Dice que los votantes españoles valorarán el éxito económico

Merkel respalda sin fisuras la política económica de Rajoy

La líder del Ejecutivo alemán confía en que la senda económica iniciada por España continúe

La minicumbre de dos días entre Berlín entre la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha servido para que la primera ofreciera un respaldo sin fisuras a la política económica aplicada por el segundo y la ponga como ejemplo frente a otros socios comunitarios, como Grecia, que se resisten a pasar por el rodillo de la Troika. En su intervención conjunta ante más de 200 empresarios de ambos países, Merkel se mostró satisfecha “por la trayectoria de la economía española, que lleva a buenos resultados” y destacó que España es uno de los países que más crece de Europa (el Ejecutivo augura un avance del PIB del 3,3% para este año) y una de las economías de la Eurozona que más rápido está reduciendo su tasa de desempleo (al pasar del 23,70% a finales de 2014 al 22% en el cierre de este año, un 9% menos). Pese a ello reconoció que la situación del mercado laboral español aún es todavía “seria”.

Un panorama radicalmente diferente al de dos o tres años antes y que ha permitido a España, ganar competitividad internacional. “El éxito de España, pero también de Portugal e Irlanda, demuestra que los rescates (financieros) han funcionado. También debería funcionar para Grecia”, afirmó ante la nutrida representación empresarial.

Guindos avanzó un superávit histórico en la balanza de pagos este año y que a partir del próximo se empezará a reducir la deuda pública y privada

Rajoy recogió el guante de Merkel y detalló como evidente que se había producido un cambio de ciclo. “Hemos pasado de una situación de recesión, déficit y destrucción de empleo a una fase de crecimiento económico y creación de empleo. Las medidas introducidas por el Gobierno, que que han causado problemas y dificultades han requerido de los esfuerzos de toda la sociedad y han posibilitado la corrección de los desequilibrios y la recuperación de parte de la competitividad perdida en los años anteriores a la crisis”.

Un recetario del que no se va a apartar en los próximos meses y en la siguiente legislatura, para la que no abandonó su discurso alarmista en el caso de que se produzca un viraje en la política económica como consecuencia de la llegada al poder de otro partido tras las elecciones previstas para la última parte de noviembre. “Lo que ahora toca es perseverar en la política y continuar con las reformas estructurales. Lo más importante es seguir con las reformas. Todo lo demás vendrá por añadidura”, subrayó. Y lo demás pasa por recuperar el principal desequilibrio de la economía española:la elevada tasa de paro. Precisamente, Eurostat, la oficina de estadística de la Comisión Europea, hizo públicos los datos de desempleo en julio, que mostraron que la tasa en la zona euro se situó en el 10.9% de la población activa. Al no aportar Grecia datos sobre su mercado laboral, España se sitúa como el país de la UE, con una mayor proporción de parados sobre activos (22,2%). Pese a ello ha experimentado un ajuste de dos puntos en el último ejercicio. También se sitúa en la cabeza en el caso del desempleo juvenil, con una tasa del 48,6%, más del doble de la media de la zona euro, aunque esa tasa se ha recortado en seis pntos en los últimos doce meses. “El reto más importante que tiene España es la creación de empleo. Mi objetivo para la próxima legislatura es crear medio millón de puestos de trabajo al año, para alcanzar el objetivo de los 20 millones de personas cotizando a la Seguridad Social para 2019.

Fue el ministro de Economía, Luis de Guindos, quién avanzó en su turno de intervención dos datos que ofrecen un diagnóstico certero sobre el buen estado de salud de España. “La balanza de pagos cerrará este año con un superávit próximo al 2 %, un máximo histórico, y en el conjunto de este ejercicio se crearán en España un total de 600.000 puestos de trabajo. De hecho, Guindos auguró que, si se cumplen las previsiones de crecimiento y creación de empleo, España podría empezar a reducir sus deudas “el año que viene”. Algo que, sin embargo, no se producirá en el caso de la renta nacional, “que no recuperará los niveles previos a la crisis hasta 2016” y no quiso poner fecha en el caso del mercado laboral.

Mayor cooperación empresarial

Las patronales alemanas y españolas reunidas en Berlín emitieron una declaración conjunta en la que abogaron por intensificar la cooperación entre empresas y por contar con un marco político y legal estable. Estas fueron algunas de sus peticiones.

Una union económica más fuerte: El documento reclama eliminar la incertidumbre sobre la capacidad de la Eurozona y sus miembros para garantizar un marco institucional estable y que fomente la competitividadad. “Una mayor convergencia se fundamenta en el inextricable vínculo entre llevar a cabo reformas estructurales cumpliendo los compromisos y el derecho a la solidaridad”

Más reformas estructurales: Establece como objetivo prioritario solucionar el alto nivel de desempleo, en especial el juvenil. “Una actuación decidida es necesaria para que nuestros mercados laborales sean más atractivos, flexibles y competitivos, reduciendo la imposición sobre el trabajo e incrementando la movilidad laboral

Responsabilidad fiscal: Reconoce que es necesaria más consolidación fiscal para reducir los elevados niveles de deuda pública. Pero también considera que para ganar margen y así crear más empleo e inversión, es vital reducir la presión fiscal e impulsar una verdadera reforma del sector público.

Apertura hacia terceros mercados: El texto considera que la política comercial en la Unión Europea puede desempeñar un papel muy importante en la promoción de Europa a la hora de capitales extranjeros.

Plan de choque contra el paro juvenil

Un camino para el que Rajoy reclamó ayuda a los empresarios europeos, “que son quienes llevan la iniciativa día a día en la creación de prosperidad y conforman un tejido empresarial que da estabilidad, seguridad y certidumbre, además de crear puestos de trabajo”. Un mensaje bien recibido por los grandes empresarios españoles presentes en el acto, como el presidente de Telefónica, César Alierta, o la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, que, sin embargo, reclamaron más apoyo institucional. “Necesitamos el apoyo del Gobierno y de la UE en el proceso de globalización. El reto que tenemos todos los empresarios europeos es hacernos globales”, señaló Alierta. En la misma línea, Botín remarcó que “es muy importante” entender que tener campeones europeos globales “es fundamental.

En su intervención, el presidente de CEOE, Juan Rosell, también trasladó a la canciller alemana, Angela Merkel, la necesidad de construir “lo antes posible” un mercado único digital que permita a las empresas competir a nivel global en áreas de alto valor añadido.

Rosell entregó a Merkel y Rajoy las conclusiones de la Cumbre Empresarial Alemania-España, que también fueron suscritas por el presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, el de la Federación de la Industria Alemana (BDI), Ulrich Grillo, y por los de las principales organizaciones empresariales alemanas, Ingo Kramer (BDA) y Eric Schweitzer (DIHK). El presidente de la CEOE ha insistido también en que la reciente crisis ha puesto de manifiesto algunas “limitaciones” de la Unión Económica y Monetaria, que debería ser reforzada mediante una mayor integración económica, financiera, así como presupuestaria.

El presidente de la CEOE centró su discurso en dos ejes: la necesidad de proseguir en la consolidación y en la lucha contra el desempleo juvenil. En el primer punto, apostó por seguir reduciendo la deuda pública y aminorar la exposición frente a los choques financieros externos e hizo hincapié en la necesidad de disminuir el exceso de carga normativa a todos los niveles. En el segundo insistió en “adaptar la educación y la formación a las necesidades del mercado laboral, lo que implica potenciar la formación dual. “Este conjunto de reformas debe ir acompañado de un fuerte impulso de las inversiones en la UE para permitir una mejor vertebración del mercado interior, mediante la puesta en funcionamiento de infraestructuras de transporte, energía y telecomunicaciones de última generación”, añadió.

Otros dos temas que centraron la conversación entre Merkel y Rajoy y por la que fueron preguntados con insistencia durante la rueda de prensa posterior fueron la reacción ante el exodo masivo de emigrantes desde Siria, Libia o Afganistan a Europa y el desafío soberanista de Cataluña. En el primero, Rajoy se mostró dispuesto a que España pueda aumentar la cifra de admisión de 2.739 refugiados que había anunciado en los últimos días, pero siempre que se cumplan una serie de condiciones por parte de la Comisión Europea, como una política común de asilo y a que países como Italia y Grecia hagan centros de acogida de refugiados.

Merkel y la ruptura en Cataluña

En el caso catalán reclamó al presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, respeto a los tratados de la UE, que garantizan la soberanía y la integridad territorial de cada Estado”. Añadió que “por eso es muy importante que se respete la legalidad nacional e internacional” y reiteró que “en este asunto no hay ningún tipo de diferencias con Rajoy”. Merkel también fue preguntada si estaba preocupada por el resultado que pudieran arrojar las elecciones catalanas y las españolas dada la fragmentación del voto que muestran las encuestas. La canciller zanjó el asunto asegurando que no se mete en campañas electorales ajenas y que tiene confianza en el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, y en que vayan a continuar las mismas políticas económicas en el futuro. “Tenemos gran interés en que la senda económica de éxito de los últimos años se pueda continuar”, apostilló. “Tampoco es un secreto que formamos parte de una familia europea de partidos y le deseo mucho éxito al presidente del gobierno y creo que el camino de España realmente va a hacia arriba y muchas personas lo van a tener en cuenta en las elecciones".

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