Tribuna

Ahorrar en pensiones es ganar en el futuro

Están los españoles preparados para su jubilación? ¿Son siquiera conscientes de lo importante que es tener un enfoque de inversión que les permita un retiro cómodo a largo plazo? Si atendemos a algunos datos que se han publicado últimamente, la respuesta es un rotundo ‘no’.

Un reciente estudio de Aegon hecho en 15 países hablaba de que España es una de las naciones que peor planifica la jubilación. Más aún: en 2015 España perdió 26 puestos en el ranking del Índice de Jubilación Mundial que elabora Natixis Global AM y la mayor parte de esta caída se explica por el deterioro del bienestar material de la población.

Aunque el país aún ocupa una buena posición en salud y calidad de vida durante la jubilación, ahora está entre los últimos 30 países (de un total de 150) del subíndice de bienestar material del estudio, que examina la capacidad de los jubilados de vivir con comodidad en términos monetarios.

Como vemos, la crisis económica ha puesto desde luego un freno mayor si cabe al ahorro de cara a la jubilación. Pero también es evidente que el factor cultural y nuestra mayor propensión al consumo y endeudamiento han penalizado el ahorro a largo plazo en nuestro país. Tampoco ha ayudado la imagen y percepción de los productos de ahorro a largo plazo (en particular los planes de pensiones de las entidades bancarias), donde la calidad media era baja y los costes altos.

Se ha vuelto habitual que muchas decisiones de inversión se tomen más por campañas de marketing (regalo de televisiones, tablets, abonos de efectivo…) que tras un análisis de la calidad del producto.

El Gobierno, Banco de España y medios de comunicación están trasladando a la calle un debate que lleva años discutiéndose en la mesa de nuestros economistas, y que requiere un cambio de mentalidad en el ahorro privado a largo plazo: el problema de las pensiones públicas y la amenaza que eso conlleva.

El déficit de pensiones (agravado por la crisis económica y la destrucción de empleo) ya nos está obligando a consumir el fondo de reserva de la Seguridad Social (la llamada ‘hucha de las pensiones’), que se redujo un 37% entre 2011 y 2014. Esta situación promete agravarse con el proceso de envejecimiento de la población. Y es que antes del 2060 el 30% de la población será mayor de 65 años y la población activa un 12% menor (según Eurostat). Así, los inversores deberán tomar cada vez mayor protagonismo en su propia seguridad económica a largo plazo. Por ello, el ahorro privado se postula como la única garantía para mantener un determinado nivel de vida en nuestra jubilación.

Es necesario un doble cambio de mentalidad: por un lado el ciudadano debe esforzarse en incrementar su ahorro privado a largo plazo, y por el otro el sector financiero (bancario o independiente) debe esforzarse en mejorar y ampliar las alternativas reales de inversión.

Los planes de pensiones son una inversión recomendable para todos los niveles de rentas y ofrecen importantes ventajas fiscales desde el primer euro.

Habrá mucha gente que no pueda alcanzar la aportación máxima de 8.000€ anuales, y no por ello los planes de pensiones dejarán de tener sentido dentro de su planificación financiera. Además, con la aparición de nuevos jugadores como las gestoras independientes, el ahorrador dispone de una alternativa de verdad interesante. Van a poder entrar en fondos de pensiones de calidad, en manos de gestores de reconocido prestigio que se presentan con un historial de rentabilidad consistente. Un mayor cuidado en la gestión que lleve también de la mano una importante mejora en la calidad de servicio e información.

La clave para planificar adecuadamente nuestro ahorro en planes de pensiones es el asesoramiento financiero: es el asesor el que ayudará al inversor a hacerse las preguntas adecuadas. Cuestiones como “¿me interesa aportar a mis planes o a los de mi cónyuge?”; o como “¿debo rescatar mi PP en forma de capital, renta o de manera mixta?”; o incluso “¿qué beneficiarios en caso de fallecimiento debo designar: mi cónyuge, mis hijos, mis nietos?”.

Planificar con una visión práctica y de largo plazo es asegurar nuestra tranquilidad futura.

Borja L. Mancisidor es responsable de venta institucional de Gesconsult.

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