Burgos apela al consenso para buscar vías alternativas de financiación de la Seguridad Social

Gobierno y partidos coinciden en costear con impuestos la viudedad

El secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, posa para una foto con un grupo de diputados populares en el Congreso tras presentar los presupuestos de su departamento.
El secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, posa para una foto con un grupo de diputados populares en el Congreso tras presentar los presupuestos de su departamento.

El arco parlamentario que salga de las próximas elecciones generales que se celebrarán a final de año ya tiene los deberes puestos en materia de Seguridad Social.

Los Presupuestos Generales del Estado para 2016 incluyen una disposición adicional –la número 65– que insta al Pacto de Toledo (comisión que hace el seguimiento del sistema de Seguridad Social y en la están representados todos los grupos con representación parlamentaria) a buscar fuentes de financiación de las pensiones alternativas a las cotizaciones sociales que hoy pagan empresarios y trabajadores y con la que se financian las pensiones contributivas.

Fue precisamente esta disposición adicional la que ha centrado hoy el debate en la comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados, donde el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, presentó las cuentas de su departamento para 2016. En su comparecencia, ha pedido a los representantes de todos los grupos de la oposición su colaboración y consenso para acordar estas fuentes alternativas de financiación.

En la renovación del Pacto de Toledo, prevista para 2016, “hay que avanzar en la financiación de las prestaciones universales. Y, sobre todo, el objeto de debate debe ser cuáles pueden ser estas prestaciones”, ha dicho.

Si bien Burgos fue más allá al término de su intervención al concretar algo más, ante los medios de comunicación, cuáles son para el actual Gobierno las pensiones que deberían pasar a financiarse con impuestos en lugar de con cotizaciones. “Evidentemente las pensiones de jubilación e invalidez son puramente contributivas y se tienen que pagar con cotizaciones. Por ello, lo lógico es que sean las prestaciones de muerte y supervivencia (viudedad, orfandad y favor de familiares) las que centren el debate”, ha añadido.

Los números evidencian esta necesidad, ya que los ingresos por cotizaciones son desde hace años insuficientes para pagar todas las pensiones. “Y la Seguridad Social no tiene que pagar nada que no le corresponda”, ha dicho Burgos en alusión al posible carácter universal de las pensiones de muerte y supervivencia. El presupuesto de 2016 prevé un gasto de 23.143 millones para este tipo de prestaciones.

Las cuentas para 2016 recogen un gasto en pensiones de viudedad de 23.100 millones

La respuesta de los grupos parlamentarios no se hizo esperar. Los principales grupos parlamentarios se mostraron, en términos generales, de acuerdo con la necesidad de buscar fuentes alternativas de financiación a la Seguridad Social, aunque con matices.

El representante de Izquierda Plural, Joan Coscubiela ha asegurado que el sistema de pensiones “está al límite del margen de maniobra para tomar alguna medida; urge modificar ya la estructura de financiación”. Acto seguido dijo a Burgos que el Gobierno tendrá “la mano tendida” de su formación para sellar un pacto. Pero, dicho esto ha arremetido duramente contra el diseño de las cuentas de la Seguridad Social hecho por el Gobierno popular al que acusó de acumular un déficit del sistema de pensiones de 25.000 millones de euros entre 2015 y 2016.

Para la portavoz socialista en materia de pensiones, Isabel López i Chamosa el sistema de pensiones “tiene un problema de ingresos y no de gastos”. Por ello ha criticado las medidas del Gobierno que, en su opinión, solo han tenido como objetivo acotar el gasto.

Burgos negó este punto, recordando medidas como la ampliación de los conceptos salariales que cotizan, el nuevo sistema de recaudación de liquidación directa o el plan antifraude.

En cualquier caso los socialistas también se mostraron dispuestos a “hablar de ingresos para que el sistema siga siendo público y de reparto”. Aunque, horas después, López i Chamosa matizó que en este debate sobre ingresos alternativos el PSOE apostará por costear las pensiones menos contributivas con un aumento de transferencias del Estado o creando una “cotización solidaria” que actuaría como un impuesto finalista.

Por su parte, el portavoz de CiU, Carles Campuzano, coincidió en que “la actual estructura financiera del sistema no es sostenible. Toca abrir un camino claro de financiación con impuestos”. Y fue más allá que el resto de los grupos y el propio Gobierno al reclamar también “una reforma integral de la pensión de viudedad”. En la mayoría de los países europeos esta pensión no es vitalicia y suele ser incompatible con otras rentas.

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