Los Benjumea prestaron 95,3 millones de títulos

Abengoa cerrará las primeras ventas de activos en septiembre

Torre PS20 operando en la plataforma Solúcar, en Sanlúcar la Mayor, Sevilla.
Torre PS20 operando en la plataforma Solúcar, en Sanlúcar la Mayor, Sevilla.

Abengoa se propone realizar las primeras ventas de activos prometidas en septiembre. Inversión Corporativa, controlada por los Benjumea, prestó 95,3 millones de acciones de Abengoa entre mayo y junio. El grupo afirma que esa transacción no se hizo a inversores bajistas. En total, el número actual de títulos prestados es de 351 millones, el 38% del total.

Los problemas de Abengoa en el mercado arrancaron el 23 de julio, cuando los seguros contra el impago de su deuda (CDS) comenzaron a dispararse, precisamente en medio de una presentación ante analistas del consejero delegado de la compañía, Santiago Seage. Las órdenes de venta en deuda y acciones se hicieron con el control, y el grupo de ingeniería comenzó a tomar varias decisiones con el objetivo de aplacar a los inversores. Ayer, las acciones B, las que cotizan en el Ibex, cayeron un 8,95%, y la capitalización de la empresa cerró en 975 millones.

Tras presentar los resultados del primer semestre el 31 de julio y reducir sus previsiones de flujo de caja libre para el conjunto de 2015 a entre 600 y 800 millones de euros, frente a los alrededor de 1.400 millones calculados en principio, el siguiente día hábil, el 3 de agosto, anunció una ampliación de capital por 650 millones. Elevó además las desinversiones, desde los 400 millones anunciados en la presentación de las cuentas hasta los 500 millones.

El plan de desinversiones ya está en marcha, son activos diferentes con posibles compradores muy diversos y se irán cerrando ventas progresivamente entre septiembre y marzo los últimos, explican fuentes conocedoras de los planes de la empresa. Abengoa ha vendido este año más de 1.000 millones y la compañía ha logrado en los últimos días dos proyectos de construcción para terceros: la mayor planta de biomasa del mundo en Gran Bretaña y una nueva red de transmisión en México.

Con todo, la especulación sobre los niveles de liquidez de la compañía ha provocado un ataque de los inversores bajistas. El número de acciones de Abengoa prestadas a cierre del pasado 21 de julio era de 282 millones, según los datos de BME. A cierre del martes 11 de agosto, el total prestado era de 351 millones, el 38% del total. El aumento es del 24% en tres semanas.

El préstamo de títulos es uno de los mejores termómetros de la presión bajista que sufre una compañía, pues esas acciones se ceden por algunos socios a cambio de un precio, a inversores que apuestan por la caída de los títulos. Aunque no siempre los préstamos tienen la finalidad de apostar por caídas. En el registro de la CNMV, el número de posiciones bajistas registradas es del 8,5%, si bien en este porcentaje solo se incluyen las que supongan más del 0,2% del capital. La propia Inversión Corporativa realizó un préstamo por 95,3 millones de acciones B de Abengoa entre mayo y junio, por el que ganó 123.000 euros. Desde Abengoa confirman que la sociedad controlada por los Benjumea no ha prestado nunca valores a ningún inversor bajista ni a ningún hedge fund. “Ha prestado temporalmente títulos por ejemplo a bancos, pero nunca a fondos de inversión de ningún tipo”, afirman.

Inversión Corporativa está controlada mayoritariamente por los Benjumea. La familia cuenta con una participación del 24,3% a través de Palmera Nueve y de otro 7,8% a través de Royblanca, según las cuentas de la empresa a cierre de 2013. La familia de los Aya Abaurre cuenta con un 15,2% a través de Inayaba, mientras que Olajangua, controlada por los Abaurre Llorente, tiene un 9,86%.

El interés del bono que vence en 2016 está al 108%

El castigo del mercado a Abengoa se acelera.Ayer la acción B descendió otro 8,95% en una jornada bajista por las turbulencias causadas por la depreciación del yuan. Desde el 20 de julio, pierde un 66% de su valor en el parqué.

Sin embargo, no es en la Bolsa donde los inversores muestran más desconfianza hacia la compañía andaluza.Su deuda corporativa sigue mostrando una situación anómala, ya que ofrece un interés mucho mayor por los bonos a corto plazo que por los que tienen un mayor vencimiento.
Un bono de Abengoa que vence en marzo del próximo año ofrece una rentabilidad del 108%. A comienzos de julio, es decir, hace poco más de cinco semanas, su interés en el mercado secundario era inferior al 4%.
Es el ejemplo más extremo del desplome del precio (inverso a la rentabilidad) de la deuda de Abengoa, pero todos sus bonos han visto dispararse su rentabilidad en las últimas semanas.Así, un bono con vencimiento en abril de 2020 da una rentabilidad del 30%, nada que ver con el 7,8% que ofrecía a comienzos de julio. Otro bono que vence en febrero de 2018 ha elevado su interés hasta el 44%.
Otro indicador de que el mercado ha puesto la lupa sobre Abengoa es el nivel de sus CDS (Credit Default Swaps), derivados con los que los inversores se cubren ante posibles impagos de una compañía.Cuanto más alto, mayor es ese riesgo. ElCDS para la deuda de Abengoa a un año se ha disparado en el último mes desde el entorno de los 1.000 puntos básicos de comienzos de julio a los 4.800 puntos básicos de ayer. Esto significa que para asegurar 10 millones de euros en deuda a ese plazo del grupo de ingeniería se deben pagar 4,8 millones de euros.

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