El comprador es Ibaizabal

La SEPI autoriza a Navantia a construir cuatro petroleros

Aitor Aznar (Ibaizabal), Gonzalo Mateo-Guerrero, (Navantia), Alejandro Aznar (presidente de Ibaizabal), José Manuel Revuelta (Presidente de Navantia), Jesús de Miguel (Ibaizabal) y Esteban García Vilasánchez (Navantia).
Aitor Aznar (Ibaizabal), Gonzalo Mateo-Guerrero, (Navantia), Alejandro Aznar (presidente de Ibaizabal), José Manuel Revuelta (Presidente de Navantia), Jesús de Miguel (Ibaizabal) y Esteban García Vilasánchez (Navantia).

Navantia se prepara para arrancar un proyecto de grandes dimensiones. El consejo de administración de la SEPI “ha emitido las autorizaciones pertinentes y ha adoptado los acuerdos necesarios” para el contrato de construcción de cuatro petroleros tipo Suezmax para Ondimar Transportes Marítimos (sociedad naviera del grupo Ibaizabal), informó esta entidad. Asimismo, la SEPI trasladó a Navantia su autorización “para hacer frente a los riesgos que se identifican en el proyecto, así como su aprobación a las cartas de conocimiento propias de estas operaciones”. Esto supone que España volverá a construir petroleros casi dos décadas después.

Por su parte, Navantia ratificó ayer con Ondimar los contratos firmados a finales de junio y la estructura financiera para la fabricación de los cuatro buques, ampliable a otros dos. La empresa pública señaló que la construcción de estos barcos supondrá tres millones de horas de trabajo tanto para Navantia como para la industria auxiliar en los astilleros situados en la bahía de Cádiz y la ría de Ferrol, 725.000 horas de trabajo por cada barco.

El importe del contrato no ha trascendido, aunque el grupo señala que los buques serán construidos “en España a precio del mercado internacional para este tipo de embarcaciones”, lo que supone que “estabilidad a la carga de trabajo de Navantia, impulsando la creación de empleo y la industria nacional”. Estos acuerdos marcarán el regreso con rentabilidad económica para la compañía a la construcción de petroleros después de casi 20 años sin fabricar este tipo de buques. Fuentes del sector cifran los cuatro barcos en unos 250 millones de dólares (226 millones de euros).

El presidente de Navantia, José Manuel Revuelta, y su homólogo en el grupo Ibaizabal, Alejandro Aznar, estuvieron ayer presentes en la ratificación de los convenios, firmados el pasado 30 de junio y ratificados ahora tras obtener la aprobación de sus respectivos consejos de administración.

Según Navantia, el inicio de la construcción de los barcos tendrá lugar en el último trimestre y el primero de ellos será entregado a finales de 2017.

Para lograr este contrato, Navantia ha alcanzado un acuerdo con DSEC, división de ingeniería de Daewoo que, según la española, “aporta su experiencia en la construcción de este tipo de buques, con un diseño muy consolidado, y evita los riesgos asociados al inicio de un nuevo proyecto”.

Navantia asegura que continuará desarrollando una intensa actividad comercial para lograr nuevos contratos. En la bahía de Cádiz, se construirán la mayor parte de estos petroleros, el Buque de Acción Marítima (BAM)que está en marcha en San Fernando y la subestación eléctrica para el parque Wikinger que Iberdrola instalará en Alemania. Los astilleros de la ría de Ferrol culminarán la construcción del Flotel para Pemex y del BAMpara la Armada española, además de construir todos los bloques de cada una de las proas de los cuatro petroleros Suezmax, así como otros módulos de equipos de las cámaras de máquinas.

 

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