Una tecnología aún por expandirse

¿Por qué se nos resiste el 4G?

¿Por qué se nos resiste el 4G?

En España se hizo de rogar, tardó más de lo esperado en ser una realidad e incluso hoy día sigue siendo una gran desconocida para muchos. La tecnología 4G –o también conocida como LTE, Long Term Evolution- llegó a España a mediados de 2013 y supuso un claro avance en cuanto a velocidad de conexión. Se pasaba de la tercera a la cuarta generación de la telefonía móvil que permitiría conseguir alcanzar una mayor velocidad para la transferencia de datos, de modo que la experiencia online móvil mejora notablemente.

Pero son muchos los usuarios que aún hoy día no sienten la necesidad de dar el salto al 4G a pesar de que en España se puede disfrutar de la red de 4G más veloz del mundo con una velocidad media de descarga de 18Mbps, por delante de países como Finlandia, Dinamarca, Corea del Sur o Hungría, según los datos resultantes de un estudio elaborado por Open Signal.

¿Por qué no nos sumamos al 4G?

Disponemos de la mejor red en cuanto a velocidad –siendo Vodafone la compañía que mayor velocidad ofrece, 25,2Mbps-, pero aun así son muchos los usuarios que no eligen esta tecnología a la hora de navegar. ¿Por qué ocurre esto? Una de las posibles respuestas es que aunque en España contamos con una red 4G de calidad, lo cierto es que según este mismo estudio, la cobertura deja mucho que desear. Según los datos de Open Signal, el usuario únicamente está conectado con 4G el 52% del tiempo, mientras que en países como Corea del Sur, Japón o Kuwait disfrutan de la conexión 4G el 95%, 86% y 83% del tiempo respectivamente.

Alcides Ramos, consultor tecnológico, analista programador freelance y colaborador de iAhorro cree que entre los motivos por los que el 4G no es una prioridad para el usuario se encuentra “el retraso en la liberación de la frecuencia de 800MHz que no ha sido efectiva hasta el 1 de abril de 2015”, además añade que “este retraso ha forzado a las operadoras a iniciar las construcción de bandas de emisión más idóneas en ciudades ya que permiten una gran capacidad de datos pero que no pueden ser usadas en largas distancias” –haciendo mención a las frecuencias de 1800Mhz y 2600MHz-. En opinión de Alcides, el retraso de la instauración del 4G en España se debe a “una falta de previsión por parte del Gobierno” ya que las frecuencias que eran idóneas para la implantación de la tecnología 4G estaban siendo ocupadas por el servicio de TDT.

Además Ramos menciona a las grandes operadoras como responsables del freno del 4G a las Operadoras Móviles Virtuales, ya que al no dejarlas acceder al 4G, dejan a más de 6 millones de líneas sin esta opción. Recientemente se anunció que Euskatel podrá gozar de 4G de la mano de Orange, al igual que MásMóvil, aunque ésta por orden de la CNMC –MásMóvil recientemente ha llegado a un acuerdo con Orange para proporcionar 4G-.

Además de una tarifa que habilite la navegación con esta tecnología, es necesario que el teléfono móvil también soporte el 4G y que la tarjeta SIM también lo haga. Estas pueden ser otras de las barreras a las que se enfrenta el 4G en España.

¿Entonces el 5G?

Lo del 5G será “otro cantar”. Tendría sentido pensar que si el 4G no solo tardó en llegar sino que su utilización está siendo algo lenta, la remota idea de la quinta generación parece quedar muy lejos, al menos para España. En opinión de Alcides Ramos “actualmente no estamos preparados para la tecnología de quinta generación. Aunque esta tecnología no estará disponible –comercialmente hablando- hasta el 2020, se han de realizar grandes esfuerzos en infraestructuras –principalmente rurales- durante los próximos cinco años para que el 5G sea una realidad”.

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