tienen mandatos expresos que les obligan a invertir en determinados activos. Los hay que deben tener entre un 60% y un 80% en renta variable, o en renta fija, pero en general siempre tienen un margen para poder destinar parte de su cartera a liquidez. Así, esperan a que surjan oportunidades de compras y se quedan al abrigo de las caídas de los mercados.

En los casos más extremos, los gestores tienen plena libertad y pueden decidir estar un 100% en efectivo. Este es el caso de Antoni Fernández, que está al frente de Smart Social Sicav, con un patrimonio de 7,1 millones de euros. Cuando este gestor empezó a ver síntomas inquietantes en los principales índices bursátiles mundiales y aumento excesivo de la volatilidad, optó por deshacer posiciones.

Ahora, todo el capital de la Sicav está en liquidez “esperando una nueva oportunidad para volver a posicionarnos en el mercado”, explica en su informe mensual del mes. Su apuesta le ha salido redonda, logrando un rendimiento durante agosto del 4,19%, frente a las caídas del 6,53% en el S&P 500; del 8,24% en el Ibex 35 y del 9,37% en el Eurostoxx 50.

El aumento de la volatilidad de los mercados en las últimas semanas ha sido muy fuerte. El VIX, índice de volatilidad de las opciones sobre el S&P 500 y uno de los indicadores más utilizados para medir el miedo en los inversores, marcó la semana pasada su mayor alza desde 2009. El índice de volatilidad del Eurostoxx 50 está en máximos de cuatro años.

Los asesores financieros también están recomendando prudencia a sus clientes, y virar hacia productos y fondos de inversión más seguros. Recuerdan que las dudas sobre la economía china y su mercado bursátil no se han despejado, y que septiembre suele ser un mes malo para los mercados.

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