Lyreco facturó 130 millones en 2014

Reinventar el material de oficina para sobrevivir a la crisis

Marc Schoettel, director general de Lyreco Iberia.
Marc Schoettel, director general de Lyreco Iberia.

Este año se cumple un cuarto de siglo desde que la empresa francesa de distribución de material de oficina Lyreco pisase España por primera vez. Lyreco Iberia, como se conoce a la división en la península, llega a esta edad “con buena salud” como explica Marc Schoettel, director general de la filial. En 2014, la empresa dio por cerrada la crisis y comenzó a crecer, hasta alcanzar una facturación de 130 millones.

Pero llegar a este aniversario no ha sido fácil. La crisis golpeó de lleno a sus clientes, empresas de todo tipo, cuyo primer coste recortado fue el referido al material de oficina. “Perdimos mucho porcentaje de facturación, empezando por lo obvio, la gente ya no compraba bolis ni hacía tantas fotocopias”, lamenta Schoettel. Este hecho hizo a la compañía replantearse su modelo de negocio. “Si no hubiésemos cambiado, habríamos ido todavía a peor”.

El cambio llegó por el tipo de servicios que ofrecía el grupo. Como explica el director general, pasaron del “cuello blanco” de las oficinas tradicionales al “cuello azul” de los trabajos manuales. Así incluyeron en su surtido, que ahora alcanza las 10.000 referencias, la ropa de trabajo y vestimenta de seguridad como guantes, cascos o zapatos. “Dejamos a un lado los consumibles tradicionales y añadimos productos nuevos”, comenta.

A partir de ahí se han ido añadiendo nuevas. Llegó también el mobiliario, la limpieza, la higiene o, incluso, el catering. “Al tener una relación estrecha con nuestros clientes”, asegura Schoettel, “sabemos lo que necesitan”. Actualmente dan servicio a 80.000 empresas, según figura en su web, entre ellas buena parte de las sociedades del Ibex.

Para lograr mantenerse, ha jugado un papel importante la logística. El grupo lleva a bandera la entrega en 24 horas de sus pedidos. Por ello, el eje fundamental de la empresa, con sede en Barcelona, es el almacén que tiene en Guadalajara de 30.000 metros cuadrados. “Es fundamental dar una respuesta rápida a las necesidades”, defiende el director general.

El cambio del grupo ha llegado también a través del modo de compra. “Los tres o cuatro últimos años ha tenido una aceleración importante de la web, antes muy pocos clientes lo utilizaban”, explica. De hecho, internet ya aglutina el 50% de los pedidos, desplazando a los comerciales y a los servicios telefónicos. La empresa ha creado un portal en el que los clientes puedan acudir “a cualquier hora”. Además, en enero lanzaron una app para móviles.

Tendencia positiva

El año 2012 fue el más complicado para la empresa. Se entró en pérdidas por primera vez desde su llegada a España y se cambió al director general. No ha sido hasta 2014 cuando la facturación volvió a crecer. “La tendencia comenzó el verano pasado, y se ha ido confirmando en el primer semestre de 2015”, comenta Schoettel. “Este año estamos creciendo respecto al año pasado. La marcha de la confianza en el consumo nos afecta mucho”. Además, explica, ahora tienen el riesgo “muy dividido” al haber ampliado el catálogo de productos.

El grupo sigue centrado exclusivamente en las empresas como clientes y no se plantean abrirse a los consumidores con la apertura de tiendas. Lo que sí ronda por la cabeza de la dirección es que los propios trabajadores de las compañías puedan acudir a Lyreco Iberia para, por ejemplo, la compra de material escolar. “Estamos preparando que estos puedan hacer sus pedidos”, asegura Schoettel. El directivo considera que seguirán creciendo siempre y cuando se mantenga la diversidad y la personalización de a oferta.

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