Editorial

El automóvil suma y sigue

No cabe la menor duda de que uno de los ejemplos más evidentes de la recuperación de la economía española se encuentra en el mercado del automóvil. Como sector, en la crisis se distinguió como uno de los más rocosos, de los más resistentes, gracias, entre otras cosas, a su flexibilidad laboral y a su elevada competitividad, lo cual le permitió sobrevivir mirando al exterior en un momento en el que la demanda interna estaba realmente bajo mínimos. Los datos de ventas del recién concluido mes de agosto, conocidos ayer, no solo ponen en valor esos puntos fuertes, sino que consolidan los indicios que apuntan a que el consumo doméstico está recobrando tono muscular a toda velocidad. El número de adquisiciones de vehículos es el más elevado en un agosto desde 2009, en tanto que el acumulado en los ochos primeros meses del año registra un sólido crecimiento del 22,3%. Este incremento, además, se produce en todos los canales. El de empresa, que sube más que el de los particulares (18,3%, en buena medida impulsado por el plan PIVE), se dispara un espectacular 38,4%. Con estas cifras sobre la mesa, parece alcanzable el objetivo de llegar al millón de vehículos en el año, los que supone superar un auténtico Rubicón para el conjunto de la industria del automóvil en España.

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