John Kerry reabre la embajada norteamericana

La bandera de EE UU vuelve a ondear en la embajada en Cuba

La bandera de EE UU volvió a ondear este viernes en La Habana por primera vez en 54 años, en la reapertura oficial de la embajada norteamericana que fue presidida por el secretario de Estado, John Kerry. Tres jóvenes marines la izaron en la embajada en el barrio del Malecón de La Habana. La recibieron solemnemente de los tres militares que la habían arriado en 1961, Larry Morris, Mike East y Jim Tracey.

La histórica ceremonia se produce ocho meses después del comienzo del deshielo entre dos países que han permanecido enfrentados por más de medio siglo. “Los invito en nombre del presidente Obama y el pueblo norteamericano a cumplir su compromiso presentando la bandera de barras y estrellas para ser izada”, les instó Kerry en su discurso.

Esta es “una jornada para dejar a un lado viejas barreras y explorar nuevas posibilidades”, dijo el secretario de Estado, que hizo referencia a momentos clave en la difícil relación de dos países que fueron “enemigos” durante más de medio siglo y el cierre de la misión diplomática en 1961 tras la ruptura de relaciones.

Además, el jefe de la diplomacia estadounidense recordó la promesa que Morris, East y Tracey hicieron en 1961, de regresar a la capital cubana “e izar la bandera sobre la Embajada de los EE UU que arriaron en aquel día de enero tan lejano”.

“Larry, Jim, Mike. Es su momento para pronunciar las palabras que harían orgulloso a cualquier diplomático justo como a cualquier miembro del Cuerpo de Marines de los EE UU: promesa hecha, promesa cumplida”, dijo Kerry.

Los veteranos marines forman parte de la delegación norteamericana compuesta por unos 20 funcionarios y legisladores estadounidenses que acompañan a Kerry, el primer jefe de la diplomacia de EE UU que visita Cuba en 70 años, para la apertura formal de la embajada en La Habana, que comenzó a funcionar como tal desde el pasado 20 de julio.

Los tres marines estaban a cargo de la seguridad de la misión diplomática norteamericana en Cuba el 4 de enero de 1961, cuando el suboficial al cargo pidió voluntarios para arriar la bandera por última vez, antes de abandonar la isla y cerrar la embajada. La tarea recayó sobre Jim Tracey, el guardia de mayor rango en la embajada en aquel momento, Morris, un soldado que hoy tiene 75 años, y en East, un cabo que se convirtió en sargento de artillería y en la actualidad tiene 76 años.

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