Caprichos de la naturaleza

Recónditas y salvajes, las diez mejores playas gallegas

Algunas figuran entre las mejores de España y de Europa

Playa de las Catedrales, en Lugo.
Playa de las Catedrales, en Lugo.

En Galicia, donde se juntan el Cantábrico y el Atlántico, se empieza a dibujar un litoral de magníficos arenales, intactos, rodeados de pinos, prados o dunas. De Lugo a Pontevedra, de los acantilados de la Costa de la Muerte al Parque Nacional de las Islas Atlánticas, de las Rías Altas a las Rías Bajas… Además de sus riquezas gastronómicas, los casi 1.500 kilómetros de costa regalan a esta tierra leyendas, cultura, maravillosos paisajes y más de 700 playas.

Sí, el agua está fría pero, a cambio, es fácil encontrar grandes espacios de arena blanca y fina y aguas cristalinas, calas con encanto y faros en escarpados acantilados; no siempre son aptas para el baño, pero sí para la contemplación y el paseo, para disfrutar de la caída del sol, para practicar surf… Algunas playas de Galicia figuran entre las mejores de España y de Europa, incluso del mundo. Por algo será. Esta es una pequeña selección.

1 LA MÁS SORPRENDENTE

La Mariña lucense es una fuente de maravillas naturales. Las Catedrales, un antojo de la naturaleza, es un buen ejemplo. Conocida por la imagen de sus rocas horadadas como ruinas de una catedral, situada casi en la frontera con Asturias, no deja a nadie indiferente. Esconde numerosas cavernas donde el mar golpea con fuerza, por ello se recomienda extremar las precauciones. Es mucho mejor visitarla con marea baja para poder disfrutar de un paseo y apreciar la magnitud de estas impresionantes arcadas de hasta 30 metros.

No siempre son aptas para el baño, pero sí para el deleite

No es la mejor playa para tomar el sol, tampoco para el baño, pero es, sin duda, la que más sorprende. Dos inconvenientes: lo imprevisible del tiempo en la costa lucense y la gran afluencia de veraneantes que obliga a solicitar autorización para visitarla, con hasta 15 días de antelación, a través de la web 

2 LA MÁS EXTENSA

Playa de Villarube, en Coruña.
Playa de Villarube, en Coruña.

El último tramo de la Costa de la Muerte, junto a las rías de Muros y Noya (La Coruña), asombra con sus playas rodeadas de una densa naturaleza costera. Marismas y dunas flanquean los siete kilómetros de arena de Carnota, la playa más extensa de Galicia. Es uno de los mejores espacios naturales de las Rías Baixas. La gran flecha de arena en la desembocadura del río Valdebois, conocida como Boca do Río, dio lugar a uno de los espacios naturales de mayor interés ecológico y paisajístico de Galicia: las marismas de Caldebarcos y la playa de Carnota. Este arenal, que une las puntas de Caldebarcos y Sarsas, es un espacio protegido, solo se permite acceder caminando. 

3 AGUAS TRANQUILAS

Casi 1.500 kilómetros de costa regalan a esta tierra leyendas, cultura, ocio...

La playa de Villarrube (Valdoviño, La Coruña) se encuentra en un entorno natural, en forma de ensenada, de arena blanca y fina. Es poco ventosa, con aguas tranquilas, ideales para el baño y la navegación por la ría de Cedeira (la playa se encuentra en la orilla occidental). Eso sí, es zona de baño peligrosa en sus dos extremos debido a las fuertes corrientes en las desembocaduras de los ríos de As Mestas y Ferrerías. Es una playa aislada, de 1,6 kilómetros, sin paseo marítimo. Tiene dunas resguardadas por dos masas de árboles entre las que discurren dos rías que perfilan un espacio de arena de gran belleza.

4 EL TESORO DE LA RÍA DE VIGO

Su color turquesa y arena blanca nos trasladan al Caribe, no así la temperatura de sus aguas, que están heladas. La playa de Rodas ha sido reconocida en múltiples ocasiones por revistas y portales especializados como una de los mejores del mundo. Mucho antes, Ptolomeo ya apodó al archipiélago como “islas de los dioses”. Las Cíes, el mayor tesoro de la ría de Vigo, está formado por tres islas: Monte Agudo, O Faro y San Martiño. Las dos primeras están unidas por el largo arenal de la playa de Rodas. Estas islas forman parte del Parque Nacional Islas Atlánticas, un paraíso de playas paradisiacas y aguas cristalinas, con un entorno natural que lo convierten en un observatorio de fauna y flora únicos.

Una visita a las Cíes es ideal tanto para practicar senderismo en familia como para una escapada en busca de playas vírgenes y tranquilas. También para bucear; aquí, en vez de peces tropicales se encuentran bogavantes, centollos, pulpos...

Se pueden hacer excursiones de un día en barco o pasar un fin de semana de acampada. La afluencia está limitada a 2.200 personas al día. Vigo, Cangas o Bayona son los tres puertos desde los que, en temporada alta, los catamaranes salen hacia el archipiélago.

Playa de Ladeira.
Playa de Ladeira.

5 PARAJE VIRGEN

En medio de un bonito paisaje virgen se encuentra la playa de las Furnas, en el concejo coruñés de Porto do Son. Tiene una piscina natural formada entre rocas de pizarra, y permite dar largos paseos por la arena, aunque las corrientes y el oleaje sean frecuentes en ella. A pie es posible acceder a otras playas colindantes.

Playa de la Lanzada.
Playa de la Lanzada.

La playa de las Furnas fue donde Ramón Sampedro tuvo el accidente que le dejó en una cama el resto de su vida. Precisamente en la piscina de aguas claras y protegidas fue donde se tiró de cabeza, como otros muchos jóvenes, y tuvo el fatal accidente. En ese mismo punto existe una placa que recuerda el suceso y un busto en su honor. Alejandro Amenábar llevó su historia al cine en su película Mar adentro.

6 ARENA DORADA

Dos kilómetros de arena dorada donde se siente la fuerza de la naturaleza y la grandiosidad del Atlántico. Es Doniños (Ferrol, La Coruña) una playa salvaje a tan solo seis kilómetros de la ciudad, situada al lado de la laguna del mismo nombre. Su fuerte oleaje obliga a los visitantes a ser muy cautos. A cambio, ofrece un entorno excepcional. Y es que, en la playa ferrolana se encuentran los restos de un castro prerromano donde se hallaron joyas celtas. Con marea baja y al final del día, la visita puede culminar con un impresionante atardecer.

7 IDEAL PARA SURFISTAS

Una de las playas más conocidas y visitadas de las Rías Baixas, la Lanzada, abierta al Atlántico, es perfecta para la práctica de deportes como el surf o el windsurf. Sus más de dos kilómetros de arena blanca y fina, así como la calidad de sus aguas la hacen merecedora de su fama. También la leyenda que le atribuye poderes mágicos a su santuario. La tradición dice que para remediar la infertilidad, las mujeres deben tomar un baño de nueve olas en la medianoche del último domingo de agosto, día de romería, o en la noche de San Juan. El santuario de Nuestra Señora da Lanzada es una iglesia románica del siglo XII con excelentes vistas.

8 AGUAS TEMPLADAS 

Pequeña (250 metros), arena blanca y fina, tiene el gran atractivo de aguas transparentes y más templadas que en otras playas gallegas. Es Menduiña, situada en la ría de Aldán, en Pontevedra, accesible, aunque bastante concurrida en los meses de verano.

Desde aquí se puede acceder a calas más alejadas y solitarias, como las de Castiñeiras y Pipín.

9 DUNAS Y MARISMAS 

La magnífica playa de Ladeira, orientada hacia la bahía de Bayona, es de aguas mansas. Su formación se debió al proceso de sedimentación de la desembocadura del río Miñor que forma, en la parte interior, el estuario da Foz do Miñor, un lugar de naturaleza y fauna de gran valor ecológico compuesto por dunas y marismas.
Bayona cuenta con casi cuatro kilómetros de playa repartidos en seis arenales tranquilos, protegidos de los vientos y las corrientes marinas. La de Ladeira es la de mayor extensión del municipio y se ubica al inicio del mismo.

10 PARADA OBLIGATORIA

Tiene todo a su favor para convertirse en una parada obligada la playa grande de Miño. De arena dorada y aguas cristalinas, cada año, desde hace casi tres décadas, ondea en ella la bandera azul que reconoce la calidad de sus servicios y la belleza del paisaje. Con más de un kilómetro de longitud, este impresionante arenal ha convertido a la localidad coruñesa de Miño en un importante núcleo de veraneo por la tranquilidad de su zona urbana y la naturaleza en la que se enmarca.

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