El Banco de España dice al sector que si se generaliza el pago en cajeros,él fijará el precio

El lastre de sumar aún unos 250.000 millones en impagados

El lastre de sumar aún unos 250.000 millones en impagados

Verano caluroso, aunque informativamente, y por primera vez desde hace años, ligeramente más tranquilo que en ejercicios precedentes, por lo menos en el sector financiero español. La agitación de China y su influencia en las Bolsas internacionales ha sido una de las principales protagonistas de este abrasador estío. O por lo menos de lo que llevamos de él, ya que el hecho de que se acaben las vacaciones para algunos no significa que el verano haya terminado.

En España, además del debate de los Presupuestos Generales del Estado correspondientes a 2016, muy criticados por la oposición, el tema de la temporada ha sido y es el de las nuevas comisiones bancarias en los cajeros automáticos que aplican o aplicarán a los no clientes CaixaBank, BBVA y Santander, a los que puede que se unan Sabadell y Popular. Todo depende de cómo se resuelva el escollo del actual pago de una doble comisión, con la amenaza del Banco de España de intervenir en este conflicto.

El supervisor ya ha criticado el cobro de dos comisiones por el mismo servicio –uno aplicado por el dueño del cajero a los no clientes y otro, por los emisores de las tarjetas por extraer efectivo en otra entidad–, y ha amenazado con posibles medidas.

A las entidades les ha comunicado que, de generalizarse este cobro, sería el propio Banco de España quien regularía el precio. Por ello, ahora toca a las entidades ponerse de acuerdo para poder cumplir con los toques de atención dados por el supervisor nacional.

Pero mientras se resuelve este asunto entre los bancos (aunque de una forma o de otra, el cliente es y será el más perjudicado), hay otro asunto, el de la morosidad, que pese a que los bancos han lanzado las campanas al vuelo al presumir de su descenso, sigue siendo una de las principales asignaturas pendientes del sector. Y no es para menos.

Con los últimos datos auditados del conjunto del año, los de 2014, los bancos españoles sumaban activos impagados superiores a los 255.164 millones de euros, según recopilaciones de las memorias de cada una de las principales firmas financieras del país. Es una cifra nada despreciable que mina los aún en fase de recuperación resultados del sector. Estos datos incluyen no solo los activos dudosos de los bancos en España, sino también los activos adjudicados, es decir, los inmuebles, que, pese a la mejora en la venta de las viviendas, siguen aumentando su entrada en fallidos, aunque ello no queda reflejado en las estadísticas mensuales del Banco de España, ya que en ellas solo aparece la evolución de la morosidad –créditos de activos cuyos reembolsos sean problemáticos–.

Los activos adjudicados o fallidos son aquellos que se consideran incobrables por parte de la entidad financiera. Normalmente, provienen de promotores que van por vía judicial. Y son estos activos, los adjudicados, los que siguen minando la cuenta de los activos problemáticos, aunque cada vez con mayor moderación.

Si se desglosan esos más de 255.000 millones correspondientes al ejercicio completo de 2014 (algo menos ahora por el descenso de la mora hasta junio), 136.435 millones de euros corresponden a los activos dudosos de las 15 principales instituciones financieras españolas, cantidad que se eleva a 172.602 millones si se tiene en cuenta todo el sector financiero, incluidas las rurales y financieras, con lo que la tasa de morosidad ascendía al cierre de 2014 al 12,51%.

Ahora, y según los últimos datos del Banco de España correspondientes a junio de este año, publicados la semana pasada, la ratio de morosidad se situaría en el 11,2% (incluyendo a las financieras), una cifra por debajo del 11,6% registrado en el mes anterior, puesto que el saldo de crédito caería 1,325 billones de euros, a los 1,332 billones. El índice de morosidad, así, se situaría en niveles de abril de 2013.

Pero al sumar a los activos dudosos los 82.562 millones de euros de activos adjudicados de los 15 principales bancos del país, es cuando la cifra de morosidad y fallidos en 2014 se eleva a más de un cuarto de billón de euros.

CaixaBank es la entidad con un mayor volumen bruto de adjudicados, 14.931 millones, según consta en su memoria. Le sigue Sabadell, con casi 1.000 millones menos (en gran parte heredados de la CAM). Hay que tener en cuenta que una gran parte de los adjudicados de las antiguas cajas de ahorros que han sido saneadas con dinero público han sido traspasados a Sareb, caso de Bankia, Liberbank, Abanca, BMN, Ceiss y Catalunya Caixa (ahora en manos de BBVA).

Si se analizan solo las cifras absolutas de activos dudosos, Popular es el banco con una mayor cantidad, 20.172 millones. Pero llaman la atención los ratios de Liberbank, del 21,7%, y de Cajamar, del 18,65%.

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